“Jerusalé una ciudad portuaria en la costa de la eternidad.” Yehuda Amichai. Año 65 d.C. Dos muchachos deciden alistarse en una unidad del ejército imperial compuesta exclusivamente por cá la Cohors II Cantabrorum. Jamás han salido de su aldea y tienen un sueñ aprender de Roma para derrotarla. Pero Roma no se encuentra a un par de semanas de camino, ni es una aldea algo más grande que la suya. El imperio que gobierna Nerón es inmenso, mucho más de lo que hubieran podido soñar los jóvenes reclutas, que no saben que, al alistarse, entregan veinticinco años de su vida al emperador. La Cohors II Cantabrorum será destinada a la otra esquina del imperio, a la levantisca procuraduría de Judea, donde la presión fiscal, los abusos de la administración romana y las aspiraciones mesiánicas de los judíos amenazan con desestabilizar la zona. Los jóvenes cántabros se verán envueltos en una auténtica revolución, en una tierra que no comprenden y en la que tendrán que ejercer de brazo ejecutor de un imperio al que detestan y enfrentarse a un pueblo que lucha por su independencia tal y como lo hicieron sus abuelos. La revuelta judía constituirá un terremoto histórico de primera magnitud del que aún, a día de hoy, se sienten las réplicas. La guerra, sangrienta y apocalíptica, contribuirá al final de la dinastía Julio-Claudia y al nacimiento de la dinastía Flavia. Más aún, de las cenizas del Templo de Jerusalén nacerán dos religiones hasta entonces el judaísmo rabínico y el cristianismo.
Corre el año 65 D.C Arán y Noreno, dos jóvenes cántabros hartos de la vida en un castro local, deciden cambiar de vida y escaparse a Julióbriga para alistarse en el ejército de Roma, al menos por un año, para ver mundo, aunque su sueño secreto es llegar hasta la misma Roma y aniquilarla, para vengarse de sus antepasados, masacrados por el imperio. Pero, apenas admitidos, se dan cuenta de su primer error. Roma no acepta el alistamiento por menos de 25 años de duración. Comienzan la instrucción, sin equipamiento ni entusiasmo alguno. Junto con muchos otros voluntarios, tan ilusos como ellos, formarán un cuerpo de auxiliares, La Cohors II Cantabrorum. Dicho cuerpo recibirá pronto una misión, que no será, para disgusto de nuestros protagonistas, dirigirse a Roma (adiós al sueño de aniquilarla), sino a un lugar apartado del mundo, llamado Judea, donde están ocurriendo cosas, y cualquier ayuda en forma de ejército será bien recibida.
Así comienza, a grandes rasgos, mi primera lectura de una novela escrita por Pedro Santamaría, un autor al que no tenía el gusto de conocer, y del que me declaro, a la voz de ya, ferviente admirador. Con una gran cantidad de obras publicadas, me da vergüenza admitir que es la primera que le leo. Pero, os aseguro que no será la última.
“Al servicio del imperio” es una novela de romanos, pero también una crónica de un periodo determinado, y de unos sucesos (la guerra de Judea y la destrucción del Templo de Salomón) que marcaron un antes y un después en el devenir de un imperio. Y de toda una civilización.
Y aunque novela, está escrita con un rigor histórico encomiable, lo cual agradezco infinitamente al autor. Por estas páginas desfilarán personajes históricos notables, tales como Séneca, Nerón, Vespasiano, Tito, Flavio Josefo y un largo etcétera. Pero tan importantes o más son los personajes inventados para la ocasión. A los ya mencionados Arán y Noreno se les unen Valerio Fulminator, que deberá hacerse cargo de los cántabros. Teómaco, médico griego profesante del ateísmo heleno, y cuyas reflexiones no tienen desperdicio. Numerio, némesis de Valerio. Marcelo, “el jefe inmediato de la Cohors II. Esporo, el amante castrado de Nerón, y posterior “esposa”. Ruth, judía, y toda su familia y allegados. Por citar unos cuantos. Corrijo: Esporo existió. Nerón lo castró y se casó con él, para sustituir a su esposa, Popea Sabina, a la que parece que mandó asesinar (¡estos emperadores!).
Y, como queda dicho, por estas páginas aparecerán también sitios, fechas y acontecimientos perfectamente reflejados por la pluma de Santamaría. Y también reflexiones sobre las religiones católica y judía ortodoxa. Y sí, la Cohors II Cantabrorum existió. Fue reclutada en tiempos de Nerón, destinada a Siria, y participó activamente en la primera guerra judeo-romana, bajo la dirección de Vespasiano primero y Tito después. Lo dice Flavio Josefo en su obra “La guerra de los judíos”. Y lo dice de primera mano, pues este historiador participó en dicha contienda. Así que el rigor histórico de esta novela está más que contrastado. Y el entretenimiento también.
No soy yo quién para decir si PS está a la altura de pesos pesados como Negrete o Posteguillo. Pero tampoco tendrá mucho que envidiarles. Ha habido momentos en la lectura que no hubiese distinguido al autor entre los anteriores. También sabe narrar batallas. Y explicar situaciones. Con esta premisa, os aseguro que no tardaré en sumergirme en cualquiera de sus restantes novelas, que tiene muchas. De hecho, ya estoy tardando.
Entre el 65 y el 70 d.c, discurre el final del principado del ínclito Nerón, más conocido por sus desmanes y locuras que nos han llegado a través de Suetonio (con la tendenciosidad que hay que asumir), que por sus ilustres hechos y hazañas. También sabemos que a su muerte, en el 68dc, se sucede el año de los 4 emperadores y la guerra civil que desembocó en el ascenso de la dinastía Flavia. Y en paralelo, desde el 66dc, la combinación de desmanes de la administración romana y el fanatismo judío, había conducido a la rebelión de Judea y las regiones aledañas de influencia israelita y a una de las más crueles y terribles guerras que se vivieron en el territorio del Imperio romano durante toda su historia.
Todo esto es muy conocido, nos han llegado los escritos de Flavio Josefo (antiguo combatiente rebelde y luego protegido de Vespasiano) y hay gran cantidad de bibliografía sobre esto y nóvelas históricas. Yo, al menos, he leído al gran Lion Feuchtwanger y a Posteguillo, pasando por Max Gallo.
Parece, a priori, un tanto arriesgado plantear una novela histórica, volviendo sobre la revuelta judía, el sitio de Jerusalén o el reinado de Nerón.
Y, hete aquí, que el bueno de Pedro Santamaría, se saca de la manga un planteamiento genial y nos ofrece un enfoque del conflicto y del Imperio, desde el punto de vista de un puñado de muchachos cántabros, reclutados por los romanos en el corazón de las antaño indomables montañas del norte de Hispania. El objetivo, crear una cohorte de auxiliares que serán transportados a la otra punta del Imperio, para combatir al lado de aquellos que destruyeron la libertad y la vida de sus abuelos.
¿Lo conseguirán? ¿Mantendrán los jóvenes cántabros en su pecho una pizca del valor de sus ancestros? ¿Querrán luchar por aquellos que los conquistaron?
Lo dicho, genial. El descubrimiento por parte de estos jóvenes e ingenuos cántabros, de la inmensidad del Imperio y de las maravillas militares y civiles que había logrado la civilización romana: el ejército, la disciplina y la instrucción, las obras civiles, las ciudades, el viaje en barco, la guerra.....no tiene desperdicio, con situaciones por momentos hilarantes.
Los personajes son muy buenos, tanto los cántabros Aran, Noreno y Marcelo, como los judíos con su sociedad, religión y fanatismo perfectamente ambientados. El griego Teómaco e incluso los romanos Valerio y Numerio que se asimilan más al cliché de legionario romano que tenemos en nuestro imaginario. Todos ellos son sólidos, bien perfilados.
Buenos diálogos, acción, grandes combates, gran ambientación. La guerra que extiende sus garras, con su miseria, los odios desatados, las crueldades sin nombre. Todo está bien integrado y racionado para no agotar al lector, aunque habrá hechos que no se podrán soslayar, porque así ocurrieron. ¿Podrá la vida, el amor y la amistad perdurar en medio de este horrible conflicto?
Pues a leer esta gran novela histórica, amigos. La disfrutaréis, sin duda.
¡Aprenda usted Historia y diviértase de la mano de esta novela!
¿Otra de romanos típica? Sí de romanos, no típica. Porque la acción se desarrolla nada menos que en Judea y Jerusalén en los años 67-70 d.C. durante la primera guerra judeo-romana.
Y no me engañéis, de eso sabéis poco o nada (EDIT. Acabo de meter este paréntesis porque tengo varios amigos "listillos" que los tíos repipis sí la conocían. EDIT END).
Pues eso, que con buenos personajes, extraordinaria ambientación, mucha dosis de costumbres del pueblo judío (que no cristiano) y una trama que engancha lo suficiente, el autor nos lleva de la mano a conocer ese acontecimiento histórico.
La cosa se lía porque Judea era parte del imperio, pero en las ciudades había mezcla de población de origen griego y judío y se llevaban mu-mal-fatal. Que si ese rito no me gusta, que si tu eres impuro, que si el Templo ni me lo mires, que si yo hago lo que me da la gana… que empezaron ellos a liarse a sopapos a costa de la religión y el imperio a poner paz mediante el gladio y el scutum.
A eso se añade el que en el 67 gobernaba un tal Nerón (del que se habla bastante y bastante mal, por cierto) y su gobierno no es que fuese muy justo. También pasan de forma fugaz los 3 emperadores esos que duraron menos de un año (Galba-Otón-Vitelio) y por fin Vespasiano, que aquí aparece inicialmente como general.
Desfilan por las páginas otros personajes históricos, mientras que los grandes protagonistas son dos amigos cántabros, de pueblo remoto que al comienzo no habían visto ni una calzada romana y que van a parar a una cohorte formada sólo por cántabros y que es la que envían al avispero ese judío.
Tenemos batallas, costumbres religiosas judías, mucha Historia, un poco de romance, virtudes castrenses y todo ello muy bien envuelto, muy fácil de leer y además en un tamaño contenido (unas 500 pags) y sin que nos metan en una trilogía de esas. Un placer, vamos.
La nota sería 4,5/5 porque el nivel de enganche es muy bueno pero no bestial. Realmente no hay NADA que sea reprochable en la novela. Es el primero que leo del autor y entra por la puerta grande. Ya estoy metiendo otro suyo a la saca.
Thanks, amigos, por descubrirme a este autor. Creo que fue Labi con sus 5 estrellas el que acabó de decidirme, pero Jimmy le dio 4 e hizo una reseña que ya me motivó. Gracias, chavales.
Pues estamos ante un novelón de romanos que cubre a la perfección, incluso con sus saltos temporales, la primera guerra judeo-romana (no llega al asedio de Masada, sino que acaba con la destrucción del templo).
El hilo conductor a lo largo de todo el libro será la formación y primeros años de la Cohors II Cantabrorum, y en concreto dos de sus miembros, Arán y Noreno. Como no hay muro que con dos ladrillos se sostenga, también hay grandes secundarios, como Valerio, antiguo primipilo de la Legion XII Fulminata, para mí el mejor con diferencia. A lo largo de la obra aparecerán no pocos personajes históricos muy bien dibujados y creíbles, lo que le da más realismo si cabe a una obra muy buena.
Aunque puntillita pude sacarle, lo cierto es que al leer las notas del final del libro vi que Pedro Santamaría había hecho más que bien sus deberes y había seguido muy de cerca los últimos descubrimientos sobre ambas cohortes cántabras (de ahí que le suba de 4,5 a 5). Pues aunque vamos a ver mucha Legion XII y mucha Cohors II Cantabrorum, lo cierto es que esta última estuvo adscrita siempre a la X Fretensis.
La verdad es que la novela rellena muy bien los huecos que desconocemos, y lo hace de forma muy creíble, y aquellos que conocemos bien, gracias a Flavio Josefo, los desarrolla de manera magistral. Combates creíbles, equipamiento más que correcto y terminología adecuada al tiempo que nos ocupa.
¡Ah! Otro punto a su favor: no es una trilogía, tetralogía, pentalogía ni leches... Un librito y a correr. Chapó.
PD: a los que les interese la materia pueden descargar por internet el paper sobre las cohortes cántabras. Se llama: Las cohortes cántabras del ejército romano: Cohors II Cantabrorum
Novela histórica muy sólida esta Al servicio del imperio de Pedro Santamaría. Aúna muy bien la ficción con la trama histórica y es capaz de ofrecernos una lectura muy amena y que a pesar de sus 600 páginas en ningún momento cansa. Si a eso le añadimos que se centra en la guerra contra Judea, bastante desconocida en general dentro de la literatura romana, más centrada en luchas contra galos, britanos, germanos etc... pues mejor que mejor.
La historia arranca en mitad de la Cantabria romana, donde dos ignorantes chicos deciden unirse al ejercito romano para poder derrocar al imperio, si, muy listos no son. Nuestros dos lumbreras no son los únicos con ganas de cambiar su forma de vida, por lo que al arribar a su destino se encuentran con un millar de jóvenes dispuestos a acompañarles. Así nace la Cohors II Cantabrorum, una cohorte auxiliar que existió en la realidad durante varias décadas y que peleó en esta guerra, pero de la que se sabe muy poco en la actualidad. Se decía que los cántabros eran los guerreros más fieros de toda Hispania, motivo por el que los romanos una vez los subyugaron, con mucho esfuerzo, decidieron incorporar este tipo de unidades a sus legiones.
A partir de este momento viviremos las aventuras y desventuras de unos jóvenes para lo que todo es nuevo y que pronto averiguarán lo inmenso que es el imperio romano y lo estúpida que fue su idea de alistarse a las legiones.
La trama tiene un poco de todo, las ya comentadas aventuras, bastante acción, batallas y hasta un romance, el cual sin ser mi parte favorita de la historia, para nada desmerece ni se vuelve demasiado pesado. Pero en global todo orbita sobre la guerra.
Los personajes cumplen muy bien, en especial Teomaco el griego y Valerio me han gustado mucho. El médico griego es un cachondo mental casi siempre conseguía sacarme una sonrisilla con sus comentarios fuera de lugar y su visión cínica del mundo. La ambientación me ha parecido muy lograda, tanto desde el POV romano como el de los judíos. Incluso llegué a sentir cierta opresión al leer algunas escenas durante el asedio. Así que en ese apartado cero quejas y chapeau para Santamaría.
El desenlace es el esperado a poco que uno sepa algo de la historia romana y se llega de un modo natural y nada forzado, por lo que no tengo demasiadas pegas sobre él. Cumple de forma notable.
Terminando la reseña, la verdad es que no tengo ninguna pega que ponerle al conjunto, podría haber alguna cosilla mejor por aquí o por allá, pero nada destacable para mal en ese aspecto. De hecho durante buena parte de la historia pensé que se llevaría las 5 estrellas, pero a mitad de lectura me puse enfermo y estuve 3 días sin leer y me costó luego reengancharme un poco, pero como digo fue un problema mío, que junto a venir de una lectura que me encantó como la de Erikson y a la que puse 5 estrellas, ha hecho que está, que me ha gustado un pelín menos, se quede solo en 4, aunque no descarto revisión más adelante y que le caiga la quinta.
PD: No lo he dicho, pero es una lectura que recomiendo y mucho, buen rigor histórico, buena ambientación, buenos personajes y una trama bien escrita y que engancha. Si te gusta la temática bélica romana, es un MUST.
Magnifica novela de Pedro Santamaría aunando historia y aventuras para formar una obra tremendamente entretenida.
La narración se centra en la guerra de Judea en los años 65 – 70 d.C. tenemos como protagonistas a unos jóvenes cántabros recién alistados en el ejercito romano. Conoceremos también a una serie de personajes romanos, es la época de Nerón, Vespasiano, Tito, etc asistiremos a combates en contra de los judíos, sitios de ciudades, historias de amor y de amistad. Veremos la visión de los griegos del mundo judío por medio de Teómaco, un médico griego un tanto borrachín y sobrao. Por supuesto también estaremos del lado judío, con sus diferencias entre ellos, para ver el conflicto desde los dos lados.
Todo esto lo ordena Santamaría, poniendo a cada uno de sus personajes en el momento oportuno de la historia para formar su relato y darle coherencia a la novela.
Primer libro que leo de este hombre, sorprende la sencillez de su escritura, acercándose mucho al lector, haciendo que estos momentos de historia sean amenos y se lean como un libro de aventuras.
Es de agradecer al final del libro la explicación del propio Santamaria sobre la época que se cuenta aquí, la reflexión final sobre el fin de los días que algunas religiones siempre ha anunciado y el comentario sobre los radicales y las mayorías.
Qué maravilla, qué fluidez, qué sencillez, qué agilidad. Los capítulos cortos, sin guardar una proporción entre ellos, le da un dinamismo a la lectura impresionante. Absorbe desde el primer momento, desde que empiezas a leer hasta que lo terminas. Todo comienza cuando un cántabro, que vuelve licenciado de Roma después de veinticinco años, le cuenta a un caminante, que podrías ser tú mismo, su historia. Una historia llena de emociones, de madurez, de luchas, de perdidas, de amistad, de como eran y acaban siendo. Hay sensibilidad en los personajes, a pesar de las batallas, de la dureza de la vida, las imágenes las ves, empatizas tanto con ellos, que casi sientes lo mismo, no distingues entre realidad y ficción.
La novela trata de dos jóvenes cántabros, Arán y Noreno, hartos de trabajar unas tierras que no daban frutos a consecuencia de los “saqueos” romanos y, a pesar del odio inculcado por el abuelo de uno de ellos hacia el Imperio, deciden alistarse a las legiones de Roma con la idea de tener un futuro más prometedor, conseguir armas, aprender a luchar, y así derrocar a Roma. Total, no tenían nada que perder, pensaban que si no les iba bien, en un año volverían a sus hogares, pero no había nada más lejos de la realidad, ya que no podrían hacerlo hasta pasados 25 años. No tenían ni la más remota idea de a lo que se enfrentaban.
Es impresionante, este año descubrí a Javier Negrete y pensé que iba a ser complicado igualarlo, porque su lectura me envolvió desde la primera página hasta la última. El caso es que Pedro Santamaría no tiene absolutamente nada que envidiarle. Soy consciente de que las comparaciones son odiosas y, ni mucho menos, mi pretensión es hacerlo, tan solo quiero transmitir el placer de haber descubierto otro autor que me hace disfrutar de una buena lectura histórica.
Gracias a mis amistades de aquí, gracias por aportarme estas maravillas. Os seguiré leyendo con atención porque esto no tiene precio. Y, a aquella persona que no ha leído esta novela, que no lo deje porque estoy segura de que le va a encantar.
Fantástica lectura. Mi primer libro de Pedro Santamaría. No será el último. Ya he incluido el resto de su obra entre mis pendientes a leer.
Dice la sinopsis: Año 65 d.C. Dos muchachos deciden alistarse en una unidad del ejército imperial compuesta exclusivamente por cántabros: la Cohors II Cantabrorum. Jamás han salido de su aldea y tienen un sueño: aprender de Roma para derrotarla. Pero Roma no se encuentra a un par de semanas de camino, ni es una aldea algo más grande que la suya. El imperio que gobierna Nerón es inmenso, mucho más de lo que hubieran podido soñar los jóvenes reclutas, que no saben que, al alistarse, entregan veinticinco años de su vida al emperador. La Cohors II Cantabrorum será destinada a la otra esquina del imperio, a la levantisca procuraduría de Judea, donde se está gestando una auténtica revolución.
¿Qué destaco de este libro?
La simbiosis entre los hechos reales y la trama de ficción. La novela se ambienta en Judea desde el 65 al 70 d.C. Es la época de la primera guerra judeo-romana. Junto a los hechos reales desarrolla una historia de ficción en torno a Arán y Noreno, los dos muchachos cántabros alistados en la cohorte imperial. Ambas historias, la real y la ficticia están tan bien entrelazadas que en ocasiones he tenido que consultar si algún personaje era real o no.
La narración del transcurso de la guerra. Siempre he mantenido que no soy lectora que guste de batallas, pero hay narradores y narradores y si algo me ha quedado claro es que Santamaría es un narrador excepcional. Cinco años de guerra y enganchada de principio a fin. La prosa es fluida, el ritmo vivo. Sabe contarlo. Integra las descripciones en el conjunto, le da ese punto de aventura a las batallas, las intercala en la trama ficticia y mantiene el interés. ¿Qué más se puede pedir?
La documentación. El autor se ha documentado ampliamente. Es rigurosa a nivel histórico. Los hechos están ahí, los datos tan bien introducidos que no cansan y para los huecos que quedan en toda historia, el interés que suscitan las vidas de Arán y Noreno. Santamaría nos presenta la compleja situación que se vivía en la Judea de la época. Los choques entre la cultura griega y la religión judía. El odio que ambas comunidades se profesaban entre sí, un cóctel explosivo de intransigencia y fanatismo. Igualmente nos desgrana cómo se gestaron las revueltas y la respuesta de Roma. Durante cinco años los israelitas mantuvieron en jaque al imperio. Sofocar la revuelta no fue un camino de rosas pese a la implacabilidad con la que paso a paso se aplastó. El sitio de Jotapata fue el principio del fin sí, pero un fin que, por circunstancias diversas entre las que se cuentan la muerte de Nerón, se prolongó en el tiempo.
La fluidez con la que introduce todo lo relativo a la vida en el ejército romano. La estructura, la disciplina, el equipamiento, los entrenamientos de cara al combate. La diferencia entre legión y cohorte auxiliar. Todo ello sin hacerse pesado, integrado en el devenir de la trama.
La ambientación, que es igualmente notable. Una tierra seca de olivos y vides, el polvo, los tonos marrones, las aldeas, las ciudades de la Galilea de esos años. Las diferencias entre la Cesarea marítima, cosmopolita y la ultraconservadora Jerusalén. El templo, los atrios, las murallas, ni un pero que ponerle.
Los personajes. Bien trazados, con entidad propia. Están los reales como Cestio Galo, Vespasiano y su hijo Tito, Nerón, Esporo, Flavio Josefo y otros muchos que me dejo en el tintero. Junto con ellos en perfecta armonía narrativa, los ficticios, como Arán, Noreno, Marcelo, Valerio, Numerio y Teómaco (que punto le ha dado el autor a este último), sin olvidarnos de los israelitas, Ruth su hermano Emmanuel y los aliados de este. Destaco ante todo la evolución los dos protagonistas cántabros. De jóvenes aldeanos ingenuos, que no saben en lo que se meten, a veteranos del ejército imperial. Sus caminos divergieron, pero su amistad se mantuvo intacta.
El desenlace, que me ha gustado mucho. Aunque sería más apropiado hablar de desenlaces, el de Valerio y Numerio, el de Arán y Ruth y el de Noreno. Buenos todos, brillante el último.
Por último, señalar que la Cohors II Cantabrorum existió realmente. Aparece citada en las crónicas de Flavio Josefo. Destinada inicialmente en Siria, participó en la primera guerra judeo-romana, dirigida primero por Vespasiano y posteriormente por Tito cuando su padre fue nombrado emperador.
En conclusión, una novela histórica rigurosa con los hechos y muy bien narrada. De lo mejorcito que he leído en lo que va de año. Muy recomendable.
Oye pues...no soy cántabro...pero como si lo fuera!! 🤣
"¿Me dices qué hago tan lejos? ¿Me dices que a dónde voy? No me importa, no lo niego, porque Cantabria soy yo🎶"
Me ha gustado mucho, la verdad es que un gran descubrimiento Pedro Santamaría. Otro mas para la saca de novela histórica. Esta claro que las comparaciones son odiosas y mas si lo comparamos con Posteguillo, pero no está nada pero que nada mal! Voy a continuar leyéndolo segurísimo!
De las que me gustan...novela narrada en varios tiempos diferentes y con diversos narradores y distintas perspectivas.
Relato con alma, personajes muy bien trabajados y trama interesante y con una batalla final como dios manda. 💪
Si te gusta la novela histórica de romanos, adelante!! No te defraudará!
Año 65 d.C., Nerón es el último emperador de la dinastía Julio-Claudia Dos jóvenes cántabros deciden alistarse en el ejército Romano, para formar parte de una unidad auxiliar compuesta exclusivamente por cantábricos, la Cohors II Cantabrorum.
La unidad es enviada a Judea, donde la presión fiscal, los abusos de la administración romana y las aspiraciones mesiánicas de los judíos amenazan con desestabilizar la zona. Cuando estalla la revolución judía del año 66, la CIIC se encuentra en la primera línea de la batalla, pero no todo acaba aquí, en la lejana Galia se produce un levantamiento contra el Emperador, que puede cambiar el curso de la historia Los dos jóvenes se separan y acaban luchando en bandos opuestos, mientras que el levantamiento de la Galia, culmina con el año de los cuatro emperadores, y el levantamiento en Galilea acaba con la conquista de Jerusalén y la destrucción del templo de Salomon, y con su demolición el fin de la revuelta más larga, más sangrienta y cruel a la que Roma se había enfrentado hasta ese momento.
Nos trasladamos al año 65 d.C. Allí Arán y Noreno dicen alistarse en el ejército imperial, en las tropas auxiliares formadas únicamente por cántabros. El objetivo de estos jóvenes es aprender las técnicas y tácticas romanas para, así, usarlas y vencer al Imperio, ya que su pueblo fue vencido por estos. Pero cuando uno se alista en el ejército tendrá que formar parte de él durante 25 años, so pena de ejecución. Ambos estarán bajo el mando de Valerio, un centurión caído en desgracia pero que fue llamado para ser el prefecto de la Cohors II Cabtabrorum. Este prefecto estará acompañado por un griego médico, Teómaco. Todos ellos viajarán a Judea para acabar con la rebelión judía, pero uno de esos cántabros se dará cuenta de que su camino no es el romano, sino otro, comenzando a caminar por terreno peligroso. Una trama llena de aventuras, de drama y de amor.
Valerio es un romano venido a menos que no da abasto con su mísera pensión. Es por ello por lo que acepta la nueva oferta y se convierte en prefecto de los cántabros. Teómaco es un griego algo loco, con un carácter muy fuerte y cínico y bastante amante del vino. Es el personaje que le dará el toque cómico a la novela. Además de estos personajes tendremos la perspectiva de los judíos gracias a Emmanuela y a Ruth, su hermana. A través de estas veremos el motivo de la rebelión y el sentimiento tan profundo que tienen de honor: morir antes que ser humillados. Todos los personajes van a ir evolucionando de forma natural y con coherencia según sus circunstancias, especialmente Arán.
A Santamaría ya lo conocía tras leer su última novela: El Ateniense, la cual os recomiendo también mucho. Gracias a los personajes, el lector va a conocer la estructura y formación del ejército imperial romano, así como las obligaciones que debían tener sus soldados. El lector pronto se dará cuenta de que el autor ha realizado una gran labor de documentación, a la vez que nos hará reflexionar sobre la situación del Imperio de Nerón y temas como los extremismos, las rebeliones y demás. Pues en definitiva, narra la primera guerra judeo-romana y la caída de Jerusalén, la muerte de Nerón y el ascenso de una nueva dinastía.
Sobre la escritura, Santamaría es un maestro de la novela, ya lo comprobamos. Es una novela muy bien escrita, muy real, con un lenguaje sencillo y con unos diálogos muy fluidos. En cuanto al ritmo, es una obra que se lea con gran rapidez. La extensión corta de sus capítulos, característica del autor, también ayuda a ello. Así mismo, la trama está llena de mucha acción, lo que provoca que el lector no levante la vista de sus páginas.
En conclusión, una novela histórica llena de aventuras, acción, drama y amor a caballo entre el Imperio Romano y la Jerusalén del siglo I d.C. Una historia muy bien documentada, muy bien escrita, con unos personajes fuertes que van evolucionando. Una buena obra que atrapa al lector escrita por un maestro de la novela histórica.
* Porque es una novela histórica bien ambientada y narra hechos poco conocidos supongo para el gran público (y para mi también), como son las guerras judeo-romanas * Porque tiene acción, trepidante y bien narrada (a quién no le gustan las legiones en batalla), pero también descripciones que molan porque no aburren y son didácticas, sobre religión y costumbres principalmente * Porque además tiene su historia de amor, y también tiene otra historia de amistad, ambas me han gustado * Y porque me identifico con los muchachos campurrianos nacidos en la tierruca y con las descripciones de sus indómitos paisajes y de sus leyendas paganas
Ale, 5 estrellas!
(nota: Julióbriga en la actualidad es un yacimiento romano y además posee la reconstrucción de una gran domus muy recomendable de visitar: centros.culturadecantabria.com/juliobriga/)
Dos amigos de Cantabria, sometidos por los romanos, se enlistan en las legiones y terminan del otro lado del mundo en la guerra de Judea. Siempre al servicio del Imperio...o no?
Primera novela de Santamaría que cae en mis manos. Muy buena prosa, te mantiene siempre en vilo.
Lo resumo fácilmente, me ha encantado. Desde los libros del señor Santiago Posteguillo no había disfrutado tantísimo con una novela histórica basada en Roma. He leído bastantes y unas más que otras me han hecho disfrutar pero esta se merece las cinco estrellas. Por cierto me ha encantado el poder ver el conflicto desde los dos bandos y con las visiones de los dos bandos.
El 2024 empecé con un autor que no conocía y con una novela histórica de romanos, y el 2025 decidí hacer lo mismo. Tampoco es que fuera a la aventura, que a este libro ya le tenía el ojo echado hace tiempo, después de que la gente que sigo por aquí lo haya puesto por las nubes. Y nada, otro autor que va a los pendientes, porque qué maravilla de novela. Tiene de todo: grandes personajes, aventuras, batallas y por supuesto historia. Aunque sea un secundario me ha encantado Teómaco, con sus chascarrillos y sus charlas filosóficas sobre religión que no tienen desperdicio. Pero es que además la lista de personajes que pasan por sus páginas es impresionante: Séneca, Nerón, Vespasiano, Tito,Trajano, Flavio Josefo... Y Vitelio, que no es histórico, pero que aporta mucho a la novela. Y obviamente los protagonistas, dos grandes amigos pero tan diferentes entre sí, aportando cada uno sus deseos y anhelos. Sin duda una gran novela con el transfondo de la primera guerra judeo-romana, que culminó con la conquista de Jerusalén y la segunda y definitiva destrucción del Templo. 100% recomendable
Pedro Santamaría nunca decepciona, es uno de mis escritores preferidos por lo que se trabaja la documentación de cada libro y por el cuidado con el que diseña todas las tramas. Un libro que narra de una forma muy amena la rebelión de Judea y que nos traslada de forma muy descriptiva: la sensación de caos que reinó durante la época de los 4 emperadores. Teómaco es el gran personaje de esta novela: un hombre sabio pero a la vez divertido por los comentarios que hace. Los personajes evolucionan mucho desde el comienzo de la historia hasta el final.
Esta historia de Pedro Santamaría ha sido de lo más entretenida. No suelo leer de la época de los romanos, pero al ver que esta historia te mezcla: dioses de mitología hispánica y romana con el descubrimiento del judaísmo y cristianismo metiendo a la vez conflicto armado (detallado) y político me hizo querer leerlo de inmediato.
Puntos a favor: - La historia se desarrolla de manera fluida y he de decir que engancha bastante, haciéndote querer saber más de personajes como: Valerio/Numerio, Teomaco, etc - La descripción de las batallas esta muy bien currada y se nota que el escritor sea informado al detalle sobre técnicas, asedios, etc, de la misma manera que el contenido de escenas explícitas es increíble poniéndote la piel de gallina. - Te sumerge de lleno en la época romana y a mí por lo menos me ha despertado la curiosidad de saber más de todo lo que pasó en aquella época.
Puntos en contra: - Lamentablemente, me he visto obligado leerme párrafos por encima por la gran extensión de información que no he considerado relevante a la hora de la historia, ya que se me acababa haciendo bola.
- Me esperaba un final que me llevara por un camino y finalmente acabó yendo por otro considerando que pudo haber sido un poco más épico (Pero eso ya es cosa mía personal).
Sin duda es un libro entretenido el cual recomiendo a los fans de la novela bélica y a los que desconocieran de la existencia de la Cohors II Cantabrorum (como yo).
Desde aquí hay SPOILERS:
- Me ha encantado los capítulos que había de la persona que contaba la historia de los protagonistas y que, al mismo tiempo, narraba lo que sucedía en el Imperio Romano con el emperador. Me hacía sentir como que estaba junto a ese señor en la hoguera escuchándole.
-Me ha encantado la historia de Arán y Noreno, cómo pasaron de pensar de una manera en la cual se veía claramente la personalidad y la mentalidad de cada uno. Siendo Arán el que quería servir al Imperio y Noreno el que quería destruirlo, y cómo, cuando Arán pasó al judaísmo y Noreno se hizo el lugarteniente de su unidad, cambiaron totalmente los papeles. Me sorprendió y me encantó.
- Ha habido capítulos que considero que no sobran, pero que pueden reestructurarse o acortarse, ej: Ruth y su historia, Entiendo que se quiera envolvernos de historia y cultura religiosa, pero en mi opinión me ha acabado sobrando mucha información que al final no me ha aportado nada a la historia principal.
- Me imaginaba un final épico en el que tanto Noreno como Arán tuvieran que pelear el uno contra el otro. Desde que harán empezó a tener el cambio de mentalidad, a mí por lo menos ya me estabas indicando de que los amigos iban a acabar chocando tarde o temprano. Posteriormente harán se pasa al bando de los judíos y está defendiéndose de los romanos, y cuando finalmente hicieron el asalto nocturno los romanos para acabar con el templo, de veras que pensaba que iba a haber un conflicto entre los dos amigos. Y lo que me encuentro es que harán se las ingenia para que salven a Ruth y él acepte su ejecución... Y encima su amigo no se siente traicionado, no sé, me falla, y pienso que se podría haber hecho algo más épico
- La muerte de Valerio y Numerio, me afectó, y me esperaba que tuviera más peso en la historia su final, ya que durante todo el libro me has hecho empatizar con estos dos personaje, y la sensación que me transmitió era que eran dos oficiales más que habían muerto. A lo mejor hubiera quedado bien un funeral en el que la Cohors II Cantabrorum le homenajeara y que ahí Marcelo nombrara a Noreno lugarteniente, pero bueno, sin más.
- El contenido de las vatallas, y de los judíos muriéndose de hambre me ha encantado, muy muy muy bien descrito y cuando la mujer cocinaba a su hijo.... BRUTAL
- Pero he de decir que lo que más me ha chirriado, ha sido que de verdad pensaba que este libro iba a crear un conflicto con el CRISTIANISMO. Ya que al principio de cada capítulo me indicas en qué fecha después de Cristo ocurría todo, entonces yo pensaba de verdad que iba a haber algo con los apóstoles de Jesús o con sus seguidores o que se iba a convertir al cristianismo o algo, pero nada de nada. En ese aspecto me he quedado un poco decepcionadillo
En conclusión, creo que es una historia MUY buena, muy bien explicada aunque pienso que podría haber sido mucho mejor. Pero sin duda, recomiendada.
Gran decepción y eso que la mayor parte del libro parecía muy interesante, aunque personalmente a mí me parecía que el médico alcohólico griego llamado Teómaco y sus furiosos ataques a cualquier tipo de creencias religiosas estaban algo de más. Una vez terminado el libro, que repito, me había gustado bastante y ya estaba investigando cual de los otros libros de Pedro Santamaría, leí "la nota del autor" y ahí comprendí el por qué de la aparición de Teómaco en el libro: el autor se reconoce ateo y todo su afán es ridiculizar cualquier tipo de fe en cualquier Dios y la verdad es que utiliza algunos argumentos que serían fácilmente revocables en una charla común. Después de esto, espero que no caiga en mis manos otro libro de Pedro Santamaría
Estos días de Semana Santa están asociados a películas como "Ben-Hur", "Quo Vadis" y otros péplum que llenan las parrillas televisivas y te transportan a las sobremesas de la infancia.
Leer "Al servicio del Imperio" ha sido como descubrir una nueva película del género, de la mejor factura posible, y disfrutarla como si fuera un chiquillo.
Con "Rebeldes" le negué las cinco 🌟 pero, esta vez, no puedo hacerlo. Me encanta cómo escribe Pedro Santamaría, mezclando su historia con episodios más o menos conocidos de la Historia que nos ha llegado.
Simplemente, una maravilla. Y qué grande Teómaco y sus reflexiones.
Gran aventura a la romana. Un par de muchachos se alistan en una cohorte auxiliar en tiempos de Nerón. Son desplazados a Judea, donde serán testigos del levantamiento y la primera guerra judeo romana. Narración muy llevada, con buena ambientación, historia dinámica y cargada de combates, asedios y escaramuzas entre las fuerzas romanas y los rebeldes judios. Totalmente recomendable.
Muy interesante novela histórica sobre la revuelta judía contra Roma de siglo I. Interesante, bien documentada y dinámica. Pedro es un autor que nunca defrauda.
La historia plantea la época de Roma durante el gobierno de Nerón (65-70 d.c) desde el punto de vista de una cohorte de tropas auxiliares reclutada en las tierras cántabras para ir a luchar a la otra punta del Mediterráneo al lado de quienes destruyeron la vida de sus abuelos. Los personajes son excelentes cada uno con una personalidad definida y un desarrollo coherente y progresivo a lo largo del libro. El descubrimiento que los protagonistas hacen de toda una civilización partiendo de una aldea perdida en el norte de la Península y cómo se deslumbran ante un pueblo como el romano que a priori es el enemigo, es fantástico. Acostumbrada a adentrarme en la historia de Roma de la mano De Santiago Posteguillo, Pedro Santamaría me ha parecido una compañía también excelente para recorrer esta época. No había leído nada suyo antes y me encantaría repetir.