Una historia protagonizada por Jean, adolescente colombiano que llegó a vivir a la ciudad chilena de Antofagasta junto a su familia, quienes deciden abandonar Tumaco para probar suerte lejos de las balas y la guerrilla, huyendo de las amenazas de unos narcotraficantes. Con la ilusión de un futuro mejor, la familia Parrada Castillo emprendió un crudo viaje, donde la muerte siempre fue posibilidad, para establecerse en un país en el cual no eran muy bienvenidos.
Ramos, a través de una narración en tercera persona repleta de humor, ironías y sarcasmos, logra con Ciudad berraca una cruda crítica al actuar de los chilenos frente a la inmigración de colombianos en el norte de Chile, pero sin caer en la victimización de estos. Así, mientras conocemos la historia de Jean, de sus sueños, de la relación con su padre y de su primer amor, nos vamos enfrentando a los lamentables vicios de la sociedad chilena, que discrimina, segrega y margina a través de elementos como rayados con consignas xenófobas, personajes neonazis, prejuicios, racismo y la espectacularización de la prensa local frente a la presencia de estos nuevos habitantes.