Es el primer libro que leo sobre el autismo y me ha gustado tanto, que he comenzado a ver la serie The Good Doctor.
Buenos días, Laia nos cuenta la vida de Laia, una chica de 21 años, y de su hermano, Roger, de 12 años que tiene el síndrome de Asperger.
La vida de los hermanos cambia de la noche a la mañana cuando sus padres mueren trágicamente en un accidente de tráfico. Laia, en lugar de llorar esta pérdida tan grande, debe sobrellevarlo y comenzar a luchar para que le juez le de la custodia completa de Roger, y no a sus abuelos a los que apenas conoce.
En el libro se habla de todas las dificultades que tiene una chica de 21 años para convertirse en lo suficiente independiente para poder hacerse cargo de su hermano. Debe buscar trabajo, sacarse el carnet de coche, conseguir a alguien para que cuide de su hermano mientras ella hace todo eso… Así es como entra en su vida el hijo de su anterior casero, Héctor, una persona que se convertirá en alguien importante para ellos.
Buenos días, Laia no sólo nos muestra dichas dificultades, a su vez, nos muestra las de Ro, al ser asperger. Nos muestra lo que es vivir con alguien que, por ejemplo, no comprende las emociones, que no entiende las bromas.
Esta novela me gustó porque, en sus pocas páginas, consigue contarnos la historia de la protagonista. La vemos trabajar, luchar y enamorarse. La vemos sobreviviendo por, y para, su hermano.
En resumen, Buenos días, Laia, es un libro donde entendemos más a las personas que tienen el síndrome de Asperger, como a los problemas que se enfrentan sus familiares. Un libro que, en forma de capítulos cortos, nos cuenta su transformación de niña a persona madura. Con un final tierno, pero realista.