Una denuncia frontal y estricta que señala los abusos de las fuerzas armadas, la imposición criminal como diálogo y la matanza como marca del gobierno de Peña Nieto.
La mañana del 19 de junio de 2016 se dio en Nochixtlán uno de los ataques más terribles de las fuerzas armadas contra maestros y la población de este pueblo. Con alevosía, las policías local, federal y la gendarmería tomaron por asalto el pueblo de Oaxaca. No hubo maestros y población no tenían armas y nada impidió los centenares de balazos por aire y tierra.
Con base en numerosas entrevistas a las víctimas y familiares de los asesinados, con las voces de los niños y parientes que huyeron ante la embestida de los gases lacrimógenos, además de un registro fotográfico y la consulta de numerosas fuentes periodísticas, Emma Landeros Martínez detalla lo que en realidad pasó aquel "Día del padre" en Nochixtlán, qué suerte corrieron las víctimas y cómo se acomodaron los hechos las semanas siguientes marcadas por la indolencia política, la injusticia y la crueldad del olvido social.
La periodista nos revela por qué es tan importante para el gobierno de Peña Nieto someter de esa manera a la población; confronta la opinión del gobierno ante la masacre, desenmascara su versión oficial, incluso desafía las declaraciones de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, que en este caso parece trabajar a las órdenes del gobierno represor. Nochixtlán es la voz de víctimas e inocentes que se eleva para mostrar su sangre, su dolor e indignación.
Interesante descripción de una de las varias y variadas masacres en contra de los mexicanos de parte de sus propios protectores. Triste, conmovedora y fuerte realidad de los pobladores de Nochixtlan, y coincido con la autora Emma Landeros es una historia que mínimo todo México debería saber. Espero como mexicana y como ser humano que algún día las víctimas tengan la justicia que se merecen.
Yo nunca me enteré mientras Peña nieto estaba en el mandato, además estaba en la primaria casi secundaria, pero literalmente al leer este libro, se me rompió el corazón, fue muy fuerte y triste y cómo es posible que una masacre se quede en el olvido.