"Gálvez nació en Málaga en 1940 y se crió en la Cárcel de Mujeres de Madrid y en una aldea de Castilla la Vieja. Ha estudiado Antropología en la Universidad de Caracas, Economía en la Escuela Superior de Economía de Berlín y Periodismo, Sociología y Politología en la Universidad de Múnich. De Venezuela tuvo que huir por su participación en el movimiento guerrillero, y de la desaparecida Alemania Oriental por su oposición a la invasión de Checoslovaquia. Hijo de matemático represaliado en el franquismo y nieto de poeta bohemia en el Madrid de principios del siglo pasado, el autor de esta trilogía es ahora un escritor renacido".
Es un libro sobre... hormigas, como lo dice el título. Y me encantan las hormigas y los insectos en general, sobre todo los insectos sociales.
Mi objeción con el libro es que lo disfraza de "ciencia ficción" o "ficción especulativa" pero no lo es. El autor escribe bien pero termina siendo un rejunte de datos sobre distintas especies de hormigas sin ninguna trama. Prácticamente la excusa que utiliza para que la hormiga cuente "su historia" se agota en unas pocas carillas al principio y al final del libro. Hubiera preferido leer un libro de divulgación un poco más organizado y ya.
Curiosa, sobre todo viendo la sinopsis yo diría que es un ensayo camuflado en una novela de cf. Esta historia te acerca un poco más a las hormigas, esos bichitos que pasada nuestra niñez dejamos de tener en cuenta (por lo menos la mía).
Aunque parece una narración condensada a mi me ha parecido entretenida, no gusta a todo el mundo, eso lo tengo claro.
"La Hormiga" es un libro muy especial. Cuando me lo compré en una librería de segunda mano, me llamaron mucho la atención la portada y las primeras líneas. En ese momento esperé leerme una novela de ciencia ficción, pero la verdad es que esa clasificación puede causar malentendidos. Si bien es verdad que una hormiga que sabe comunicarse que nuestra especie humana es algo poco normal, pero después de que el autor establece esa dinámica por primera vez, el libro se convierte mucho más en una obra de pura ciencia.
Si se empieza ese libro con ningún tipo de expectativas, se puede disfrutar el conocimiento denso que ofrece. Sobre todo, me fascinaron las paralelas entre los humanos y las hormigas con respecto a la agricultura y me llamó la atención la comparación de los diferentes tipos de esclavitud que componen tanto una parte de la vida hormiguesca como de la historia (y lamentablemente también del presente) humana. Pero esos solo son dos de muchos ejemplos con los cuales el libro sorprende a sus lectores y con los cuales les regala hechos inesperados de la vida de las hormigas.
Recomiendo esa obra a todos que se interesan profundamente por esos animales fascinantes, menos a los que están en búsqueda de una novela de ciencia ficción real.
Casi todo el libro es la descripción de las características y comportamientos de distintos tipo de hormigas hecha en primera persona por una hormiga sabia. Sin embargo, el estilo es aburrido y artificioso; parece haber escrito en el s. XIX con la intención de resultar entretenido, fracasando completamente. Además de lo tedioso que resultar leer algo tan mal escrito, las descripciones son desorganizadas y no obedecen a nada más que la enumeración de características, sin una forma de orden que permita comprender realmente el mundo de las hormigas.
Al final, el libro empeora. La hormiga comienza a desbarrar una serie de hipótesis absurdas y delirantes acerca del futuro de la humanidad (a modo de resumen: todos nuestros conocimiento científicos pasarán a nuestra genética, no necesitaremos aprender porque nuestra ciencia ocupará el lugar de nuestros instintos, y esto nos volverá fríos al tiempo que acabaremos con toda otra forma de vida de la Tierra). Mientras la hormiga desbarra, es descubierta por el sabio en cuya habitación habita y se entabla entre ambos una conversación no menos absurda que el capítulo anterior.
El libro parece creer que novelar sobre la base de una hormiga sabia es la forma de transmitir conocimientos acerca de las hormigas. Pero es que las hormigas son, en efecto, seres fascinantes; un libro de divulgación al uso, ordenado, que transmita conocimientos generales que permitan comprender el conjunto de las características y comportamientos de las hormigas, para pasar después a los ejemplo particulares más llamativos, escrito de forma objetiva, sencilla, sin florituras, hubiera sido muchísimo más ameno e interesante.