Me ha encantado, pero OJO, aviso a lectores, el libro no es lo que dice ser, o lo que uno sospecha que debería ser.
Me explico.
El autor es un islamólogo reconocido que lleva tratando de (en sus propias palabras) “cambiar el paradigma Al Ándalus” durante varios años y varios libros, pero este libro no entra en gran detalle en dicho cambio de paradigma, sino que es, entre otras cosas, un recorrido razonado por la biografía intelectual de dicho autor y todo aquello que le ha llevado a ser lo que es y defender las tesis que defiende.
Esta primera parte, que el propio autor define como "autobiografía islamóloga aplicada", se puede leer como varias cosas, diario personal, crónica de viaje, crónica de la evolución de los países árabes, pero sobre todo, como crónica de las grandezas y miserias de todo el mundillo intelectual, universitario, investigador, de becas, de premios,y de fundaciones. En esta parte el autor hace un retrato muy vitriólico de ese mundillo, de una manera deliciosa, sin dejarse casi nada dentro, y dando nombres y apellidos de políticos, embajadores, etc.
Además, y a lo largo de esos periplos, el autor nos deja ver cuándo y cómo rechazó España su “arabidad”, y en general occidente decidió dar la espalda al medio-oriente y dejar crecer ciertos monstruos que ahora nos acechan.
Esa parte me la leí en un santiamén.
Hay una segunda parte en la que el autor hace una especie de discurso del método que ha ido consolidando toda su carrera (la historiología) que se hace un poco más densa (no son más de 50 páginas) pero que a mí también me interesó bastante, y de la que se puede aprender muchas cosas.
Y por último, en unas 100 páginas el autor esboza y resume sus tesis, extrayendo de sus tres anteriores libros (sobre los orígenes del islam, sobre una lectura comparada de islam, judaísmo y cristianismo, y su más famoso “historia general de Al Ándalus”) ideas, conceptos e hipótesis que son de lo más interesante.
Tanto es así que inmediatamente después de acabar éste libro me he comprado su “historia general…”, ya llevo la mitad leída, y me está encantando también (y es probable que me atreva con sus otros dos libros que tienen pinta de ser algo más….”expertos”).
En cuanto a las tesis que defiende, evidentemente yo no llego a este libro por casualidad, y tras estudiar el arte medieval español, me encontré con ciertos indicios y opiniones (las de la profesora Monteira sin ir más lejos) que ya apuntaban en la línea de que puede que, y digo puede, todo el tema de la invasión, y la reconquista, sean mayormente mitos fundacionales nacional-católicos, y que en esa época de fronteras porosas, y culturas mezcladas, la realidad fura mucho más compleja.
En cualquier caso, sean estas tesis ciertas o no, estas lecturas son tremendamente desafiantes intelectualmente, y también, por qué no, muy entretenidas.