La propuesta de un viaje enfrenta a Hanka con imágenes de un pasado que se propuso olvidar. La invasión alemana, el ghetto y luego Auschwitz cambiarán para siempre su mundo. La apasionante y cruel historia de una sobreviviente del horror. Polonia, 1939 . La pequeña Hanka vive con sus seis hermanos y su padre hasta que, de pronto, la invasión alemana cambia para siempre su mundo. Recluida en su casa del ghetto y con tan solo nueve años, se pregunta qué es lo que están haciendo con los judíos. ¿Cómo saberlo, encerrada en esa casa donde sus dos hermanas la protegen de lo que ocurre allá afuera? El hambre, la soledad y el terror serán su sino durante cuatro años, hasta que finalmente sea deportada a Auschwitz con sus hermanas. Pasará treinta y seis horas frente a la puerta de ese horno infernal que se traga a los judíos sin que nadie detenga la barbarie nazi. Hanka crece descubriendo la oscura realidad y el pánico profundo que se expande por toda Europa. Entonces, por azar o designio divino, comenzará un derrotero por los distintos campos de trabajo y de aniquilación de Alemania , despertando en ella una fuerza inaudita que la empujará a sobrevivir a cada día sin más certezas que el abrazo de esas hermanas que sufren a su lado. Juntas enfrentarán el horror, con la esperanza de que el final de la guerra las encuentre unidas, convertidas en sobrevivientes de eso que años más tarde todos llamarán Holocausto .
Alejandro Parisi nació en 1976 en la Ciudad de Buenos Aires. Es guionista y escritor. Varios de sus cuentos han sido publicados en distintas antologías de Argentina, España, Francia y Alemania. Delivery (Sudamericana, 2002) fue traducida al italiano por E/O Edizioni en 2007. Luego publicó El ghetto de las ocho puertas (2009) y Un caballero en el purgatorio (2012).
Terminado. La historia de Hanka, a la que robaron su infancia y vivió toda la miseria y dolor de los campos de concentración. Vuelvo a encontrar una historia cargada de impotencia, miedo, hambre, injusticia y escenas muy muy duras... una locura. Me quedo con el mensaje en el que hace hincapié y tantas veces se ha dicho, hay que leer estos libros, hay que recordarlos siempre, para que no vuelva a repetirse. Muy recomendado.
Esta es la historia de Hanka y su familia durante la segunda guerra mundial. Lo interesante es como el autor presenta a Hanka en la actualidad y es ella misma quien cuenta su historia por el detonante de una invitación para viajar a Polonia. Hanka era una niña cuando los alemanes invadieron Polonia, le quitaron todo a su familia y los enviaron al ghetto de Lodz, del que luego irían a parar a los campos. A pesar de saber desde el inicio que Hanka se salva, es extremadamente duro ver cómo va perdiendo a los integrantes de su familia y luego sus ganas de vivir. Lo que considero también un punto a resaltar es que luego de ser salvada por los suecos habla de su vida posterior a la guerra y cómo volvió a encontrar la felicidad construyendo su propia familia en Argentina. En definitiva, creo que es una gran historia que refleja bastante bien los padecimientos de los judíos durante esos nefastos años en Europa. Muy recomendable.
Este libro me partió el corazón de tantas formas que llore casi todo el tiempo que lo estuve leyendo. Como dije con respecto al libro anterior a éste, la niña y su doble, un relato excelente sobre las atrocidades por las que pasaron tantas personas durante la segunda guerra mundial, que debe ser contado, transmitido y recordado para que no vuelva a repetirse. La historia de Hanka y su familia es terrible pero a la vez un ejemplo de como levantarse después de lo peor que te puede pasar, como ser fuerte, como ser resiliente y siempre volver a intentarlo. Me provocó una profunda admiración la fortaleza de esta gente para seguir adelante y aferrados a la vida.
"Ya no era Hanka Dziubas. Hasta eso le habían quitado. Ahora era 753, apenas un número en aquel engranaje de odio y destrucción".
La invitación a un viaje vuelca la vida tranquila que Hanka llevaba en Buenos Aires... Habían pasado años, muchos años. Esa invitación de la ORT, una institución educativa y social judía, era para viajar junto con el alumnado a Polonia. Su sangre se congela, su vista se nubla. Ahí comenzó su vida, y ahí empezó a vivir su tormento. La invasión nazi, el ghetto de Lodz, el desmembramiento de a poco de su gran familia, la vejación a su padre...
Hanka Dziubas era una niña de 9 años cuando la guerra estalló en Polonia. Ni su padre, ni sus hermanos la dejaban salir de su casa. La tenían totalmente aislada, queriendo cuidar la inocencia de su infancia. Ella en ese encierro desconocía qué les hacían a los judíos. Pero llegó el momento que de esa familia de un padre, 4 hermanas y 3 hermanos... quedaban sólo 3 mujeres: Hela, Raquel y ella, Hanka. Las cargaron en un tren de carbón, horror y muerte con camino a Auschwitz, el mismísimo infierno. Soportaron fríos extremos, hambre total, miedo estando dormidas o despiertas. Sin mirar a los ojos a esas almas despiadadas, y escondiendo en todo momento el hecho de ser hermanas para así, tener una oportunidad efímera de vivir. De ahí fueron llevadas a Ravensbrück, un campo de concentración de mujeres, y más tarde las enviaron a Oranienburg.
Es impresionante la historia de tanto dolor, tanto frío, tanta hambre y tanto miedo. Se puede sentir en carne propia la angustia que tenían en todo momento de ser enviadas a los hornos y ahí extinguir sus vidas.
Pero me sigo maravillando del poder que tiene el ser humano para "resistir". Esa fortaleza de espíritu cuando el cuerpo ha mermado. Esa fortaleza interna que hace correr fuego por las venas para soportar esos helados inviernos, para poder tolerar ese tremendo dolor en el estómago por no tener absolutamente nada de alimento. Y sobre todo, para seguir sintiendo a Dios en el corazón cuando todo indicaba que su dios, las había abandonado. Para ser resiliente y seguir sintiendo esperanza, y llegado el momento, darse la oportunidad de seguir viviendo, de estudiar, de trabajar y de amar.
A pesar de todo ese sufrimiento vivido, hubo un mañana para muchos... Hanka y sus hermanas entre ellos.
Por eso ella levanta la voz y cuenta su historia. Por eso no permite que se olviden de todo lo vivido durante El Holocausto, por eso desea que lo recuerden para que nunca más se vuelva a repetir.
De la Argentina actual a la Polonia del pasado, invadida por los nazis, y de la mano del escritor Alejandro Paresi, nos adentramos en la oscuridad del dolor y la muerte, y en la diafanidad de un despertar que fue la realidad de los sobrevivientes.
¡Intenso, crudo, real, profundo, doloroso y tremendamente aleccionador!
Hanka y Alejandro nos recuerdan que el pasado no debe olvidarse, pero se debe ser fuerte y enfrentar el presente con valentía... porque mientras haya vida, siempre habrá esperanza. ¡Qué orgulloso debe de sentirse Mordejai, allá donde se encuentre, de su pequeña Hanki!
Duro, crudo y lleno de sensibilidad. Sin duda, este libro es uno de esos en los que la realidad supera la ficción.
Muy recomendado.
Un par de frases:
"la vida era eso que transcurría entre cada pedazo de pan duro y el siguiente, en el encierro más sórdido y silencioso que nadie hubiera podido imaginar"
"y así, en la oscuridad de aquel vagón colmado de mujeres asustadas y derrotadas, Hanka sintió que la vida y la muerte eran tan parecidas que ella no podía discernir cuál era mejor"
Hanka es una voz que agrupa a muchas otras; no es una individualidad, sino que hay una multiplicidad de voces. Esto es muy interesante sobre todo porque viene narrado de la voz de un tercero, narrador o escritor, en este sentido me refiero a lo mismo. Él ha realizado un trabajo magnífico de recuperación de datos, no sólo históricamente, sino también a través de la biografía de Hanka. Se percibe que hay un gran proceso de escritura detrás de este libro, se nota en la manera en la que está narrado: hay un pulido muy fuerte en la narrativa. Se intenta, creo yo, un trabajo muy fino y creo que se termina de lograr en la lectura. Ésta es muy ágil en cuanto a la manera que está narrado ya que es una escritura simple que te lleva prácticamente de la mano a través de dos tiempos cronológicos que se entrelazan a la perfección en la novela. Pero la brutalidad que aparece y atraviesa a los personajes hace muy intensa la lectura. Por ello creo que es una decisión muy acertada la del escritor de haber colocado una narrativa sencilla para representar toda esta espesura. Los primeros capítulos, casi hasta la mitad del libro, me los devoré en un solo día. Sin embargo, cuando se narra la entrada a Auschwitz, se me dificultó mucho seguir con el mismo ritmo. Hay un gran cambio en la tonalidad que creo que termina de configurarse justo en el momento en que ella entra en el campo de concentración.
Esta excelente biografía novelada, sin morbo ni golpes bajos, nos muestra la importancia de sobrevivir al horror y salvarse. Una vida que resume el sufrimiento de otras tantas que padecieron el espanto del nazismo y tuvieron la resistencia y fortuna de la supervivencia para ser faros de memoria. Para que su compromiso con la verdad impidiera el olvido. Así, Hanka nos lleva desde su presente en Argentina hasta el pasado en Polonia. La desgracia de la guerra y la pertenencia a una familia y un pueblo diezmado por el odio irracional. Su dolor y padecimiento contado en forma cruda, directa y conmovedora por este escritor que, entre mis preferidos, corrobora su talento en cada historia y, en esta en particular, es capaz de reflejar la oscuridad de la muerte y la luminosidad de la vida en equilibrada proporción. Para que el dolor encuentre las palabras más claras y la memoria se construya como fundamento de esperanza. ¡Más que recomendada!
Hanka es una niña judía, atrapada en la crueldad incomprensible de los nazis, durante la Segunda Guerra Mundial. Un relato duro, fuerte, que te entumece el alma de solo leerlo, pero que debemos hacerlo, porque así lo quiera Hanka, que nadie olvide, para que no vuelva a suceder. Pero más allá de tanto horror, también nos encontraremos con la fuerza, la resiliencia y la superación. Una novela contada en dos tiempos, Hanka, la niña, la joven; y Hanka la abuela, a la que invitan a volver a Polonia, para contar su calvario. Una historia atroz, inhumana, emotiva, imperdible.
Un libro tan duro como inspiracional. Parisi logra captar con creces el sufrimiento de Hanka pero a la vez logra hacernos sentir el amor de esa familia y el lazo inquebrantable de las hermanas de Hanka. No puedo esperar para leer los otros dos libros que componen esta serie. Me lleve una gratísima sorpresa.
Me gustó mucho! Creo que el principio es un poco rápido. Pero es lo único que tengo que decir, porque después me ha encantado!! Es una historia muy dura, pero llena de humanidad. Sinceramente creo que es espectacular!!
Conmovedora historia.Muy bien narrada.. más valiosa aun después de haber tenido la oportunidad de escucharla personalmente a través de una charla por zoom. Besos al cielo para Hanka, quien supo tener una linda vida después de tanto horror vivido.❤
—¿Y qué te dijeron? —Que me quede. Lo dicen porque no te conocen. Si te conocieran entenderían que el amor es ciego y que por eso voy a seguirte hasta donde sea.
Es la primera vez que leo un libro de Alejandro Parisi y me gustó muchísimo. Ya leí varios libros sobre Auschwitz y me encanta poder ver la historia desde diferentes perspectivas. Es una historia real de una sobreviviente que sigue viva en Argentina, así que eso hace que el libro tenga más peso. Todos deberían de leer este libro y nunca olvidar lo que tuvieron que pasar esas personas. ¡Ya quiero leer otro libro de Parisi!
Excelente. No tengo muchas más palabras para decir. Es una biografía armada con amor, atención y, por sobre todo, respeto. Cuenta la vida de Hanka, una sobreviviente, cuya historia, que como otros miles merece ser contada. No se guarda detalles de las atrocidades del genocidio, de la guerra. Detalles estremecedores que nos recuerdan, lo que hoy en día muchos prefieren olvidar.
Una muy buena recomendación para aquella personas que quieran sumergirse en la vivencia del Holocausto a través de los ojos de la dulce niña que sobrevivió a una de las mayores atrocidades de la historia. Crudo y doloroso.