3 Estrellitas. Me ha gustado, pero lo justo justito. El primer libro me pareció mejor, todo era nuevo, y éste ha sido más un libro de transición.
En el primero, los protagonistas no pudieron con Cabhan. Pero esta vez son más, y aunque sus parejas no tengan magia, no dejan de ser un círculo de poder y amor.
En "Bruja oscura" tuvimos el romance de Iona y Boyle, Iona era la prima americana de los O'Dwyer, y Boyle el amigo de ellos. En "Hechizo en la niebla" tenemos el romance de Connor y Meara.
Connor es descendiente directo de la primera Bruja Oscura, Sorcha. Su símbolo siempre ha sido el halcón, y en el condado de Mayo, Irlanda, tiene un próspero negocio turístico de cetrería. Meara Quinn conoce a los O'Dwyer desde siempre, Branna es su mejor amiga, pero nunca hubo nada entre Connor y Meara.
Será en éste libro, cuando los intentos del malvado hechicero Cabhan, ataquen a Meara para llegar hasta Connor, cuando ambos protagonistas se den cuenta de que hay algo entre ellos. Esos ataques y la realidad de ver que son mortales precipitará el torbellino de emociones que ambos empiezan a sentir.
Aunque Connor no lo creía, siempre ha querido a Meara, y para él es tan natural, que no le costará nada enamorarse. Por otro lado Meara será más difícil. Meara nunca ha visto a Connor como lo que era, un amigo. Y en su fuero interno, no se cree capaz de amar. Meara viene de una familia desestructurada, donde su padre abandonó a su madre y a sus cinco hijos. ¿Cómo podría amar cuando en su vida eso no ha existido?
La novela en general está bien, pero ha tenido ciertos detalles que me han chirriado. El rollo paranormal que se trae Nora Roberts en ésta serie está bien, pero me parecen unos libros poco elaborados, todo va al grano, todo es correcto y a la vez superficial, que como lector esperas giros o algo sorpresivo. En el primer libro sí lo ví, pero en éste segundo no, me falta el efecto sorpresa, algo que me emocione y me mantenga enganchada. Pero todo es tan correcto, que me cuesta creérmelo.
El romance ha sido correcto, pero nada memorable, el personaje de Connor es un amor y enseguida congenias con él. Con Meara he tenido más problemas. Ella no tiene la culpa del ambiente en el que se ha criado, pero que no se permita amar o ser feliz me chirría. Éste es un recurso que muchas autoras utilizan, y me resulta tan antinatural, que no me lo creo. Lo usan para alargar la trama, crear fricción y dar el giro final donde todo se solucione. Hay veces que este recurso funciona, pero otras me cansa y este ha sido el caso.
Ha estado bien, pero podría haber sido mejor. Supongo que Nora Roberts se ha dejado lo mejor para el final, y por eso ha creado tanta tensión entre Branna y Fin durante los primeros libros. No negaré que esta es la historia que más estoy deseando conocer, el problema es que me estoy creando expectativas, y si no se cumplen lo sufriré mucho.