Hecho de sentimientos, Irse es el diario personal de Esmeralda Berbel a lo largo de tres años clave en su los de su divorcio. "Me abandonas dos veces, entre una vez y otra pierdo un puente; me duelen las rodillas y los nudillos de la mano derecha; entre una vez y otra, escribo, lloro y te dejo. Me hago daño. Me enamoro. Vuelves. Te vas. Y veo en la palabra abandonar la palabra dar y la palabra mujer." El movimiento es una constante, así como las voces de sus allegados, diálogos que se transforman en paisajes y que tan pronto traen una descripción de la Barceloneta como de Portland o de la selva amazónica. Berbel hace de la escritura un boquete por el que mirar, una forma de asomarse a la vida que fue y ya no es. "Me gustaría ver, en la palabra, cuándo cambia el lenguaje, cuándo cambia el dolor, cuál de los dos se anticipa." Su lectura fluye como una novela gracias a su prosa y a la prudente distancia literaria en la que está escrito.
No sé ni por dónde empezar. Ha sido muy doloroso leer esto. 25 años juntos y se acabó el amor y ella no se lo cree y sigue esperándole, le esperaría toda la vida aunque sabe que el amor se acabó, que ya no hay.
Es un diario de todo lo que sintió durante tres años, lo terrible del duelo, lo terrible de la espera, lo terrible de no saber quién eres después de haber estado tanto tiempo con alguien, lo terrible de ya no ser cómplices, lo terrible de ya no conocerse.
Pero también de lo bello que puede ser deconstruirte y volverte a construir, de volver a conocerte, de las amigas que nunca se van, de las hijas, de las madres, de las mujeres que están ahí siempre. De lo necesario que puede ser pedir ayuda cuando no puedes más, de que tomar medicación no es malo.
Lo mierda que pueden ser los hombres indecisos, los que te quieren pero no del todo. Los que te quieren solo cuando no brillas más que ellos. Los que en verdad no te quieren. Ya no. Los que te dicen que mentir y ocultar no es lo mismo cuando sí que lo es. Los que te marean. Los que te dan ansiedad. Los que vuelven solo para volver a irse.
También es un libro de lo traicioneros que pueden ser los recuerdos, de como engañan, de como brillan cuando en verdad en el momento no brillaron. De como el pasado no puede tener más peso que el presente. Hay que seguir.
Es un libro de esperanza, de esperanza de volver a encontrar amor. Un amor lento, uno que te comprenda. Uno que te quiera a ti toda entera y no solo a ratos. De no rendirse, de no conformarse.
La escritura como medio para buscar la verdad, incluso sabiendo que a veces la escritura puede transformarse en ficción, ayuda a plasmar las cosas pero también las convierte en más irreales.
Buscar la verdad escribiendo, buscar la verdad leyendo lo que escribes. Intentar comprender todo mediante la lectura de lo que escribes.
Me devoré este diario en solo un día. Escritura femenina con una pluma sencilla y reveladora. Cuántas cosas le pasan a la narradora, cuántas cosas lee y escribe durante esos meses. A pesar del caos en que se convierte su vida, la prosa fluye suave y ordenada.
Quisiera dar una reseña igual de espectacular como este diario, pero solo me siento conmovida de haberlo encontrado en el momento perfecto y haber sido acogida por las palabras de Esmeralda y su vida en la cual he encontrado la mía. Cuando comencé el libro el año pasado, lo había dejado porque relataba parte de su matrimonio. Pero, regresé con el corazón roto y la intuición me trajo de vuelta. Seguí leyendo y reconocí en su separación, mi dolor. Tres años que yo he estado viviendo hace 8 meses y por una situación amorosa de 3 meses. Pero, no me he sentido juzgada por ello, sino simplemente abierta a buscarme y encontrarme en este diario. Y así es que he sufrido a su lado y también, he encontrado las agallas para querer irme de la esperanza y la ilusión de mantener el amor vivo por alguien que ha decidido irse. La frustración, empatía, rencor, perdón, conmoción, tristeza, angustia. Pero, sobre todo, la esperanza. Cuán hermoso ha sido reconocer primero, esa esperanza por la reconciliación y luego, transformada en fe por una misma y lo que anhelamos que sea nuestra vida. La necesidad de escribir, de trabajar y esforzarse en ello. La escritura salva vidas. Los libros salvan vidas. Eso he confirmado tras esta lectura. Me siento afortunada de no estar sola y de saber que puedo continuar mi vida. Te abrazo fuerte Esmeralda, que tu fortaleza también sea la mía ❤️🩹
Intenso, muy intenso. Me confunde. No sé qué pensar, no sé a qué atenerme. Este libro me confirma que cada persona es un mundo y enfoca de una manera u otra una ruptura sentimental. La protagonista tiene amigos, sale, viaja, comienza otra relación, tiene encuentros íntimos con otras personas, es independiente económicamente...y sin embargo, se “fustiga” y se “revuelca” en el dolor del desamor. A pesar de tener mucho más de lo que cualquier persona tiene para poder seguir adelante, no pasa página. Dos años después, sigue sin hacerlo. Espero que a día de hoy, haya encontrado el amor lento y calmo que tanto ansiaba.
Vuelvo a utilizar la expresión que ya he usado más de una vez para ciertas novelas: sin anestesia. El formato diario nos permite adentrarnos en el caos de pensamientos y sentimientos de la autora en todas las fases de la ruptura y el divorcio, y es duro a la par que revelador. Cada ruptura es un mundo, pero es cierto que hay detalles con los que cada persona puede identificarse dentro de este periodo narrado. Tiene frases demoledoras ("Ya no somos asunto nuestro") pero también se puede intuir entre las líneas y en una lectura más abstracta un canto a la esperanza, al autodescubrimiento en solitario después de mucho tiempo viajando en compañía. Me ha gustado, me ha dolido, me ha hecho sentirme identificada... Es de esas novelas de las que me gustaría hacer una relectura en un tiempo para ver cuáles son mis reacciones en otro momento, y para la cual no tengo más palabras; solo resaca emocional tras acabarla.
una pasada de libro, el formato no es algo a lo que esté acostumbrado pero hace que la lectura sea mucho más ligera. Además creo al ser un diario, es más fácil que uno se sienta identificado. Es un libro duro de leer ya que el tema central es un divorcio pero se lo recomendaría a todo el mundo
4.6* Este libro es la adaptación literaria del diario personal de la autora durante los 3 años que tardó en aceptar su separación de un conocido actor (al que sólo se nombra con el pronombre personal de segunda persona). Durante ese tiempo la protagonista/autora no se queda parada, llorando en el sillón de su casa, porque además de llorar, come, va al cine, viaja con sus amigas, visita a sus padres, nada, hace karate, escribe y da cursos de escritura, incluso practica sexo y sale con otras personas, aunque se mantiene igualmente atrapada en un bucle de acciones, pensamientos y sentimientos con los que no es difícil identificarse. Así, pese a la enumeración de nuevas acciones que hacen avanzar la historia y a la protagonista, el estilo tiene una cadencia lenta y reiterativa, que se empapa a menudo con la “embriaguez de los opuestos” (el silencio y el desilencio, q me llame y q no me llame, estar aquí, pero irse, ser tú, pero ya no ser tú…). Por otro lado, su prosa, tan directa en sus frases cortas, está en realidad llena de un lirismo que conmueve. He empezado el mes de febrero con libros de mujeres valientes que se desnudan en sus páginas y se dejan ver con sus vulnerabilidades…¡Uff, me ha removido!!
Mi psicóloga me recomendó leer este libro para que viera que lo que me pasa, lo que siento, lo que pienso después de mi última ruptura es normal, frecuente, y evolucionará y evolucionaré yo tal y como evolucionó Esmeralda Berbel. (Todavía me resisto a creerlo.) Ha sido una lectura catártica, pero muy dura y no siempre divertida ni entretenida, por eso he tardado tanto en terminar un librito de apenas 200 páginas.
"Joder, que dolor más agudo. No sabía que existía, no sabía de su incalculable medida, largura, anchura."
Y, mientras acababa de leer este precioso y triste libro, recordé esta escritura mía un día en que la pérdida de mi madre pesaba más. Gracias por recordarme el don de la escritura para el duelo.
"Estoy conmigo pero no tengo en mí lo que tenía de mí. El tiempo me da y luego me quita. No es así. Da y quita y da otra vez". "Irse" ese libro donde Esmeralda Berbel nos cuenta a través de sus diarios más íntimos, la experiencia y los sentimientos que provoca una ruptura. Con esta premisa, quizá se pueda llegar a pensar que es como cualquier otro libro donde se habla de este tema. Sin embargo, ha sido la capacidad de la autora de saber transmitir el dolor tan profundo que siente que es lo que ha hecho que esta historia fuera diferente a otras que he leído sobre el dolor o la pérdida. Y es que, aunque en ciertos momentos yo en su lugar hubiera actuado de otra forma, me he dado cuenta que cada persona tenemos un mundo interior que los demás no podemos comprender y es lo que Esmeralda, a través de un estilo desnudo, íntimo y personal, consigue hacerme entender.
Muy recomendable si estáis buscando algo cortito pero intimista😉
Siempre he dicho que mis libros favoritos son los que me hacen llorar. Con este libro he llorado en el aeropuerto rodeada de gente, en mi casa, en el tren. Es un libro absolutamente enternecedor, tan real, tan desgarrador que sabes que podrías ser tú un día mientras lo lees. Que puedes haberlo sido ya. Esmeralda narra de manera tan simple y a la vez tan descarnada y genuinamente las pasiones humanas y los vaivenes de un proceso de ruptura que te llega dentro, a todas partes. Lo recomiendo totalmente.
Esmeralda Berbel y yo tomamos, en su momento, los mismos antidepresivos. Esmeralda Berbel y yo dejamos, en su momento, de llorar cada día. Esmeralda Berbel y yo renunciamos, en su momento, a la absoluta apatía que estos proporcionan. Ni tristeza ni alegría. Esmeralda Berbel y yo abandonamos, en su momento, como nos dio la gana la medicación.
"voy a deshacerme con toda mi alma de esta forma de sufrir por nada"
"el amor volvera. de momento, ya es mucho que yo no sea enemiga de mi misma"
un libro desgarrador, con una manera increible de tocarte por dentro y con un enfoque realista de lo que es atravesar un duelo. y pese a ello, esmeralda berbel es capaz de transmitirnos esperanza. es impresionante que entrada a entrada, veamos la evolucion, la recuperacion de una identidad creada en torno al otro, y en algunos casos, las recaidas. una mujer que desea ser vista, amada y sobre todo comprendida. sin duda, de los mejores libros que llevo leidos en el año.
Dicen muchas escritoras y escritores que para poder escribir primero hay que vivir. Irse es, desde luego, un libro escrito por una mujer que ha vivido y desvivido mucho. Se nota en cada frase, en cada reflexión. Concebido a modo de diario, recoge las impresiones íntimas, muy íntimas, de su autora entre 2012 y 2015, cuando esta ya supera los cincuenta años y lidia con el vacío y el dolor que deja la separación del hombre con el que ha compartido media vida. Irse es un libro de madurez, pero de una madurez muy auténtica, muy sincera, completamente transparente con respecto a las dudas, miedos y dolores que aparecen y desaparecen, y siguen estando ahí. La autora, en un derroche de generosidad, se abre en canal mostrando todos sus sentimientos. Se agradece, además, que a pesar del comprensivo caos mental que reina en el estado de ánimo de la persona que escribe, exista un equilibrio expresivo que nos libra del sentimentalismo barato y folletinesco del que pecan otros títulos. Aquí las verdades llegan de una manera inocua y adulta. Y sin aspavientos. Incluso las referencias culturales (libros, películas…) no saturan. Todo, hasta lo más visceral, me ha resultado armonioso para poder alcanzarme sin cansarme, y he llegado a sentirme dentro de esa casa y en compañía (o en ausencia) de esas personas.
Me he identificado muchísimo por lo que relata; esos sentimientos a veces claros y otras veces confusos. El duelo por el que transitamos, lo que toca, y el que nos provocamos con nuestra voz interior. Una voz mentirosa y manipuladora. Como el amor que creíamos de nuestra vida ni come ni deja comer, nos confunde, no podemos avanzar. El anclaje. Por otro lado, me identifico con ese afán de hacer muchas cosas, en constante movimiento como manera de sobrevivir. Y al final, todo pasa. Es cuestión de tiempo, y querer salir
Qué manera tan real de experimentar, sufrir y admirar al mismo tiempo a Esmeralda Berbel. Un diario en el que la autora refleja con sensibilidad lo desgarrador que puede resultar un divorcio tras 25 años de matrimonio. Tres años marcados por un dolor profundo, en los que se aferra a los buenos momentos compartidos, mientras enfrenta la soledad y la ausencia, en su búsqueda por aprender a ser ella misma, pero a la vez diferente, sin él.
Irse me ha encantado. Tiene esa forma cruda y honesta de los diarios que tanto me atrapa. Es íntimo, directo, sin adornos innecesarios, y justamente por eso tan potente. Leer a Berbel es como asomarse a una vida real, con sus contradicciones, miedos, decisiones difíciles… Me ha enganchado desde el principio y ha confirmado lo mucho que me gusta este tipo de escritura. Desde que lo leí, los diarios personales se han convertido en una de mis formas favoritas de leer. Una lectura valiente y muy humana.
Escrito en forma de diario, relata la dureza de separarse después de 25 años de matrimonio. Reflexionando sobre lo que nos cuenta la autora que podría ser una mujer cualquiera con la que nos topamos en el día a día, me hace pensar en el universo de sentimientos, pensamientos y emociones que puede atravesar cualquier persona con la que nos cruzamos, sin nosotros saberlo. Libro corto, sencillo y que te llega al corazón.
Hay libros que llegan porque tienen que reflejarte tu propia vida. No puedo no ponerle 5 estrellas al diario tan honesto e íntimo de alguien tratando de entender su ruptura, su duelo, su reencontrarse consigo misma.
"No sé qué más hacer, no sé qué hacer para deshabitar la tristeza, no la quiero más. Ya no es tu ausencia la que no soporto, es la mía".
Amo la escritura íntima, dolorosa y emotiva de Esmeralda Berbel. Este texto describe con emoción profunda la experiencia de la autora de ver cómo se desmorona su largo matrimonio y lo que vive después de la separación.
me he bebido de una sentada este diario a través de varios años, una separación, veinticinco años juntos y luego el vacío, escrito tan bonito, a tantos ratos soy ella, qué belleza en el dolor, de verdad.
sí, confieso que compito con todo aquello que me resta horas de ti, con todo aquello que se suma a la ausencia. 💔 aquest diari estarà més a dins meu que els meus propis ossos.....en el caminet de trobar un amor lento, calmo
Qué duro leer este diario de la despedida. Las palabras se inscriben con la fuerza que es capaz de remover los fondos del pasado. ¿Quién no piensa alguna vez en irse?