Bruno se encuentra atrapado debajo del agua, obligado a encontrar una salida antes de que el aire de su tanque de oxígeno se termine. En su recorrido no sólo deberá enfrentar los obstáculos del presente, sino también los fantasmas de su pasado. Precuela de Manta.
No sé porqué, me había hecho la idea de que era una historia de superhéroes. Seguramente por el traje que tiene el protagonista, pero me vengo a desayunar que este -Bruno, de nombre- es un buzo/atracción del alucinante parque de diversiones acuático Iceberg. Cuales serán las proezas de Bruno -o Manta, su nombre artístico- nunca las llegaremos a saber, ya que justo cuando está por emerger y brindar su espectáculo ocurre en la superficie una tremenda tragedia que obliga a nuestro protagonista -en un inesperadísimo tour de force- a vivir un verdadero survival de horror, una lucha desesperada por sobrevivir sólo con una minúscula botellita de aire. Dado que desconocía por completo a los autores -aunque con la tapa que andaba circulando por redes sociales ya tenía muchas ganas de leerlo- la prodigiosa contundencia de esta obra me sacude como piña de Zangief. En escasas cuarenta y pico páginas uno vive con el Jesús en la boca, acompañando al desventurado protagonista en su carrera por aire. Cercana -si buscamos paralelismos- a otros survivals de encierro como puede ser Buried (aquella con Deadpool en una caja bajo tierra) lo único que le puedo criticar a Iceberg es la abundancia de información acerca del pasado de Bruno -su ex pareja, un embarazo problemático, un aborto, etc.- que probablemente tenga mucho peso en los tomos a seguir (lo sabré de propia mano, los autores tuvieron la generosidad de regalarme este y el que le sigue) pero para la construcción del unitario, un poco que distrae. Un pero ínfimo en una obra hiper mega recomendable, una sorpresa más que agradecida, un libro imperdible. Ah, y no dije una palabra del dibujo increíble de Rossino, clase A al 100%, responsable de páginas exhuberantes, de esas que quitan el aliento y dueño de una narrativa envidiable. Si será bueno el libro que semejante cosa se me pasaba, mirá.
La editorial lo regaló por temas de la cuarentena, lo cual agradezco mucho. Cuando ví la portada pensé en un súper héroe tipo Acuaman pero nada que ver, comienza con un empleado normal y luego oh sorpresa el libro da un giro hacia el horror y el suspenso que me hizo que me enganchara y lo terminara muy rápido. Con ganas de leer la continuación que supongo explicará mejor por qué ocurrió lo que ocurrió.
El dibujo y el color es increíble. La historia es cruda pero está buena. Se entiende mucho mejor leyendo Manta lo que este número viene a ser dentro de este universo.
Este es el primer acercamiento que tengo a la historia, y es increíble como las páginas fluyen, me sumergí por completo en lo que leía y claramente me quedé con ganas de más! Me gustó mucho como se cuenta el presente y el pasado de Bruno, intercala ambos tiempos de una forma con contraste y a la vez que me puso la piel de gallina. Entiendo que Iceberg es la precuela de Manta, pero tanto el aspecto visual como el relato ya me cautivaron, ahora a seguir con Manta 1 😊
Muy buen cómic. en mi opinión y contrario a lo que muchos dicen, no me vale como lectura autoconclusiva. Pero como punto de partida para manta es espectacular