"En la vida que le había tocado vivir, Diego Alatriste era tan hideputa como el que más; pero era uno de esos hideputas que juegan según ciertas reglas"
Otro cinco estrellas que se lleva Alatriste, y justificado voto a Dios. No lo he sentido como un segundo libro o una continuación, sino como si todo siguiera una misma línea, el anterior libro fue la semana pasada, y este la siguiente por así decirlo, entonces no hay ningún tipo de bajón al menos desde mi punto de vista, ni a nivel narrativo, eso está fuera de toda duda, ni a nivel de trama o personajes, es más, todas las aventuras van avanzado como los personajes, haciéndose más grandes e importantes. Pardiez si he disfrutado, a sus estimadas mercedes que duden de mi palabra, no queda sino batirnos.
"Limpieza de Sangre" recrea no solo la atmósfera, sino también el ritmo del discurso estilizado de la época, la España de principios del siglo XVII. Un impecable trabajo, no solo con el diálogo, sino también con la poesía que se va esparciendo por el libro.
"Nada hay más despreciable, ni peligroso, que un malvado que cada noche se va a dormir con la conciencia tranquila"
Pérez-Reverte tiene un enorme conocimiento del período sobre el que escribe y ha captado bien cada punto de la corrupción, la hipocresía y también el honor y la gentileza de la época. Una era oscura, una España en declive, quienes la gobiernan son venales y egoístas en el mejor de los casos, pero el Capitán Diego Alatriste y sus amigos siguen comportándose de acuerdo con su código de honor. Alatriste puede ser una espada afilada y mortal con un precio, pero es una espada con conciencia.
"España turbulenta, arruinada y orgullosa. En verdad era el orgullo lo único que nos iba quedando en el bolsillo, nadie recogía una palabra lanzada a la ligera, e incluso amigos íntimos eran capaces de acuchillarse por una mala palabra o un mentís"
Una de las cosas que más me gustó leer con la estupenda y sublime mano de Reverte fue la descripción de la Inquisición española que es esclarecedora, y lo más probable es que no haga justicia a los horrores que sufrieron las pobres almas atrapadas en sus garras. Estos pobres desgraciados y desgraciadas caían por diversos motivos. Por ejemplo, tener un solo antepasado que era judío -sangre limpia- era lo que se buscaba, era más que suficiente para enviarlos a la hoguera después de haber sido torturado para que confesaran lo que los torturadores deseaban que uno confesara. Todo hecho en nombre de proteger la única fe y ambiciones.
"Después, con el tiempo, aprendí que, aunque todos los hombres somos capaces de lo bueno y de lo malo, los peores siempre son aquellos que, cuando administran el mal, lo hacen amparándose en la autoridad de otros, en el pretexto de las órdenes recibidas"
Un tema a tratar importante en esta segunda entrega el de la limpieza de sangre, la de no tener en generaciones pasadas ascendentes judíos. Claro, que con dinero los antecedentes bien podían ser lavados o borrados.
Si bien la historia tiene su parte de acción, manejo de espadas, conspiración y coraje, es Iñigo, el mozo adoptado por Alatriste, que nos va relatando todo, incluida sus luchas como prisionero de la inquisición lo que más peso emocional tiene. Pérez-Reverte se muestra tajante en su exposición de lo mala que era la vida en España, para todos menos unos pocos, en este momento. Con sus cosas buenas, que estan relacionadas con la literatura y el arte, o el honor y compasión que algunos muestran siguiendo un código.
"Porque al Dios de Alatriste ni se lo aplacaba con laudes ni se lo ofendia con juramentos. Era un ser poderoso e impasible"
La ambientación y como Reverte trasporta a donde, y cómo el quiere. Todos los diálogos son impagables, las citas imperdibles. La trama es muy entretenida y con mucha acción. Lo de más destaca es un muy concienzudo retrato de una sociedad. Una sociedad, que se veía obligada a buscarse la vida y pan como buenamente podía en medio de la miseria. Un retrato en el que su discurso es gratamente adornado por citas muy memorables. Reverte recrea con acierto este asunto en libro, aireando así las miserias de una España en decadencia, en la que cada persona podía desde denunciar a otro a la inquisición y sin prueba alguna de no ser cristiano viejo. En el que los maravedís, lo compran todo. El poder siempre está en lo mismo, y el poder es el poder.
"Dentro frecuentaréis las confesiones
con las siervas hermosas
de Dios, y tratareislas como a esposas,
cándose por honradas
con pretexto que están endemoniadas"
Nos enseña además de forma ilustrativa los entresijos del proceso de denuncia al santo oficio, los métodos de tortura de la inquisición, en qué consistía un acto de fe, dándote una clase enorme calidad sobre una muy temida inquisición española. Alabo la utilización del lenguaje de esta época, desde expresiones a vocabulario, todo ello perfectamente integrado en cada página.
"Al octavo o noveno intento, Saldaña, Alatriste, Copons, mi padre y otros veteranos del tercio viejo de Cartagena lograron meterse dentro de la muralla a puros huevos"
No le veo ni puedo poner un pero a esta segunda entrega, me parece escrita de manera sublime como la anterior, muy ágil, pedagógica. Tanto me ha gustado, que he tenido que echar el freno de mano y no empezar "El sol de Breda". Quiero racionar un poco esta saga pues solo hay una primera vez y realmente es una saga y un autor (que estoy/voy leer casi todo) que ahora ocupan un lugar importante en mi estantería.
"En un mundo venal, hecho de hipocresía y falsas maneras, los poderosos , los buitres carroneñeros, los envidiosos, los cobardes y los canallas suelen cubrirse unos a otros"