Paloma Navarrete Varela fue, ya desde su juventud, muy dada a las premoniciones. Se trasladó de Madrid a Guatemala y allí aprendió que hay otras vías de percepción distintas a los cinco sentidos tradicionales. Practicó la psicometría, realizó viajes astrales y vio el futuro en una bola de cristal, entre otras experiencias. Al regresar a Madrid, estudió psicología, astrología, quirología, numerología, cábala y mitología y algo de antropología, y fundó el primer Gabinete de Futurología de la capital. Después se sucedieron las colaboraciones con los medios de comunicación (en los programas del doctor Jiménez del Oso, de Jesús Hermida, de José M.ª Iñigo) y el horóscopo de distintas revistas, como Vogue y Mujer Hoy. El Padre José María Pilón la incorporó como sensitiva a su equipo de Investigación de Fenómenos Paranormales (Grupo Hepta), y así vivió en directo las Caras de Bélmez, las investigaciones del Palacio de Linares y del Museo Reina Sofía, entre otras. Más tarde se incorporó como colaboradora eventual al programa de Iker Jiménez «Cuarto Milenio».
En esta obra, Paloma amplía la mirada y explora nuevas dimensiones de lo desconocido, siempre con ese sello tan personal que la caracteriza. Es un libro que combina anécdotas, intuiciones y enseñanzas, dejando claro que su manera de contar es tan importante como lo que cuenta. Muy “Paloma” en cada página, y por eso resulta tan especial.
Este segundo libro de Paloma Navarrete me ha gustado mucho menos que el primero.
Mi formación científica nunca ha sido un obstáculo para tener una mente muy abierta a otras cosas, pero esta apertura tiene un límite y este libro lo sobrepasa muchísimo, lo siento pero no puedo creer la mayoría de las cosas que cuenta.
Me lo he leído como cuatro veces y me sigue gustando mucho como narra Paloma y las historias, anécdotas que nos cuenta de su vida, de cómo hace su trabajo y enseña, siento que es increíble y maravillosa, ojalá siguiera aquí, la mando muchos besos al cielo