Un combativo, riguroso y muy personal recorrido por el underground español.
Un relato apasionante y fragmentario de la Contracultura desde sus utópicos inicios hasta el desencanto, desde su génesis sevillana en clave de mestizaje flamenco-psicodélico hasta un presente donde el universo youtuber ha generado sus propios monstruos millennial, pasando por la ofensiva oficial contra el movimiento hippie en la Formentera de finales de los sesenta.
Una memoria sentimental que indaga en las estrategias de resistencia que subyacen al salvaje cómix underground, la poética musical de Jaume Sisa y Vainica Doble y los imaginarios de Almodóvar, Iván Zulueta, Eloy de la Iglesia o Carles Mira, entre otros, y explora los inquietantes puntos de contacto entre esa nueva sensibilidad y los discursos de poder: ¿Es la Iglesia del Palmar de Troya una construcción camp? ¿Cómo suena el monólogo interior del flower power según José María Carrascal? ¿Está encriptada la Historia de España en las pistas de baile de las discotecas? ¿Se puede ser legionario y hippy?
Jordi Costa se pregunta qué fue de la promesa contracultural, malograda a la sombra de la Cultura de la Transición. Al trazar fascinantes puntos de unión, da cuenta de la trascendencia de ese cadáver exquisito que, con una regeneradora y poética irracionalidad como motor y con la oposición política al franquismo como ocasional compañera de viaje, «avanzó como una sola fuerza en busca de la materialización de diversos ideales de transformación», hasta morir «víctima de un supuesto fuego amigo».
Me ha interesado particularmente todo lo relacionado con la historia del cómic underground en España, y encima me ha dado referencias a perseguir. Muy bien.
El capítulo sobre los hippies en Ibiza, por otro lado, me ha dado muy igual.
¿El resto? Siempre interesante, quizás al borde de la sobreinterpretación o de la parcialidad, pero lo cierto es que me falta base para ser muy crítico. Entiendo el uso del fenómeno de los youtubers para cuestionar la mayor (¿ha muerto la contracultura? ¿O ha mutado a un bicho diferente?), pero creo que no es del todo eficaz.
En cualquier caso, ha sido una lectura provechosa.
El giro de Soy una pringada está al nivel del 11-S en el documental de James Cameron del Titanic. Cuando Jordi Costa empieza a delirar, el libro se pone realmente increíble. Me lo imagino con una pared repleta de fotos y textos ligados con cuerdas y chinchetas, con los ojos inyectados en sangre. Podía haberle metido un par de dibujos: es poco visual para lo visual que es. Pero estuvo weeeeeeno.
Una historia lúcida y necesaria de lo que representaron los años de la locura, de la lucha contra el régimen, del movimiento hippy...con el logro adicional de no caer en la complacencia. Costa se está convirtiendo rápidamente en uno de mis autores de cabecera, siempre con la política de tierra quemada y del "más madera". Cuando alguien a partir de ahora, me suelte aquello de "La Movida es que fue la h*stia", le enseño este libro. "En Cataluña se vivió una auténtica revolución en los noventa", Costa demuestra que según. "Ibiza se hizo gracias a los hippies", Jordi C. te calla la boca. Sorprende sobre todo esa última parte, en conversación con el presente, con Soy una Pringada, sin tratarla mirándola por encima del hombro como han hecho casi todos los "periodistas" que se han acercado a su figura. Lo único malo del libro es que no ha hablado casi de lo que representó la Movida en términos musicales o de historieta, interesándole más los 70, que abarcan gran parte del libro. Quitando eso, solo me resta decir chapeau y a sus pies
Algunas partes se me han hecho un poco duras por todas las referencias que maneja y he terminado por leerlas en diagonal. Pero hay capítulos que me han encantado como el que propone una mirada camp sobre el Palmar de Troya o la reivindicación del Monstruo como elemento desestabilizador a través de la figura de la Pringada y, a la vez, chivo expiatorio del poder como muestra con los documentales de Els nens y Ciutat Morta.
no era el meu llibre. Massa perdut en massa capítols, sense pràcticament referències ni coneixements. He après algunes coses sobre l'underground espanyol dels 70-80 però també d'altres m'han donat un xic igual. Començat al juliol, amb això ho dic tot.
Historia del triste final de una utopía, la de la contracultura peninsular de finales del franquismo e inicios de la II restauración borbónica que no supo o no pudo adecuarse a los nuevos tiempos, progres pero despolitizados, más de estética que de ética.