El proceso inquisitorial de Logroño, con sus dos mil acusados y casi cinco mil sospechosos, es uno de los más copiosos que se han conocido hasta ahora. En España, los acontecimientos provocaron un giro decisivo en la historia de la persecución de brujas. Si dicho proceso llama hoy la atención de los investigadores internacionales se debe al sensacional análisis de las causas y mecanismos de la persecución, realizado por uno de los jueces directamente involucrados, el inquisidor Alonso de Salazar Frías. A través de los informes e interrogatorios que se han conservado de aquél «defensor de las brujas», como lo llamaban sus contrincantes, por primera vez en la Historia los «brujos» y las «brujas» toman libremente la palabra. Sin forzamiento si tortura, nos cuentan ahora los detalles que tan minuciosamente fueron omitidos en las actas procesales de Francia, Alemania, Dinamarca, etcétera. Mientras los jueces franceses, alemanes o daneses nutrían el fuego de sus hogueras con interminables fi las de inocentes, las «brujas» españolas fueron sentenciadas a penas leves.
Very interesting. The subject is why this book is worth reading; the writing is a little heavy-handed and drags in a few places. I was hoping for some of the actual tales people told when they "confessed" to being witches, but no complete confession is included, mostly generalizations of how many people said this and how many said that. Granted, as Henningsen points out, the inquisitorial documents aren't exactly accurate, and that's why, at the "end" of this particular witch hunt, the Holy Office ruled that confessions must be transcribed to the letter. Therefore, I can't wholly blame Henningsen for the lack, but I would have really liked the few direct stories rather than summations! Anyway, it turned out to be a decent nonfiction work. How the Inquisition and inquisitors handled this witch craze is really quite fascinating.
El aparato documental es excesivo, monumental, y a veces hace perder de vista el objetivo del trabajo: explicar la figura del inquisidor Alonso de Salazar y su escepticismo respecto a las confesiones y acusaciones de brujería en el norte de Navarra.
Es magnífico. Muchas veces no es ameno pero debería estar presente cuando analicemos hechos históricos actuales. No debimos olvidar nunca el nombre de Alonso de Salazar y Frías.