"Lo principal es amar al prójimo como a uno mismo, eso es lo principal y lo es todo, no hace falta nada más: al instante encontraríamos cómo organizar el paraíso."
Me parece muy pertinente, por un clima generacional compartido, pensar en este relato desde el incipiente existencialismo de Søren Kierkegaard. La famosa 'caída' es el sueño del protagonista, que lo lleva a una conclusión polémica para la época: no hay que depender demasiado de la ciencia. La razón corrompe fácilmente al ser humano. Desde la mirada de un autor muy comprometido con un realismo católico, la respuesta al problema del logos está, nuevamente, en la fe.