No mundo mecanizado da era industrial, no qual a matéria inerte respondia a uma série de leis rigorosas, exatas e universais, o vivo constituía uma aberração tão inquietante como inexplicável. Já o corpo morto, desprovido da gloriosa chama vital, tornava-se cognoscível: suas engrenagens eram perfeitamente explicáveis. Assim, a tecnociência moderna procuraria elucidar o escândalo da vida como uma exceção à regra. Ou, então, tentaria inseri-lo na explicação mecânica universal, negando boa parte de suas potências ao reduzi-las ao mero funcionamento dos aparelhos que compõem cada organismo. Desse modo, o saber científico redefiniu o corpo humano: arrancando-o dos homens vivos para fazer do cadáver seu modelo e seu objeto privilegiado. Daí em diante, a intimidade corporal seria fatalmente colonizada: seu interior se desvelaria, dando-se início a um processo que hoje parece atingir seu ponto culminante com o deciframento dos genomas e a conquista do nível molecular graças às ferramentas digitais. No horizonte fáustico que caracteriza a este tipo de saber tão atual, porém, o projeto contempla a ultrapassagem de todos os limites que constringem a essa velha estrutura carnal, por meio da manipulação das informações genéticas, a reprogramação celular e a produção de vida nos laboratórios.
Paula Sibilia (Buenos Aires, 1967) estudió Comunicación y Antropología en la Universidad de Buenos Aires, donde también llevó a cabo actividades docentes y de investigación. Ha obtenido una maestría en Comunicación en la Universidad Federal Fluminense de Rio de Janeiro, un doctorado en Salud Colectiva en la Universidad del Estado de Rio de Janeiro, y otro en Comunicación y Cultura en la Universidad Federal de Rio de Janeiro.
Sus investigaciones más recientes se ocupan del estatuto del cuerpo y de sus imágenes, de las nuevas prácticas corporales y de las transformaciones en la subjetividad contemporánea.
Ha publicado los libros El hombre postorgánico. Cuerpo, subjetividad y tecnologías digitales (Fondo de Cultura Económica, 2005) y La intimidad como espectáculo (Fondo de Cultura Económica, 2008)
A veces es difícil encontrar textos que sean camino de entrada a ciertos temas. Este es uno de ellos. Retoma como líneas principales a Foucault y Deleuze, y sigue un recorrido histórico hasta llegar a la Posmodernidad del siglo XXI, donde le interesa detenerse. Sibilia es una antropóloga argentina radicada en Brasil, y gracias a eso trae a la mesa también teóricos y ejemplos de casos latinoamericanos. Lo recomiendo si te interesa saber más sobre los mecanismos de biopoder que atraviesan el mundo actual y su explotación de los "males posmodernos", como la ansiedad, escrito de forma clara e ilustrativa, y lo que es importante, sin intenciones de crear villanos a lo Disney.
Paula Sibilia deconstruye la razón que rige las tecnologías del cuerpo: el proceso a través del cual se ha ejercido un desplazamiento que logró mutar nuestra corporalidad por vías biopolíticas, desde la sociedad disciplinar analizada por Foucault hasta la moderna sociedad de control que intuyó Deleuze.
Me resultó un libro muy interesante, con el mismo rigor y claridad que ya conocía por haber leído su libro "la intimidad como espectáculo".
La autora refleja de manera acertada como se moldean cuerpos y subjetividades en la época actual. Inclusive no "tan actual" ya que el libro tiene más de una década. De todas formas, no pierde vigencia en cada punto que trata. A veces sorprende como la autora logró predecir algunos eventos que ocurren al día de hoy, o como se iban a potenciar los avances tecnológicos. Un libro pre-big data pero que no naufraga en sus predicciones.
Por momentos los capítulos son un poco extensos, algo que ya había notado en "la intimidad como espectáculo". Cargados de datos interesantes, pero que hacen un poco densa la lectura por momentos.
Muy interesante los planteos. El capítulo del capital y de biopoder son muy didácticos. A veces cae en demasiados ejemplos uno tras otro y falta explicación. Me hubiera gustado que incorporara las cuestiones relativas a la relación naturaleza/cultura y los aportes antropológicos en ese campo. Es una muy buena lectura para comenzar con el tema y continuar con los aspectos éticos en las ramas actuales del saber y rol de los científicos y la responsabilidad en la producción de cierto tipo de conocimiento.
A diferencia de gente como Le Breton o Baudrillard, Sibilia me parece sensata al hablar de estos temas. No hay en ella un tono categórico y sí, en cambio, un pensamiento crítico que lo cuestiona todo. Me agrada.