Nuestro pan, la obra más conocida de Enrique Gil Gilbert, constituye un enorme mural, cuyo eje temático es el cultivo del arroz -alimento importante en el agro costeño del Ecuador-. En torno a este núcleo se entraban varias facetas del acontecer humano, social, histórico: la vida, el esfuerzo bravío del campesino contra la naturaleza; el referente histórico a las montoneras liberales; las relaciones de producción que se estableven entre: agricultores -dueños de las tierras -intermediarios- piladoras- exportadores del grano; el desplazamiento de la mano de obra serrana; la introducción de maquinaria y la consiguiente mecanización del campo; la incipiente organización de clase entre obreros y campesinos; y en medio de todo ello, el propio conflicto de cada vida humana.