Obra de teatro trascendental en la historia de la dramaturgia colombiana, da cuenta de unos de los acontecimientos más bochornosos y oscuros de la historia universal: la pérdida de Panamá por parte de Colombia y su venta a los Estados Unidos. Un capítulo infame de la política nacional y norteamericana.
Es una obra de teatro muy comprometida. Me parece increíble que, aunque esto habla de Panamá, podría ser la historia de cualquier intervención gringa en Latinoamérica. Es una sátira muy buena, didáctica y divertida.