Vladimir es un hacker con ganas de hacerse rico. En su afán por lograrlo redefine a cada rato y basado en sus propias experiencias el límite de lo moralmente justo. Hasta que un día da con la persona equivocada. Y ahí comienza o termina su verdadera historia. Con una trama divertida y de pura ficción, el lector podrá ver los verdaderos alcances de cada uno de los dispositivos que usa para conectarse a internet y los verdaderos límites, o ausencia de ellos, que realmente tienen. Altamente recomendable para un público en busca de tramas technológicas que podrían suceder a nuestro alrededor, si es que no están ya sucediendo. Ya que ninguno de los hechos de este libro son futurísticos o podrían ser catalogados de 'ciencia ficción'