Se sabía que entre vegas, páramos, altiplanos, sabanas y selvas, había muchas mujeres y hombres apegados a la tierra; donde, en el más absoluto silencio, creaban y recreaban la palabra mundo, un espacio abierto donde cabían todas y todos. Se sabía que entre tanta amalgama de paisajes y paisanajes se escondían auténticas maravillas construyendo lo común, como el hacer agricultura con la sabiduría de las ancianas para alimentar a la gente. Se sabía que dabas un paso y aparecía una hacedora y un hacedor, que seguías dando pasos y nuevas hacedoras y hacedores seguían apareciendo, haciendo realidad los sueños y construyendo nuevas utopías que permitían vidas cargadas de dignidad. Y también se sabía que en los tiempos modernos y postmodernos, con toda la tecnología para comunicarnos en décimas de segundo, nunca encontraron espacio alguno las historias construidas por la gente de a pie. Pero entre la MUCHA GENTE PEQUEÑA, también nos encontramos con personas que, como Gustavo Duch, construyen con las palabras escuchadas a muchas gentes,preciosos relatos para visibilizar la sencillez. Como la sabiduría de la tierra.
M A R A V I L L A😍 · Hoy os recomiendo esta preciosidad de libro; he vuelto a dar con otro peculiar y distinto a lo habitual, por lo que, de entrada, se lo recomiendo a todo aquel que adore los libros, que adore leer {lo que sea}. · Recogidos en esta maravillosa edición de Pol-len (formato pequeño y manejable, preciosas ilustraciones acompañando el texto, tacto de la encuadernación y de las ilustraciones que vienen de regalo, tipo de papel, ...) encontraréis más de 60 textos cortos escritos por el periodista y activista catalán Gustavo Duch; unos textos en reconocimiento a todas esas personas, individuales, aparentemente invisibles, que viven para cambiar el mundo y lo demuestran con sus “pequeños” grandes gestos: manifestándose, dando comida a quien lo necesita, ...; uno de mis textos favorito es “cómo fabricar una bomba de semillas” · Y, por último, hago mención especial a las fantásticas ilustraciones de #SaraPlaza que, además de acompañar los diferentes textos, vienen de regalo dentro de las originales solapas a modo sobre del libro. · ¿Qué encontraréis en este libro? Un libro necesario para todos, porque ya sabéis: “mucha gente pequeña, en lugares pequeños, haciendo cosas pequeñas, puede cambiar el mundo” (#EduardoGaleano) · Erratas encontradas: 1 {🤦🏻♀️ ¡psicoanalista ven a mí!} · FRASES SUBRAYADAS: • “[...] para mirar la vida hay dos clases de colores. El oscuro que todo lo tapa y el transparente que todo lo deja ver.” • “Y toda la parroquia del doctor sale con recetas parecidas: “Cada día consuma dos o tres conversaciones; escuche a su cuerpo cada ocho horas; retire de las comidas la rapidez y las prisas; grite profundamente frente a una injusticia y colectivice sus luchas. Y me llora todas las penas y me ríe sin límites.” Es el terror de las farmacéuticas.” • “La persona campesina debe soñar ser empresaria agrícola; la dibujante, ser delineante; la economista, ser especuladora; y la pescadora aspirará a conducir cruceros. Y nadie soñará estar contento sin más, para felicidad de los manicomios.”
Muchas sonrisas y muchas lágrimas. Te deja con un nudo en la garganta y el estómago. Pequeñas píldoras de sabiduría ancestral, de inocencia y de ver el mundo con ojos amables.
Un assaig molt curt, publicat per Pol·len Edicions l’any 2013, amb il·lustracions de Sara Plaza. Es tracta d’un recull d’històries sobre “mucha gente pequeña”, gent que viu de manera simple, practicant el decreixement i vivint de la terra, de l’intercanvi, de la vida en comunitat, etc. Són com petites faules, les il·lustracions són, també, part de les històries.