Por azares del destino, este libro de Lorena Franco me salió como sugerencia en Kindle y sin saber bien la razón lo agregué a mi biblioteca. Y ahora que lo he terminado siento que, al igual que con la protagonista del libro, el destino tuvo algo que ver, porque cuando algo es para ti ni aunque te quites, y en definitiva tenía que leerlo.
Es un libro precioso, escrito con el corazón, con cientos de frases hermosas que ya te iré compartiendo. Me identifiqué mucho con la protagonista, Natalia, su forma de ver y vivir la vida. Sus planes básicamente son: leer, escribir y viajar.
La historia es sobre una joven que huye de un futuro agobiante, sin aviso previo decide terminar una relación de cinco años, cancelar su boda y partir en búsqueda de una aventura, misma que encuentra gracias al consejo de su abuela, en una librería de París: El club de media noche.
La librería fue fundada por George Whitman en 1920 con el propósito de albergar a futuros escritores para que se dediquen a aquello que les apasiona sin preocupaciones, tras su muerte su hija Corinne se hace cargo y justo con ella es con quien Natalia llega a trabajar.
Tras explicar las reglas de la librería, Corinne se marcha dejando a Natalia a cargo, advirtiéndole que solo podrá estar dos meses, el tiempo suficiente. La verdadera razón la descubrirás al final del libro si te animas a leerlo. Así pues la joven aspirante a escritora comienza a trabajar, y una noche descubre que en su habitación se encuentra un portal del tiempo hacia 1920, donde conocerá a los integrantes del Club de Media Noche, con quienes forjará una grata amistad y su futuro será determinado.
El libro viene acompañado de frases populares de escritores famosos, que en definitiva complementan la narración. Me hubiera gustado que fuera un poco más largo, saber más detalles de lo que ocurre porque todo sucede demasiado rápido.