Escritor colombiano nacido en Bogotá en 1964, Mario Mendoza es uno de los autores latinoamericanos más influyentes de la actualidad.
Tras licenciarse en Letras, graduarse en Literatura Hispanoamericana y trabajar como pedagogo, Mendoza decidió iniciar su carrera literaria a partir de 1980, combinando la escritura con la docencia en literatura y la colaboración con diversos medios culturales.
Su primera novela, La ciudad de los umbrales, fue publicada en 1992. Tan sólo dos años más tarde fue galardonado con el Premio Nacional de Literatura de Colombia por La travesía del vidente. Con otra de sus obras, Satanás, se hizo con el Premio Biblioteca Breve de la editorial Seix Barral en 2002.
También destacan en su obra los libros dedicados al público infantil, en especial la saga El mensajero de Agartha.
Un libro de Mendoza que me recuerda que sus lecturas son puertas a otros mundos. Que dan ganas de seguir llegando a otras realidades sin dejar de lado esta. Un poco pesimista, un poco depresivo pero también invita al propio cambio, a transformar la percepción.
Un mar de conocimientos de un centímetro de profundidad. A este libro hay que leerlo como un brevario de intrigas y atrocidades, lo que hagamos a partir de ellas ya es asunto nuestro.
Al empezar el libro tenía muchas espectativas, sin embargo, creo que se queda corto.
Conozco al autor hace bastante, y tengo cierto recorrido por sus textos, estoy acostumbrado a su manera de escribir, que tambalea siempre entre lo místico y lo apocalíptico. De Mendoza he leído grandes historias, capaces de cambiar la vida de sus lectores, pero con mucha pena opino que este no es el caso.
Esta obra se escribe a la sombra de La Importancia de Morir a Tiempo y Paranormal Colombia, pues tiene la misión de no repetirse ni en estilo ni en temática. No obstante, el escritor tiende a autoreplicarse en sus creaciones; las similitudes entre uno y otro libro son, algunas veces, hasta insultantes. El paralelismo inevitable es con La Importancia de Morir a Tiempo, ya que tiene el objetivo de recopilar historias y agruparlas en distintas temáticas, pero en la obra anterior tenemos una rica diversidad de temas y desenlaces en los relatos, caso contrario a lo que encontramos en El libro de las Revelaciones, que peca de relleno. Al menos un 60% del libro son temas reciclados, ya vistos en otras obras del bogotano; y muchas de ellas son poco interesantes, o su contribución es ínfima.
Así pues, son contadas las historias que ponen algo nuevo sobre la mesa; algo que pueda recordar después de cerrar el libro. No digo que por estas razones El libro de las Revelaciones sea un libro que deban evitar; no es un libro malo, sino mediocre para con los estándares a los que nos tiene acostumbrados Mario Mendoza. Recientemente publicó Bitácora del Naufragio, obra que se parece mucho a esta, pero su ejecución es aún peor.
Actualmente Mario se encuentra trabajando en novelas gráficas y cómics. Espero se sienta a gusto en esta nueva área, pues se le notaba ya un poco cansado de la prosa incesante.
Según mi concepto, es una obra relativamente diferente. Sin embargo, no ha sido la que más me ha cautivado del autor, en otros escritos se alinea mejor con el lector.
Es muy claro que no sabemos cuál es el principio de realidad, es más no sabemos ni que existe, ni podemos definirlo. Este viaje te muestra lo complejo del “ser”, podemos elegir si vivir en la puerta del cielo o del infierno, pero a veces la escapatoria de nuestra realidad parece imposible. Quizás no debemos aferrarnos a nuestra realidad sino al cosmos, a algo más etéreo.
Siempre he sido amante de Mendoza como novelista, tiene una pluma ágil y una versatilidad para narrar envidiable. Luego de leer este magnífico libro y de conocer su faceta como ensayista lo admiro como escritor. Íntegro, pulcro y con una cadencia narrativa agresiva. Me encantó.
Profetas, viajeros en el tiempo, chamanes, viajeros interestelares, locos, maniáticos, santos, fantasmas, guerras, predicciones, sectas, asesinos, sueños, ilusiones y un sinnúmero de situaciones y hechos paranormales que rayan entre la realidad y la ficción, en ficciones que pasan de sacarse de la realidad, para ser oscuras realidades retratadas al pie de la letra de la ficción.
Este libro reúne diversos relatos del autor que buscan a partir de diversos sucesos y personajes reales y ficticios descifrar el enigma que tanto a perseguido al hombre desde el origen de la humanidad: ¿Quiénes somos, de dónde venimos, hacia dónde vamos? y que nos muestra que más que una esperanza nos sumimos en la desesperanza de un mundo que se consume enfermo en su afán de dinero y su codicia y hambre de poder, un mundo caótico lleno de muerte, miseria y oscuridad
Un libro que te lleva a reflexionar sobre el mundo y el declive de la humanidad.
Finalizo este libro con la mente "despierta" gracias a pequenas revelaviones, historias cortas, actuales, desde la mitica figura de Rumi hasta las historias de poseidos en esta Bogota. Y mas alla de las reflexiones que propone Mario Mendoza, mas alla de la maravilla o desolacion que pueden traer sus revelaviones, me satisface haber leido una vez mas a este excelente autor, definitivamente me identifico con su lenguaje y en gran medida con su oscuridad. El autor preferido de una gtan Amiga que me lo presento
[3.5] Cuanto deseaba que me gustara este libro... Aquí el autor nos habla y explica por medio de pequeños ensayos, memorias y demás, distintas interpretaciones que se le han dado (o que se tienen) sobre la realidad y el mundo. Considero que al autor le hizo falta profundizar sus ideas y marcar un rumbo fijo hacia una conclusión que resumiera o concentrara la esencia de las mismas.
Un libro muy bien documentado para todas aquellas personas que están constantemente cuestionandose y no dando todo por verdad. Un contenido introductorio de múltiples historias, que dejan rienda suelta a continuar investigando por cuenta propia y que permite que cada uno saque sus propias conclusiones.
El primer libro de Mario que me gusta tanto realmente es un libro que se llevará algo preciado de mi el poder habérselo leído a mi pareja para enseñarle lo lindo y precioso que es este mundo de letras
La verdad es que esperaba un poquito más de este libro, los primeros capítulos especialmente el primero me volaron la cabeza, muchos casos que no conocía y que al corroborarlos buscando en internet me dejaron muy sorprendido, el capítulo que menos me agrado fue el Quinto, el de monjes y maestros, me pareció muyyyyyy aburrido y debo confesar que me salte algunas páginas, atribuyó esto a que soy muy escéptico en cuanto a todos estos temas "místicos" que realmente están presentes en casi toooodo el libro.
No soy un asiduo lector de Mario aún, este es el tercer libro que leo de él y lo bueno es que nos permite conocerlo un poco más cuando en alguno de las anécdotas se pone en un tono muy personal y nos cuenta sobre algun amigo, alguna anécdota de su pasado, viajes, etc. Nos deja conocer más acerca de sus creencias y percepciones acerca de este mundo, de la vida, de la religión, etc.
También logre evidenciar que aquí Mario toca varios de los temas que utilizaría en su siguiente novela, publicada en este 2018, "El Diario del Fin del Mundo", teorías sobre nazis, personas que desaparecen sin dejar rastro o que se unen a comunidades adoradoras de seres de otro mundo, entre otros.
En resumen es un libro realmente entretenido, una lectura ágil y del que sin duda aprendes más de una cosa nueva si te pica la curiosidad y eres de los que decide investigar más por su propia cuenta; sin embargo deja un poco que desear en cuanto a los comentarios finales que hace el autor al cierre de cada historia, casos, anécdota, relato o como le quieran llamar, ya que nos deja muchas dudas y preguntas (supongo que esa es una de sus intenciones, hacernos cuestionar todo a nosotros mismos) pero no hubiera estado mal que se explayara más y que no fuera tan repetitivo, ya que sentí que también en más de una ocasión hacía mención a las mismas conclusiones. Pondría ejemplos pero la verdad no quiero dañarle la lectura a nadie, los que lo hayan leído de seguro sabrán a que me refiero.
Me tomó demasiado tiempo terminar este libro. Solo una antologia de muchas historias y datos sobre muchas cosas sin una conexión entre ellas más que el tinte fatalista y apocalíptico. Se siente la presión de MM por escribir un libro anual y la mediocridad bien disimulada. Aunque habían cosas interesantes, es un libro muy aburrido. Con más de lo mismo.
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- (…) suelo mirar hacia arriba y siento nostalgia de algo que no conozco pero que desde niño me ha parecido inmensamente poético. (…) Entonces, miro hacia arriba y extraño lo que no ha llegado aún, siento una profunda nostalgia de algo que está en el futuro, como si fuera posible añorar no hacia atrás, hacía el pasado, sino hacia un tiempo y un espacio que está por venir. - ¿Es necesario golpearse en la cabeza para lograr un cambio, un despertar de esas características? ¿Puede ser un amigo o un maestro esa ventana abierta con la cual nos golpeamos para ver más allá de la atrofia de nuestras rutinas cotidianas? ¿Puede ser un libro un mazazo en el craneo que nos cambie para siempre? ¿No seria ese uno de los objetivos de una buena clase, de una buena novela, de una colección de cuentos: abrirnos a otro mundos? - Bienvenida sea la posibilidad de convertirnos en otros hasta olvidarnos por completo de eso que han llamado identidad. Porque no hay nada que canse más que ser uno mismo. - En presente, como si la vida no fuera más que un largo ahora. Cada acción que hemos hecho estará siempre dentro de nosotros, hace parte de nosotros.
Hay un libro, que en algún momento fue muy buscado, que se titula "el libro de las maldiciones" de Charles Fort, parecido a lo que después fue el famoso programa de televisión "aunque usted no lo crea" de Ripley. Tanto Ripley como Fort se dedicaron a juntar todos los hechos curiosos que encontraban, los que escapaban un poco a la "normalidad" y para los cuales la ciencia no tenia una explicación convincente. Bueno, Mario Mendoza intenta lo mismo, pero la diferencia es que el ya sabe que muchas de las cosas que cuenta ya fueron develadas por la ciencia, algunos fueron fraudes o simplemente delirios religiosos. Pero el autor muestra esa desesperación que tenemos todos por darle un sentido al universo, o agregarle sentimientos y humanidad a la fría e indiferente idioma de la ciencia. O buscar en las tragedias mas desoladoras, de las cuales cuenta varias, como el hombre sigue buscando esa conexión espiritual o que algo poético aparezca en tanto dolor. No es un libro para escépticos, algo similar a este tema se encuentra en el Tao de la Física de Fritjof Capra. Tratar de encontrar puntos en común entre lo científico y lo espiritual.
Lecturas como ésta, hacen que podamos mirar un poco más allá de lo que resultaría evidente en un mundo que parece regido por la estricta racionalidad y donde parece no haber cabida (aún para mucha gente) en cuanto a suprarrealidades, experiencias extra-corpóreas, cuestionar la linealidad del espacio tiempo o incluso contactar con seres que no habitan en nuestro plano. No creo en lo que otros llaman 'fomentar supercherías', sino en que debemos estar más bien abiertos a las posibilidades, a preguntarnos sobre la realidad evidente y la realidad que nos es oculta, creo en que el libro es un manifiesto a enfrentarnos al mundo en declive, a no dejar que nos digan qué apoyar, qué practicar, qué tachar ni qué aceptar. Es, así mismo, una reflexión y una crítica hacia en mundo en que vivimos, que cada vez es peor y debemos refugiarnos en lo que he comentado anteriormente, buscar la posibilidad de refugiarnos en fuerzas que se encuentran lejos de nuestro alcance, en el medio espiritual, sea cual sea, pero también, aprender de lo que nos rodea, descubrirnos a nosotros mismos.
La inconformidad ante el presente y la curiosidad por esa idea ajena llamada futuro señalan el camino del autor, quien teje aquí una red de ensayos, investigaciones y reflexiones para atajar, desde la no ficción, preguntas que nos enfrentan a la fragilidad de ser humanos.
Este libro estará lleno de diversos temas desde lo paranormal, místico, premoniciones, culturas olvidadas, tribus, sectas, monjes, brujos, chamanes, vide en otros planetas etc...
Mario nos hará creer, dudar y sobre todo investigar en lo que no podemos ver pero está entre nosotros, cada historia nos dejara con varias preguntas pero ¿encontraremos la respuesta?
Tuve un pequeño problema con esta lectura y a pesar de tocar temas realmente extraordinarios caí en un pequeño bloqueo tal vez por que no había un hilo conductor que atara al libro como tal, fuera de esto es un libro muy entretenido, agil en su lectura y cumplirá con su objetivo cuestionarnos sobre la vida, el mundo, la realidad.
Es in libro que plantea una serie de cosas que probablemente ignoramos o qué hacemos de lado por diferentes razones, si es un estilo diferente al que plantea Mario Mendoza en sus libros, pero considero que aunque al iniciarlo me sentía un poco perdida o que no sabía hacia dónde iba a medida que avanzaba en la lectura se volvía más interesante, haciendo que con ciertas historias buscará más acerca de lo que había pasado, de sus personajes y demás, amplía el conocimiento en otros temas y eso es importante y también trata ciertas inquietudes o planteamientos que a veces algunos nos podríamos plantear y creemos que somos los únicos con eso. Recomendado para leer con mentalidad abierta y sin entrar a juzgar o demás porque perdería un poco ese toque de misticismo que tiene cada una de sus páginas.
En este libro Mario Mendoza nos regala relatos de todo tipo
Tenemos relatos de sectas que se han creado a lo largo del tiempo, con diferentes puntos de vista, Tenemos poseciones demoniacas Tenemos premoniciones, canivalismo Tenemos chamanes Entre otros
Me gusta la forma en que el autor lleva el libro, cabe destacar que hubo un punto del libro donde los relato no son del todo interesantes ( desde mi punto de vista ) ya que llevan un ritmo mas lento o el tema no son del todo interesantes.
Por lo demas buen libro, cada vez que acabas un relato quieres tener mas informacion acerca de el tema tratado
Este es mi primer libro que leo de este autor y quiero seguir leyéndolo.
Es un libro muy similar al estilo de Colombia paranormal y la locura de nuestro tiempo, son relatos cortos donde Mario Mendoza reflexiona y nos invita a concientizarnos acerca de los tiempos oscuros que ya estamos viviendo y que están por venir. Hace incontables cuestionamientos y aborda temas que ya son predilectos por el autor en varios de sus otros libros, como las conspiraciones sobre el fin del mundo, los extraterrestres, bombas biológicas y psicológicas. Aunque la escritura es muy buena y atrapante porque es algo que caracteriza al autor, es más de lo mismo y no tiene la potencia e impacto que sí tienen sus novelas.
El libro tiene una temática interesante y algunas historias realmente cautivadoras. Sin embargo, un aspecto que no puedo dejar pasar es la sensación de repetitividad que predomina en la mayoría de los relatos. Aunque cada historia tiene su encanto, el formato de relatos cortos, que no suelen superar las seis páginas, puede volverse tedioso y cansón con el tiempo.
En comparación, me recordó mucho a La importancia de morir a tiempo, con una estructura similar que puede llegar a saturar al lector. A pesar de esto, el libro logra mantener cierto nivel de interés, pero su formato puede no ser para todos. Es una lectura que recomiendo tomar con pausas para no sentir la monotonía.
Hace mucho tiempo quería leer algo de este autor y con este libro se presentó la oportunidad. Debo decir que me gustó pero no era lo que esperaba. El libro de las revelaciones nos trae pequeñas historias, crónicas e investigaciones sobre sucesos paranormales y es algo que me encanta pero en definitiva quería leer una novela de este autor, cosa que espero hacer pronto. Para todos los amantes del mundo paranormal este es un libro que recomiendo bastante, ya que se nota una profunda investigación detrás de sus páginas!
En este viaje por el misterio, Mario Mendoza nos lleva de la mano a través de ensayos que se convierten en llaves que dejan puertas abiertas a la conciencia y a la reflexión; nos pone frente a espejos en los que nos vemos a nosotros mismos, en los que nos conocemos y nos desconocemos. En definitiva, es un llamado a repensarnos como seres individuales y colectivos. El introito del libro es el prometedor boleto a esta travesía en espiral.
"... y me di cuenta de que la realidad no existe: es algo acuoso, indefinible, melcochudo, caleidoscópico, que se subdivide y se pliega hasta desaparecer todo rastro de una posible realidad única y primera."
No tiende a gustarme este tipo de literatura, de reseñas y ensayos, pero como siempre Mario Mendoza encuentra la manera de envolver al lector en su plástica realidad. Un libro maravilloso.