¡Clásico de clásicos! Por la gran calidad del contenido, no es una sorpresa que, tras casi cien años de la fecha de publicación, el libro aún siga siendo vigente y muy popular.
Excelente libro, en verdad me encanta. Esta obra de Carnegie me recuerda a un libro llamado
70 recetas para triunfar en la vida
el cual mi madre me regaló hace varios años porque, en aquel entonces, ella, me sintió bastante desorientado en mi vida. Recuerdo que resultó siendo un gran regalo porque en verdad aquel libro me ayudó mucho para madurar, para ganar confianza, y para creer que todo lo que me proponga en el futuro puedo lograrlo, incluso si parece imposible. Enfrentarme a la vida real nunca fue sencillo para mí —de hecho aún tengo complicaciones para adaptarme en ciertas circunstancias— porque yo vivía en una burbuja de irrealidad. Siempre fui el mejor en mi colegio, no sufrí fracasos y/o frustraciones, pero al salir de esa burbuja me estrellé con la realidad y psicológicamente resulté bastante afectado. En unos pocos años pasé de ser un engreído sabelotodo a un fracasado con depresión. Fue en aquella lectura que conocí a Dale Carnegie, ya que en cierto momento del texto se realiza la mención correspondiente a este autor, y por tanto, mi curiosidad me llevó a investigar y posteriormente a leer este libro. En esa ocasión tuve una buena experiencia, el libro me gustó, aprendí mucho, pero el tiempo fue haciéndome olvidar poco a poco las lecciones aprendidas. Esa es la razón de mi relectura, incluso es probable que lo vuelva a leer en el futuro: Este tipo de obras se deben retomar cada cierto periodo de tiempo para recordar lo olvidado y también para aprender lecciones nuevas que posiblemente ignoramos en nuestras lecturas previas.
Cómo ganar amigos e influir sobre las personas
es una gran obra que nos ayuda a reflexionar sobre los errores que cometemos cuando tratamos a nuestro prójimo. Todo el libro está cargado de historias, frases y lecciones; bellas lecciones que por su sencillez calan hondamente en nosotros, bellas lecciones que nos hace recapacitar sobre nuestro comportamiento, nuestras palabras, y la forma como nos relacionamos con los demás. Leer esta obra sirve para darnos cuenta que las personas no somos robots, y que en todas las ocasiones donde actuamos con antipatía, grosería, y agresividad, realmente hemos tratado a las personas como basura, y nadie, absolutamente nadie se lo merece. Carnegie nos invita a comprender al prójimo, a ganarnos su confianza, a ser amables, simpáticos, y especialmente a interesarnos con genuinidad en ellos. Carnegie nos invita a ser más humanos, nos invita a madurar, nos invita a seguir el ejemplo de cientos y miles de personas que por su buena comunicación tienen grandes amigos y éxito en sus vidas. Carnegie escribió esta obra para ayudarnos a ser mejores humanos.
Como sus lecciones son prácticas y prometen buenos resultados, es recomendable no leer esta obra tan rápido, sino preferiblemente intentar practicar, poco a poco, los buenos hábitos propuestos por el autor. También es recomendable realizar muchas anotaciones porque de no hacerlo, nos perderemos las enseñanzas que en el libro aparecen, y como son tantas, entonces se vuelve una tarea imposible memorizarlas todas juntas. Si leemos esta obra como un libro normal, podríamos acabarlo en unas pocas horas, pero si deseamos emplear estos consejos en nuestra vida, lo recomendable es leer poca información en un solo día. Si desean leerlo al azar, también pueden hacerlo, no hay ningún problema con ello.
La dinámica del libro es bastante pragmática. El autor nos cuenta una historia de un vendedor, presidente, político, comerciante, etc., y como una fábula, nos deja en cada una de ellas una moraleja importante; moraleja que va fortaleciendo en las siguientes historias del mismo capítulo. Eso me ha llevado a pensar que quizás la cantidad de ejemplos pueden llegar a ser exagerados. Con dos o tres ejemplos podría ser suficiente, en mi opinión, pero cinco o seis ejemplos que refuerzan la misma idea me parece algo innecesario. Lógicamente, no todas las historias impresionan a todas las personas de igual manera, por lo que comprendo que su objetivo es presentar historias diversas, ya que se supondría que alguna tendría que ayudar al lector a reflexionar. Este tipo de historias, y forma en que son narradas, me recuerda a las que se les cuenta a los niños para que aprendan a ser puntuales, responsables, dormir temprano, etc. Son escritas de una forma tan simple, sin atacar al lector por tener fallas o errores, y se siente una paciencia y una compresión tan alta en las palabras que me hace pensar que debió ser muy agradable entablar una conversación real con este señor. Una persona que te escucha, no te juzga, es amable contigo, y a la vez te da consejos sin ofenderte, es un amigo de verdad. Si tú, que estás leyendo esto, conoces a alguien así, cuida mucho esa amistad, es difícil encontrar alguien que esté dispuesto a gastar su tiempo en ti.
Aunque no estoy de acuerdo con las lecturas obligatorias, pienso que esta obra sí debería serlo. Con tanta agresividad, odio e indiferencia, que hay por todas partes en el mundo, siento que este libro podría ayudar muchísimo a reducir la cantidad de peleas y problemas de convivencia que se viven en todos los ámbitos posibles: Trabajos, colegios, universidades, hogar, etc. No sé ustedes, pero a mí me parece tan molesto salir a caminar a la calle, con el objetivo de cambiar de ambiente, descansar, quizás meditar, y así respirar un aire más saludable, pero en vez de calmarnos resultamos llegando a nuestro destino más estresados de lo que estábamos. Tantas peleas, gritos, intolerancia, y escándalo por todas partes, es tan, pero tan molesto, que incluso pierdo las ganas de salir en muchas ocasiones. Debemos contactarnos con el mundo exterior, relacionarnos, caminar, y demás, porque somos seres sociales por naturaleza, pero a veces el escenario no ayuda mucho para motivarnos a hacerlo. Quizás si leyeran este libro por obligación no lo practicarían, seguiríamos siempre con los mismos malos hábitos, pero tal vez valdría la pena para intentar germinar la semilla de la duda en algunas personas que, a lo mejor, puede que si tengan la disposición para cambiar sus malos hábitos y actitudes. En los momentos en que se sientan furiosos, frenéticamente descontrolados, y tengan deseos de explotar violentamente sobre los demás, en esos casos, les recomiendo que primero lean un rato este libro, y si después de hacerlo aún tienen deseos de ser violentos, bien pueden terminar su cometido; pero, es probable, que su ira se reduzca mucho porque leyendo este libro comprendemos que somos tan culpables como los demás cuando una conversación se sale de control.
Cuando lees este libro sientes la curiosidad de practicar lo que te propone el autor, y lo mejor es que puedes hacerlo en cualquier situación cotidiana de tu vida: Desde hablar con un niño para que te obedezca, o hablar con tu jefe para pedirle un aumento. Este libro puede ayudarte, como su título lo dice, a influir sobre las personas, pero a pesar de ello no encontrarás consejos de cómo manipular a las personas, o aprovecharte de ellos. No. Lo que encontrarás será un libro que te hará entender que sí deseas que alguien te siga, o «te haga caso», debes preocuparte por su bienestar y no solo por el tuyo. Influir sanamente en los demás comprende un intercambio equivalente para ambas partes.
En la parte final se cuenta la vida de Dale Carnegie, y entonces es allí donde sentimos más simpatía con el autor porque comprendemos que es igual que nosotros, con sus problemas, sus sueños y dificultades, y que es un gran ejemplo a seguir porque lo que él hizo fue seguir su pasión para dedicarse de por vida a lo que siempre deseó hacer: Ser un conferencista. Es una historia muy bonita que me ha gustado mucho, la he releído varias veces —incluso en este momento mientras escribo esta reseña—, y entre más la leo más me encanta su historia de superación.
En resumen, un libro muy bueno que nos ayuda a crecer. Lo leeré varias veces a lo largo de mi vida, y de cada lectura estoy seguro que aprenderé nuevas lecciones porque aprender a tratar a los demás es un camino interminable, y muy difícil de seguir, pero intentar transitarlo vale la pena porque nos traerá grandes beneficios, no solo económicos, sino de todo tipo. Sigue estos consejos y estarás siempre rodeado de grandes amigos, sigue estos consejos y no tendrás enemigos, sigue estos consejos y nunca estarás solo, sigue estos consejos y tendrás una mano amiga que estará siempre dispuesta a ayudarte. Libro que debería ser obligatorio, por tanto es supremamente recomendado.