No es el tipo de producto que suelo consumir, pero me ha atrapado desde el principio. Hay mucho talento a nuestro alrededor. Todos lo sabemos. Y somos conscientes de que mucho de ese talento no está reconocido (ni mucho menos pagado) como merece. Por desgracia, autores como Noa Velasco son un ejemplo de ello. Pero le animo a no decaer y a seguir adelante con su enorme imaginación y su buen hacer. Y tú, lector, si quieres flipar, cómprate este cómic y no seas tacaño.