Edición original e ilustrada de 1922. Esta obra recoge la filosofía esotérica y mística de Valle-Inclán. Estamos ante un libro iluminado, una obra con un plan que esconde sus secretos, un acertijo poderoso, una hoja de ruta para el viajero, un libro hermosísimo y revelador que acompañará al lector toda la vida, pues lo que persigue no es otra cosa que mostrar cómo vivir la vida como si fuese una obra de arte por medio de ideas arrebatadoramente intensas y dirigidas a un paseante curioso.Nuestra edición, que por vez primera se ofrece al lector tras casi un siglo de su publicación, recoge las brillantes ilustraciones de Moya del Pino, simbología, puntuaciones y demás aspectos formales de la edición original, que fue meticulosamente corregida, supervisada y modificada por Valle-Inclán en vida.
Ramón del Valle-Inclán was born into an impoverished aristocratic family in a rural village in Galicia, Spain. Obedient to his father’s wishes, he studied law in Compostela, but after his father’s death in 1889 he moved to Madrid to work as a journalist and critic. In 1892 Valle-Inclán traveled to Mexico, where he remained for more than a year. His first book of stories came out in Spain in 1895. A well-known figure in the cafés of Madrid, famous for his spindly frame, cutting wit, long hair, longer beard, black cape, and single arm (the other having been lost after a fight with a critic), Valle-Inclán was celebrated as the author of Sonatas: The Memoirs of the Marquis of Bradomín, which was published in 1904 and is considered the finest novel of Spanish modernismo, as well as for his extensive and important career in the theater, not only as a major twentieth-century playwright but also as a director and actor. He reported from the western front during World War I, and after the war he developed an unsettling new style that he dubbed esperpento—a Spanish word that means both a grotesque, frightening person and a piece of nonsense—and described as a search for “the comic side of the tragedy of life.” Partly inspired by his second visit to Mexico in 1920, when the country was in the throes of revolution, Tyrant Banderas is Valle-Inclán’s greatest novel and the essence of esperpento.
Lo mejor y lo peor de este libro es lo mismo: es un libro para escritores, y para escritores de estilo, amantes de las palabras y los conceptos: poetas ya sea de verso o de prosa, lo que, desgraciadamente, entre poetisas hipsters, novelistas negros, youtubers y presentadores de televisión es ya cosa casi extinta. Este libro es un corazón vivo y una reliquia.
Un libro maravilloso, en cuanto a esta específica edición que nos regala La Felguera, no solamente por el texto profundo y místico de Valle-Inclán sino precisamente por lo hermosamente que ha sido editado, lo cual no extraña a quienes hemos tenido la fortuna de adquirir otros libros geniales de La Felguera. Muy recomendable.
Compendio de pensamientos, ideas y vivencias que llevaron al autor a alcanzar su idea de estética y belleza. Aunque algunas ideas son interesantes, me ha aburrido bastante. 📖❤️
«La lámpara maravillosa. Ejercicios espirituales» se trata de una obra bastante peculiar, impregnada de filosofía y esoterismo. No es un libro para leerse del tirón y a toda mecha, dada la profundidad de los temas que aborda. Es un texto de los que, para saborearlo bien, requiere relecturas y parones; como se lee a muchos de los grandes filósofos. Porque este libro es una especie de tratado sobre «la estética», que no sobre estética. Es decir, no nos habla de cómo quitarse las arrugas, teñirse las canas o ponerse tetas. Por el contrario, abraza aquellas cuestiones pertenecientes a la rama de filosofía que tiene ese mismo nombre. Reflexiona sobre el arte, la percepción de la belleza y el transcurrir del tiempo; en general diría que Ramón disecciona el verbo y el alma. Además, la edición que ha rescatado La Felguera es fiel a una publicada en 1922, ilustrada por Moya del Pino. Al día siguiente del entierro de Valle-Inclán, escribió Manuel Azaña: «Él hubiese querido ser, no el hombre de hoy, sino el de pasado mañana». Quien lea esta Lámpara maravillosa no podrá hacer otra cosa que darle la razón. Quiero pensar que si Ramón viviera en nuestros días, tendría de archienemigo al innombrable (Pérez-Reverte) e incluso se batiría en duelo contra él, a espadazo limpio. Esta «Lámpara maravillosa» es una auténtica joya para la vista, el intelecto y el espíritu. . . «Los idiomas nos hacen, y nosotros hemos de deshacerlos. Triste destino el de aquellas razas encerradas en el castillo hermético de sus viejas lenguas, como las momias de las remotas dinastías egipcias, en la hueca sonoridad de las Pirámides». . . Reseña completa y más info en https://denmeunpapelillo.net/la-lampa...
Tratado de estética de Valle-Inclán publicado en el 1916, donde prácticamente teoriza acerca de una poética, de una actitud o de la forma de actuar que debe tener un poeta. Sin embargo, la crítica aseguró que incluso debería leerse como una parodia de ejercicio de estética o ejercicios espirituales. Aquí no sólo se contempla un esquema y una matemática perfecta con los capítulos que componen este tratado, sino que también (influenciado por el modernismo) adopta dos pilares fundamentales: el panteismo y el quietismo. Desde la consideración de Dios como parte de nuestra tierra hasta la mera actitud contemplativa de la realidad. Divaga acerca de la concepción del tiempo, de Dios, del demonio, de la palabra, de las lenguas, del uso del poeta. Si se quiere conocer los sesgos del artista más grande de la Generación del 98, este es el libro.
“Vivo en el mejor de los mundos ignorándolo todo. Después debe comenzar la visión y el conocimiento verdadero, sin el engaño fundamental del tiempo y de la geometría. He vuelto a tener algunos éxtasis sin la ayuda del cáñamo índico que he abandonado por completo… Tendido en al campo o frente al mar llego a la imantación con todo el universo. Empleo la palabra imantación en su más estricto sentido etimológico (sentir amor). He venido a ser un discípulo de Miguel de Molinos, que lo mismo se llega a la quietud por el amor o por el desasimiento. El atraído por todas las cosas se hace centro y el desasido se hace unidad…"
La edición publicada por La Felguera, con las ilustraciones originales y esa cubierta roja con letras doradas, es una joya. Y este tratado espiritual y de estética contiene valiosas iluminaciones y ricas imágenes, pero mi mundanidad se rebela ante tanta cháchara teosófica y gnóstica.
Un libro peculiarísimo. A medio camino entre el tratado de estética literaria, la biografía, y el manual gnóstico. Si no fuera por la prosa del autor, que siempre está en la punta de lo que puede ser, se desmadejaría en flecos desiguales. Pero Valle-Inclán, cuando está magnífico (y en este librito no cesa de estarlo) puede escribir de lo que quiera, que a nadie le importa. Su escritura, si no fuera porque —por don divino— logra lo que pretende, resultaría tremendamente pretenciosa. Pero no, ahí nos tiene bebiendo sus ocurrencias casifilosóficas y sus desvaríos misticoides. Qué maravilla de escritor.
(Los grabados y la edición están muy bien, pero lo fundamental es la prosa, que se sostienene a sí misma en el aire).
A continuación un puñado de fragmentos, es un libro que más vale recortar que resumir:
> Pensé que estando solo podía ser mi voz más armoniosa, y fui a un tiempo árbol antiguo, y rama verde, y pájaro cantor.
> Elige tus palabras siempre equivocándote un poco, aconsejaba un día, en versos gentiles y burlones, aquel divino huésped de hospitales, de tabernas y de burdeles que se llamó Pablo Verlaine. Pero esta equivocación ha de ser tan sutil como lo fue el poeta al decir su consejo: Cabalmente el encanto estriba en el misterio con que se produce. Adonde no llegan las palabras con sus significados, van las ondas de sus músicas.
> Tres romances son en las Españas: Catalán de navegantes, galaico de labradores, castellano de sojuzgadores. Los tres pregonan lo que fueron, ninguno anuncia el porvenir.
A su juicio, la decadencia del castellano comenzó con los [[Reyes Católicos]] (!).
> Castilla tuvo entonces un gesto ampuloso viendo volar sus águilas en el mismo cielo que las águilas romanas. Olvidó su ser y la sagrada y entrañable gesta de su naciente habla, para vivir más en la imitación de una latinidad decadente y barroca. Desde aquel día se acabó en los libros el castellano al modo del Arcipreste Juan Ruiz. Las Españas eran la nueva Roma. El castellano quiso ser el nuevo latín, y hubo cuatro siglos hasta hoy de literatura jactanciosa y vana. […] Y quebrantó esta tradición campesina, jurídica y antrueja un infante aragonés robando a una infanta castellana, para casar con ella y con ella reinar por la calumnia y la astucia. Fernando V traía, con las rachas del mar Mediterráneo, un recuerdo de aventuras en Grecia y la ambición de conquistas en Italia. Castilla tuvo entonces un gesto ampuloso viendo volar sus águilas en el mismo cielo que las águilas romanas. Olvidó su ser y la sagrada y entrañable gesta de su naciente habla, para vivir más en la imitación de una latinidad decadente y barroca. Desde aquel día se acabó en los libros el castellano al modo del Arcipreste Juan Ruiz. Las Españas eran la nueva Roma. El castellano quiso ser el nuevo latín, y hubo cuatro siglos hasta hoy de literatura jactanciosa y vana.
> Desde hace muchos años, día a día, en aquello que me atañe, yo trabajo cavando la cueva donde enterrar esta hueca y pomposa prosa castiza, que ya no puede ser la nuestra cuando escribamos, si sentimos el imperio de la hora. Aparentemente, tal manera perdura porque miramos las palabras como si fuesen relicarios y no corazones vivos. Las amamos más y nos parecen más bellas cuando guardan huesos y cenizas. Las palabras son estáticas y se perenniza en ellas el sentimiento fugaz de que nacieron, dándonos la ilusión de que no hubo mudanza en nuestra conciencia. Desterremos para siempre aquel modo castizo, comentario de un gesto desaparecido con las conquistas y las guerras. Amemos la tradición, pero en su esencia, y procurando descifrarla como un enigma que guarda el secreto del Porvenir.
> Son las artes de los ojos de un conocimiento fácil y placentero, y las literarias arcanas por demás.
> Toda llanura es yermo espiritual. En la llanura sólo florecen los cardos del quietismo. El criollo de las pampas debe a la vastedad de la llanura su alma embalsamada de silencio, y si alguna emoción despiertan en ella los ritmos paganos, es por la mirra que quema en el sol latino la lengua de España.
> Recuerdo que en aquellos comienzos de mi adoctrinamiento estético, cuando aún caminaba por caminos de pecado, fue tan vivo mi ardor por alcanzar la intuición quietista del mundo, que caí en la tentación de practicar las ciencias ocultas para llegar a desencarnar el alma y llevar el don de la aseidad a su mirada. Y esta quimera ha sido el cimiento de mi estética, aun cuando no hallé en las artes mágicas el filtro con que hacerme invisible y volar en los aires, como aquella Sor María del Valle y de la Cerda. […] Son de tierra los ojos, y son menguadas sus certezas. Cada mirada apenas tiende un camino de conocimiento a través de la esfera que se cierra en torno de todas las cosas, y que en infinitos círculos guarda la posibilidad de las infinitas conciencias. La unidad mundo se quiebra en los ojos, como la unidad de la luz en el prisma triangular de cristal.
> La creación estética es una larva angélica. Fruto de la luz, como la clara entraña del día puede ser comparada a una matriz cristalina, donde cada mirada penetra con distinto rayo y alumbra un mundo distinto. Toda expresión suprema de arte, se resume en una palpitación cordial que engendra infinitos círculos, es un centro y lleva consigo la idea de quietud y de eterno devenir, es la beata aspiración. El alma, cuando desnuda de sí, trueca su deseo egoísta en el universal deseo, se hace extática y se hace centro. Entonces el goce de nosotros mismos se aniquila en el goce de las Divinas Ideas. Solo Dios puede estar en las cosas y amarlas con plenitud, mejor que se aman ellas, porque su mente cifra la conciencia del mundo.
> El centro es la unidad, y la unidad es la sagrada simiente del Todo. El centro, como unidad, saca de su entraña la tela infinita de la esfera, y sin mudanza y sin modo temporal se desenvuelve en la expresión geométrica inmutable y perfecta, sellada y arcana. La unidad no lleva mudanza a la esencia de los números, no se multiplica, pero guarda la posibilidad del infinito, porque el infinito es una expresión de ella misma.
> El corazón que pudiese amar todas las cosas sería un Universo. Esta verdad, alcanzada místicamente, hace a los magos, a los santos y a los poetas: Es el oro filosofal de que habla simbólicamente el Gran Alberto: ¡La Piedra del Sabio! Todas las cosas bellas y mortales, cuando revelan su íntimo significado, se aparecen como pentáculos de los números solares. La creación estética es el milagro de la alusión y de la alegoría. Solamente los ojos del iniciado aciertan a mirar una oveja en el rebaño, como el pastor y como el lobo. Solamente el iniciado descubre la eternidad de los Destinos. En vano las imágenes del mundo cambian, trashuman, desaparecen, y en vano se suceden las vidas, el goce de amor es siempre uno para el alma que mora vestida de luz en el castillo hermético, purificada la visión interior hasta gozar de todas las cosas en la Eternidad de su Idea.
La obra "La lámpara maravillosa" de Ramón María del Valle-Inclán es una pieza que me ha dejado asombrado. El autor nuevamente me ha demostrado un dominio excepcional del lenguaje, caracterizado por su riqueza y precisión léxica, que se conjuga de manera magistral con la evocación de imágenes poéticas que envuelven al lector en un mundo creado exquisitamente. Leer las obras de Valle-Inclán es un deleite estético que nunca defrauda. En "La lámpara maravillosa", el autor nos sumerge en un territorio de filosofía esotérica y mística, donde el enigma y la luz se entrelazan en una danza fascinante. La obra se presenta como una guía para el viajero, un faro que ilumina el camino hacia el misterio profundo. Es un libro hermoso y revelador, una obra que invita al lector a vivir la vida como si fuera una obra de arte, a contemplarla con ojos de asombro y a explorar sus misterios. En contraste con la proliferación de obras dirigidas al mercado actual, que a menudo se enfocan en producir contenido simplificado para YouTubers e influenciadores, "La lámpara maravillosa" se destaca por su profundidad y su capacidad para desafiar al lector. Ofrece una experiencia que va más allá de las historias y reflexiones predecibles, invitando a una exploración más profunda y enriquecedora.
"Son las palabras espejos mágicos donde se evocan todas las imágenes del mundo. Matrices cristalinas, en ellas se aprisiona el recuerdo de lo que otros vieron, y nosotros ya no podemos ver por nuestra limitación mortal, aun cuando todos los verbos son eternidades en el seno de la luz" Y ya está. Uno lee eso como individio así digamos espiritual + siendo alguien que le encanta escribir, y la mezcolanza de emociones e imágenes le arrastran a otro lugar, a otra fecha... siendo él un nuevo individuo. SALVE VALLE INCLÁN
«El enigma bello de todas las cosas es su posibilidad para ser amadas infinitamente. Cristo Señor Nuestro cifró en el amor la suma perfección, y su divina norma, prodigio de prodigios, tiene el aspecto ingenuo de una flor en el campo. El mortal que resolviese en amor todas sus acciones, volvería al estado primitivo (...).»
Such a beautifully written book. Sometimes I found it hard to follow as I was drawn to words and how well they fit together. Really beautifully expressed, and full of wisdom but not delivered as teachings but just as ordinary knowledge of someone who knows too little yet so much.
Un libro preciosista, un manual de estilo literario, una introducción a la mística, un tratado de estética, un canto modernista a la vida espiritual, un camino gnóstico. Un libro extraño, increíble y, precioso.