Tess Gallagher is the author of eight volumes of poetry, including Dear Ghosts, Moon Crossing Bridge, and My Black Horse. She will release her collection of New and Selected Poems entitled Midnight Lantern in October 2011. Gallagher is also the author of Amplitude, Soul Barnacles: Ten More Years with Ray, A Concert of Tenses: Essays on Poetry, and three collections of short fiction: At the Owl Woman Saloon, The Lover of Horses and Other Stories and The Man from Kinvara: Selected Stories. She also spearheaded the publication of Raymond Carvers Beginners in Library of Americas complete collection of his stories released Fall 2009. She spends time in a cottage on Lough Arrow in Co. Sligo in the West of Ireland and also lives and writes in her hometown of Port Angeles, Washington"
it's an intellectually lazy mistake to make, comparing gallagher to carver. gallagher is her own...she surfaces history without having to break the weight of water over our backs, and not for her are the stops and starts of sadness but instead the scroll edged with thumbprints and the heartbeats therein...if the overall pulse keeps time with regret its the press on that thumb that keeps us attendant to the momentary beat of a heart.
Ya sé que está mal decir que una escritora es la "esposa de", así que voy a comenzar diciendo que Tess Gallagher es una poeta y ensayista norteamericana, cuya producción poética no leí, y que fue motivada a escribir relatos por su marido, otro escritor norteamericano: Raymond Carver.
El resultado es: El amante de los caballos.
Es inevitable hacer la comparación con los relatos de Carver. Para sacarnos de encima al elefante de la habitación voy a decir que los relatos de Gallagher comparten con los de su marido una sensación de época; una clase media de pequeño pueblo, con frustraciones, relaciones estancadas y alcoholismo. Además, usa frases cortas, es descriptiva e implica más de lo que dice. Por ende, podría ser parte del llamado "Realismo Sucio".
Ahora bien, los relatos de Gallagher, a diferencia del gris apagado de los de su marido, podrían considerarse algo más luminosos. Los finales, por lo general, dan una sensación de cierre aunque sea agridulce.
Este es un libro para leer tranquilo y saboreando cada frase. Está perfectamente construido. La prosa oscila entre ese estilo impersonal "alla Carver" y un dejo de estilismo poético, lo que da como resultado breves fulgores en la vida de sus personajes. Cada descripción está pensada y es suave como terciopelo. Pero no se puede palpar, solo tocar.
En el cuento que da título al libro, quizás un relato que suena personal pero no lo es, la narradora une una tradición paterna de adicción a la bebida y al juego con cierta inclinación propia a lo místico (literatura) que la madre intenta dejar de lado. Este cuento es una maravilla.
Termina así: "Atrapada por una elemental cadencia linguistica que no sabría explicar, estuve en vela toda la larga noche y hablé con mi padre como podría hablarse con el océano o con el viento, contándole con aquel manido acompañamiento que también estaban en mí los ritmos de la inmensidad en que estaba a punto de entrar. Y que no estaba solo. Y que yo le permitía irse. Que hasta entonces me había negado a reconocer el infame mundo de los bailarines y los borrachos, de los jugadores y amantes de los caballos, que con toda probabilidad era el mío. Pero a partir de aquella noche me juré entregarme de lleno al primer deseo sucio que se apoderase de mí. Sumergirme en el corazón de mi vida y perderme sin piedad y para siempre".
Los cuentos pasean por una docena de mundos femeninos, cuyos nudos argumentales pueden parecer superfluos pero permiten ciertas reflexiones, a veces veladas, en los comportamientos de los personajes. Siempre hay guiños. Un comentario al final que te deja descolocado, o una actitud que parece extraña...
En "Aguarrás", por ejemplo, una ama de casa que realiza toda clase de tareas de mantenimiento recibe la visita de una vendedora de AVON que habla de brujas.
En "El Rey Muerte" se presenta un gitano-linyera-alcohólico a pedir plata y ropa a la casa de una mujer, cuyo marido, ex-alcohólico, recibe y eso desarrolla un cierto resquemor.
"Beneficiarios" quizás es el cuento más "alla Carver". Dos amantes que trabajan en el mismo empleo se pelean cuando tienen que nombrar a los beneficiarios de su seguro de vida.
En "Chicas" una mujer adulta visita a una amiga que no ve hace cuarenta años. Ésta tuvo un ataque, así que no la recuerda. Es un cuento lindo sobre la camaradería y algo más.
Mis favoritos: "El Amante de los caballos", "Malas Compañías", "Aguarrás", "El Recurso".
An interesting mix of stories full of characters and lives that extend beyond the page. Some of the characters feel a bit rambly, but I think that adds to the fullness of the lives that Gallagher captures. I really enjoyed meeting this odd mix of people.
I was emotionally devastated by “Girls.” An incredible story. Also really liked “The Lover of Horses,” “King Death,” “The Woman Who Saved Jesse James,” “The Wimp,” and “Desperate Measures.”
This is a lovely collection that gets better as it goes on. A swift read packed with lady protagonists in semi-rural settings experiencing grace-enduced moments of outrageous peace.
I actually thought this was a book about horses when I bought it. Just a bunch of weird stories about nothing. The only one I liked was The Wimp, so off it goes to the free little library.
There are two wonderful stories in this book; one is The Lover of Horses, the other is Turpentine. I enjoyed these very much, particularly Turpentine. The rest of the stories, however, didn't do much for me.
As with all of Tess' writing, this collection of short stories is beautifully written in a lyrical, yet real way. For each and every story, it felt like a friend was relaying a believable, yet amazing story to me. The writing is a lovely balance between the poetic and the palpable.
This book holds a copyright of 1982 but it glows with vital energy today. Each story is a compact moment filled with compelling characters you can't stop reading.