4,5. Rachel Monteverde es una aclamada lingüista terrestre, cuyas investigaciones de las lenguas de diferentes planetas le ha valido una gran reputación. Es por eso que la Sociedad para el Estudio de las Lenguas Interestelares le ofrece a Rachel la oportunidad de viajar al remoto planeta Aanuk, un lugar cálido y agradable que en los últimos años ha sido objeto del ajetreado turismo intergaláctico. En Aanuk habitan dos especies muy diferenciadas y que apenas conviven, pese a ser ambas descendientes de los antiguos humanos, por una parte tenemos a los alegres y emocionales aanukiens, y por otro a los religiosos y racionales fidhia. Mientras que los primeros viven una vida nómada trasladándose por todos los lugares del planeta, los segundos, ciegos de nacimiento, viven dentro de cavernas. El objetivo de Monteverde es estudiar la vida en este planeta, la diferencia entre estas especies y los idiomas que usan para comunicarse.
“El informe Monteverde” es una novela ágil y agradable, de esas que te reconcilian con lo bueno del ser humano y te dejan un regusto bonito y agradable al acabarla. Rachel Monteverde investiga la diferencia entre las especies que habitan el planeta Aanuk, no solo comparándolos entre ellas, sino también con el comportamiento de los terrestres, para entender que finalmente no son tan diferentes. La protagonista descubre una vida tranquila y sencilla en los habitantes de Aanuk, que no desean grandes cambios y pese a que los pocos habitantes de este planeta que han viajado al planeta Tierra han tratado de implantar los grandes avances tecnológicos de este, sus habitantes se niegan. Los aanukiens que conocen el exterior anhelan disfrutar de sus avances, sin embargo, Rachel descubre que ella desarrolla el mismo apego por Aanuk en comparación con la Tierra. Todos se ven deslumbrados por el romanticismo de aquello que solo tendrán por un periodo limitado de tiempo.
Siempre me ha resultado muy interesante ver como la ciencia ficción habla de lenguaje y como las distintas especies crean este partiendo de bases completamente diferentes en función de sus circunstancias. Me ha fascinado ver a la protagonista estudiando el idioma de estas especies y compartiendo con el lector, a través de su informe, las peculiaridades de cada lengua, como se crean las palabras, los diferentes vocablos que se usan en cada una o incluso la ausencia de ciertas ideas en cada idioma. Por ejemplo, si los fidhia no ven, ¿para que tener palabras que describan colores? De verdad que no solo es interesante a nivel novela, por lo que cuenta y como lo cuenta, sino que también lo sería como aprendizaje.
Aanuk es un de esos lugares fantásticos que los lectores desearíamos que fuesen reales para poder visitarlos. Las descripciones que la autora hace de sus paisajes y su gente, me evocaban sensaciones agradables y felices. Este libro es de esos que me gustaría estar leyendo siempre, una historia de la que no quiero deshacerme y que sé que revisitaré en el futuro, porque es de esas que te hacen sentir mejor mientras los lees y te dejan una sonrisa al acabarlo.
Mientras leía “El informe Monteverde” todo el tiempo me venía a la cabeza la misma idea, ¿cómo es posible que esta obra y esta autora no sean más conocidas? Me parece inexplicable. Siento que su obra me puede gustar al mismo nivel que lo hace la de Ursula K. Le Guin, y eso es ya mucho decir. Si no fuera por la publicación de Crononauta, quizás nunca hubiera llegado a conocer a esta autora y tengo clarísimo que quiero leer todo lo que haya publicado, quiero leer hasta su lista de la compra.