Bajo el epígrafe de gay rock se incluyen una serie de músicos y grupos cuya característica más acusada y su aspecto más fresco y sano consiste en la ruptura de determinados tabas sexuales, como reacción frente a una sociedad en decadencia.
El malogrado poeta y novelista Eduardo Haro Ibars abordó, en una época impensable, un fenómeno musical que, más allá de su explotación efectista y comercial, sentó las bases del glam rock y otros estilos que se asentaron después con toda naturalidad.