Siguiendo lo que bien podría llamarse una teoría de la interdisciplinariedad, el físico Jorge Wagensberg desarrolla en este libro un meticuloso y fecundo análisis de los valores del pensamiento fronterizo y elabora un soberbio elogio del talante y el talento del pensador intruso, capaz de merodear por las disciplinas del saber en busca de similitudes y comparaciones insólitas. A través de numerosos ejemplos extraídos de la historia de la ciencia, del mundo del arte o de la vida cotidiana, el autor muestra que el conocimiento nunca es, en el fondo, puro, y que ciencia, arte e intuición se estimulan mutuamente e hibridan sus objetos, sus métodos y sus lenguajes.
Es doctor en física y profesor de teoría de los procesos irreversibles en la Universidad de Barcelona. Además de investigador, es un dinámico animador del debate de ideas, lo que le ha valido, entre otros, el Premio Nacional de Pensamiento y Cultura Científicos en Cataluña. Es director de la colección Metatemas desde su creación en 1983. Tras haber dirigido durante quince años CosmoCaixa, referente de los museos de la ciencia de todo el mundo, fue también director científico de la Fundación “la Caixa” y en la actualidad elabora el proyecto de un gran museo sobre Ciencia y Arte: El Hermitage Barcelona. Es autor de veinte libros, entre ellos Si la naturaleza es la respuesta, ¿Cuál era la pregunta? o Más árboles que ramas, con gran éxito entre la crítica y los lectores, y de múltiples trabajos de investigación sobre termodinámica, matemáticas, biofísica, microbiología, paleontología, entomología, museología científica y filosofía de la ciencia.
Magnífico ensayo con capítulos breves que tratan sobre la influencia de la ciencia en la historia y cómo fenómeno social en la actualidad. Siempre presente el análisis sobre las influencias mutuas entre arte - religión - ciencia. Muy recomendable.
El libro tiene dos partes aunque no parece estar indicado en ningún lado. Quizás sí, y se me pasó.
La primera parte es un texto largo de una centena de páginas que hablan sobre la capacidad de observar, pensar y crear del ser humano. Se habla de arte, ciencia, matemáticas, física, filosofía, humanidades, etc. Se habla de todas las actividades que implican a un ser humano observando y resolviendo problemas pero desde el punto de un observador externo que presta atención a los movimientos de ese ser humano pensante y resolutivo.
La segunda parte del libro, dos centenas de páginas aproximadamente es una colección de textos cortos que parecen ser artículos escritos para revistas o diarios. La temática es la misma que en la anterior pero cada texto habla de una variante concreta de pensamiento, sin mezclar.
El libro entero está escrito sin tecnicismos pero con inteligencia, sin coloquialidad pero con profundidad, amplio lenguaje y con abundancia de palabras poco habituales. Es un libro denso en información y razonamientos y esto se agradece, sin duda. El lector acostumbrado a textos simples y frases cortas se encontrará incómodo por momentos.
Qué es el pensar? Que es la interdisciplina? En este libro veremos como el autor nos propone una definición de la interdisciplina, los tipos de conocimiento. Luego a traves de una serie encantadora de cuentos y ensayos nos muestra los distintos tipos de concomientos y su complejidad.
La evolución por selección natural se inspiró en la observación de miles de casos, pero tampoco existían paradojas que resolver en el pensamiento vigente.
Curiosamente, también había, eso sí, una asimetría latente: la posición central de lo humano dentro del reino animal. Y Darwin retira lo humano del centro, como hará Einstein con el observador, Freud con el consciente, la Revolución francesa con la aristocracia o Marx con la burguesía.
Este libro ha sido el descubrimiento de un científico genial. Sí que es cierto que hay algunas pequeñas partes del libro superfluas, para mi gusto, pero compensadas con creces por un aluvión de brillantes reflexiones y anécdotas que obligan a replantearnos lo que a menudo vemos en nuestra vida cotidiana y que deberíamos observar con otra mirada mucho más crítica. ¡He disfrutado una barbarida con Wagensberg y me han encantado sus aforismos!
Una basura, si me preguntan. Lo tuve que leer para la universidad y nunca lei nada tan embolante y rebuscado. Prefiero leer 100 años de soledad 3 veces seguidas que volver a leer un parrafo de este libro
Imprescindible. Una serie de ensayos sobre el arte, la ciencia, la historia... Es asomarse a la mente de alguien con una comprensión fantástica del mundo.
Gran sorpresa entrar en las fronteras fecundas del pensamiento de Wagensberg, donde los matices de historias sobre la ciencia, el arte y el conocimiento revelado se funden en nuevas preguntas desde dónde lograr comprensión. El libro ofrece constantes ejemplos sobre la realidad interdisciplinaria, que no es otra cosa, desde la perspectiva del contenido, el método y el lenguaje.
Profundas pero claras reflexiones sobre temas tan diversos como la geometría fractal, la biomímesis, la historia del arte, el evolucionismo, el nacimiento del cine, y mil delicias más que son reflejo del gozo intelectual que brinda una buena conversación, desde la reflexión, la crítica y el encuentro de lo común en las diferencias.
Una clave: Dejar al sujeto fuera de escena para avanzar, otro argumento de cómo el ego elude el progreso.
Hay términos que están bien saber, pero es aburrido en muchos capítulos, se siente muy reiterado y que se sobreentiende algunos planteamientos que son, bajo mi punto de vista, soporíferos. Al final, el libro pasa sin pena ni gloria. Es un meh, vulgarmente hablando, pero su reflexión final, en macro, es muy útil.