Seres monstruosos emergen de las profundidades de la tierra con la sola intención de exterminar a la raza humana y desaparecer todo lo que ésta ha creado a lo largo de su historia.
Desde la seguridad de unos refugios, lo que queda de la humanidad se reorganiza para un día más en el infierno en la tierra, buscando luchar contra las bestias que parecen inmortales, pero cada día más y más soldados mueren en batalla, pronto no quedará ni uno que pueda combatir.
Un proyecto de la década de los 60s entra en juego, uno que pretendía la formación de soldados latentes en la población civil, ello mediante el condicionamiento subliminal de niños alrededor del mundo vía imágenes interactivas en pantallas de los televisores. El proyecto no prosperó pero nunca se canceló, salió a la luz en forma de medio de entretenimiento electrónico y se convirtió en el principal pasatiempo de varias generaciones.
Ahora millones de personas que crecieron jugando videojuegos son la mejor oportunidad para enfrentar a esos demonios conocidos como sheitans.