Mado es un personaje entrañable, una joven que se queda sola en un país casi extraño para ella y que, como secretaria, se mueve en el mundillo de las inmobiliarias, con sus "tiburones". "Mado" es también el retrato de la juventud en paro. Finalmente, Mado es la "prostituta ocasional", a media jornada, en torno a la cual giran los demás personajes: Simon, el hombre rico y culto que, profundamente misógino, vive para el arte y poco vinculado a sus semejantes; su amigo Julien, por medio del cual ha conocido a Mado... La obra está estructurada a modo de islas, ya que cada personaje tiene unas particularidades bien definidas, que el autor potencia con una estructura literaria a nivel intimista.