Marabunta es un libro que nos proporciona valiosa información e imágenes fidedignas del fenómeno migratorio en Centroamérica, que si bien ha sido ampliamente estudiado por la sociología y difundido por los medios, es uno de los entornos menos presenciados por la gente que no es oriunda de esa región, toda vez que no se trata de un atractivo turístico. Por el contrario, es una zona peligrosa y conflictiva, evadida hasta por los funcionarios de gobierno. Sin embargo, el autor la presenta no como tema de un documento didáctico, sino como una obra de arte que se abre paso con el machete impío de la poesía.
Empieza muy bien, con potencia, con la dureza justa, con un desarrollo que se va volviendo a veces deslumbrante con piezas como la de Orli y su torta esculpida con migajas, pero a partir de la mitad se vuelve repetitivo, vacuo y desatinado y empezamos a intuir lo que vendrá en la siguiente página. Palabras como odio, miedo, noche, sangre, puñal, van perdiendo su efecto por culpa del excesivo desgaste y el poderoso efecto del principio se vuelve nada. Una lástima. Creo que debió ser un libro mucho más corto.
Llegué a Balam Rodrigo por "Libro centroamericano de los muertos"; jamás habrá palabras para describir el contenido de ese y el presente. Indispensable para acercarse, aunque sea poco, al dolor del que parte su poesía, uno que sigue vigente a pesar de los años. La situación de aquellas personas que migran desde centroamérica por México es un horror a flor de piel que pareciera no terminarse, al menos no mientras no se ponga el dedo en ese renglón -si no libro- que quienes tienen poder se niegan a leer.
Este poemario es necesario, casi urgente para quienes han cerrado los ojos ante ese holocausto.
Una obra que relata las situaciones por las que se someten todas aquellas personas que se ven obligadas a migrar, nos acerca y evoca empatía por la larga y dura travesía que tienen que pasar, o difícilmente pasaron...