En la actualidad, quienes atravesamos la paternidad padecemos el ideal de ser “buenos padres” de manera aplastante. Queremos que nuestros hijos sean felices todo el tiempo, que no sufran, que no se angustien, que no vivan ningún conflicto. Pero es gracias a esa posibilidad, a esos momentos de crisis, que los vínculos –y las personas– crecen. En Más crianza, menos terapia, el psicoanalista Luciano Lutereau propone sumar el análisis personal a lo terapéutico, lo vivencial, e incorporar la angustia de la paternidad como algo intrínseco a ese rol. En este libro, el lector no encontrará recetas sino más bien consejos, descripciones de situaciones concretas y comunes, reflexiones y perspectivas para transitar esos momentos naturales de cualquier crianza: el destete, el “no me come”, los porqué, los caprichos, los berrinches, la dificultad para dormir, los miedos, el control de esfínteres... Los padres no venimos con un manual bajo el brazo y esta propuesta tampoco pretende ser esa guía. Más bien se presenta como una posibilidad de afrontar conflictos que en realidad son propios de la crianza, de la angustia que implica crecer y ser padres.
Sin duda un libro que me ha gustado y que recomiendo a aquellos que se atreven a la aventura de la paternidad. No es un libro de autoayuda ni promete recetas fáciles o rápidas, tampoco se trata de una lista de pautas o normativas. Luciano muestra gran experiencia y un enfoque abierto al aprendizaje constante. Sé que no se puede profundizar en todo lo que se dice ni esperar que un solo libro abarque todo. Sin embargo, me pareció un poco superficial su corta mención a la lactancia "a demanda". Tal vez no lo entendí del todo bien, pero a parte de las calificaciones o teorización social respecto, menciona muy por encima esto sin dar espacio a la siguiente pregunta. ¿Y qué haces con un niño recién nacido, o en todo caso menor de 6 meses (por poner un límite) que sólo se le da lactancia materna y que llora por hambre "a la hora que le dé la gana comer"? Es que el libro habla de lo terrible que es dejar a un niño llorar. Yo no veo cuál es el problema de darle lactancia a demanda. Califica de "pseudocientíficas" las indicaciones de los pediatras al respecto. No dejo de ver un prejuicio en su postura. Creo que esa corta mención y lo que dice es una contradicción en su libro.
Libro ameno y bien organizado. El inconveniente que tiene es que Luciano oscila entre un libro "técnico" y uno de divulgación. Hay capítulos que tienen ejemplos claros que ayudan a entender la temática y otros que carecen de casos clínicos y se enroscan demasiado. Y para leer algo complejo no es este el libro que elegiría. Si bien el psicoanálisis no es una receta de cocina es interesante en estos libros tener la astucia de brindar "soluciones" a distintas variantes (al menos las más frecuentes) sin que ello implique ser taxativo sino más bien enumerativo. Acá se nota que está desbordado de actividades y el libro fue escrito como se pudo para entregarlo a la editorial. Me sigue resultando más interesante y contundente seguirlo en instagram con sus publicaciones que haber leido un libro entero de él. De todas formas, si bien no lo recomiendo con cinco estrellas, tampoco es un libro que no regalaría a un padre o a una madre.
Me gustó mucho. Ya llevo un tiempo siguiente a Luciano Lutereau en redes y más o menos había escuchado muchas de las premisas que expone en el libro. Aún así, creo que es un gran libro para explicar desde un lugar cotidiano a la par que especializado que es la infancia. Muy recomendable.
Si no eres psicólogo o no conoces algo de psicoanálisis puede ser difícil de seguir en algunos tramos, pero no deja de haber muchos otros que aportan reflexiones potentes y poco comunes en el s.XXI. Lo volvería a leer para seguir profundizando. ¡Tengo medio libro subrayado!
Un libro excelente, todo está explicado de una forma que nos lleva de la mano, sin embargo para alguien que no tiene nociones de psicoanálisis habrá fragmentos que pudieran no ser al cien comprendidos, pero en general se entiende el punto.