La sabia ironía de la autora conduce este libro, uniendo a su proverbial sentido del humor la construcción de un universo propio en el que las brujas no dejan de ser de carne y hueso.
Historias de brujas que son literalmente eso, las brujas de antaño que se conocían en aquel entonces y las experiencias que estas brujas llegaban a vivir en sus años, en esa época donde eran temidas, respetadas y reconocidas. Diversas historias donde conocemos a distintas brujas, algunas de ellas apenas aprendices y otras sabias y de gran experiencia. En ocasiones puede sentirse pesado, incluso denso, pero de ninguna forma es tiempo perdido.
Por momentos se siente pesado y largo pero al mismo tiempo las historias te mantienen queriendo seguir, la narración es muy amena, las historias no tanto