México. 19 cm. 285 p. Encuadernación en tapa blanda de editorial ilustrada. Poemas y Ensayos .. Este libro es de segunda mano y tiene o puede tener marcas y señales de su anterior propietario.
Me parece que la poesía de la peruana Blanca Varela es desnuda y neutra como ninguna.
Al principio, emigrada a París y embriagada por el surrelismo, escribe desde la distancia "Ese puerto existe", sobre los tiempos felices de su juventud en Puerto Supe. Con el tiempo se vuelve más existencialista, y después de la maternidad publica "Luz de Día", poemario oscuro, de sufrimiento, autodestructivo. En los años setenta, en "Valses y otras falsas confesiones" reflexiona sobre su condición de poeta, hasta llegar a "Canto villano", en el que su voz reconoce el papel de madre. En los noventa, con "Ejercicios materiales", los hijos adolescentes toman el protagonismo, hasta que la muerte de su hijo en accidente supone su punto de quiebre, volviéndose cada vez más y más oscura.
La antología remata de una manera muy elegante con "Nadie nos dice", un poema de aprendizaje sobre la mejor manera de irse:
nadie nos dice cómo voltear la cara contra la pared y morirnos sencillamente así como lo hicieron el gato o el perro de la casa o el elefante que caminó en pos de su agonía como quien va a una impostergable ceremonia batiendo orejas al compás del cadencioso resuello de su trompa
sólo en el reino animal hay ejemplos de tal comportamiento cambiar el paso acercarse y oler lo ya vivido y dar la vuelta sencillamente dar la vuelta
Blanca Varela, fue una poeta peruana, que llegó a mi vida en 2015. Tener este libro en mis manos fue toda una proeza, porque no es tan accesible, más que en su propio país, una pena, ya que debería estar en todas las librerías! En su poesía, Varela, nos presenta su reflejo, su esencia y su ser, lo que la hace ser y lo que atañe a su existencialismo más profundo. Me he quedado en sus palabras, en su puerto, en el borde de ese marco.. Para expresarlo mejor: amo la Poesía de Blanca Varela💚
Llevaba mucho queriendo leer el trabajo de Blanca Varela, emblemática poeta a quien ya había conocido a través de su crítica cinematográfica. En “Poesía reunida” he encontrado textos maravillosos en los que, además de sus formas, Varela combina otras expresiones artísticas, tales como la música (específicamente, géneros peruanos) o la pintura (a través de referentes universales a los que ella conoce muy bien). Es rico encontrarse con artistas tan completas. He disfrutado mucho leerla, por fin.
«la lentitud es belleza copio estas líneas ajenas respiro acepto la luz»
Es la primera vez que leo a Blanca Varela; todo y cuánto dicen de ella es cierto y no me queda duda de por qué ha sido la gran referente de muchos poetas que han venido luego de ella.
La poesía cobra en ella sentido, supongo que eso es lo que pasa en los grandes poetas. Saber articular palabras casi como instinto, de manera perfecta y dibujando impresiones. Su poesía es un collage de imágenes que forman una experiencia, más que una imagen en sí.
Y lo hermoso es haber encontrado versos que sentí, me esbozaban.
Me gustaron muchísimo las imágenes y las metáforas que condesa toda su poesía, bravo su contenido filosófico y vital. Hay poemas simples, otros muy complejos. Sin lugar a dudas Blanca Varela tiene un talento enorme y fino. Sin embargo, no conecté con muchos de sus poemas (no quiere decir que sean malos).
no sé si te amo o te aborrezco/ porque vuelvo/ sólo para nombrarte desde adentro/ desde este mar sin olas/ para llamarte madre sin lágrimas/ impúdica/ amada a la distancia/ remordimiento y caricia/ leprosa desdentada/ mía.
La poesía de Blanca Varela es externa e internamente profunda, si es que esto es posible. Al menos, es esta la única forma que encuentro para expresarme. En su palabra, hay una energía, una luz, un silencio y —a veces— una oscuridad que respira por debajo y por encima de ella.
Hay en la poesía de Varela una originalidad en la que se mezclan imágenes sensoriales, simbólicas y metafóricas, a partir de un lenguaje sencillo, pero intenso, siempre cargado de intención. Una voluntad que no solo busca ver y saber la luz, sino descubrir y enunciar lo que hay detrás de ella. En este sentido, se puede decir que su poesía también se mueve por cierta curiosidad del sentido, de la palabra, desde los sentidos y desde la propia palabra.
Me ha sobrecogido mucho su expresión, su deseo, la animalidad delicada con la que habla en cada poemario y ese modo en el que el desastre cobra belleza en su palabra. Pensar en la poesía de Varela me lleva a estos versos de Rilke: «Pues la belleza no es nada / sino el principio de lo terrible».
Tal como se lee en el epílogo, Blanca se consideraba una poeta para poetas, quizá así entenderían la profundidad de sus trabajos. En mi opinión, creo que todos si leemos con detenimiento sus obras, podemos entrar en su mundo de reflexiones y sentimientos.
Admito que me falta mucho para apreciar la poesía, en especial sus trabajos tempranos, pero no negaré que gran parte de su obra me ha gustado. Además gracias a los epílogos, he podido comprender un poco más ciertos significados.
No entiendo como no la aprecian más actualmente, su trabajo es una joya de la literatura peruana.
Estoy seguro que Dios envidia a Varela, quisiera él tener el poder de crear algo así. No haré una reseña, si quiero escribir algo para mostrar un poco de todo esto no me alcanza la palabra ni el entendimiento. Dios muriendo en estas páginas, mesías enloqueciendo en los silencios. Alguien aplastando mi cara contra lágrimas, orina y sangre.
“digamos que ganaste la carrera y que el premio era otra carrera que no bebiste el vino de la victoria sino tu propia sal que jamás escuchaste vítores sino ladridos de perros y que tu sombra tu propia sombra fue tu única y desleal competidora.”
Una colección de poesía imponente y necesaria. Un té para el alma y emociones galletísticas. El texto de Giovanna Pollarolo corona la cima de un monte difícil sino imposible de coronar.
Este poemario llegó a mi vida “donde todo termina y donde todo comienza” como una recomendación de un paisano de la poeta Varela, en un momento donde ansiaba descubrir otras geografías a través de la poesía, otras narradoras de más caminos (¿o de los mismos?). Y así fue. Incluso, di con otras versiones de donde me encuentro. Su forma de expresar es ligera aunque sagaz, es sincera y libre acosta de sí misma, es un lugar al que podría regresar.