México. 20 cm. 133 p., [16] p. de lám. bl. y n. Encuadernación en tapa blanda de editorial ilustrada. Colección 'Biblioteca Era'. Salazar Bondy, Sebastián ( 1924-1965) .. Este libro es de segunda mano y tiene o puede tener marcas y señales de su anterior propietario.
Dudé entre 3, 4 ó 5 en mi calificación. "Lima, la horrible" no es una novela ni un cuento, como puede parecer su nombre, se trata en verdad de un ensayo que trata de fundamentar cómo el fenómeno de la "Arcadia Colonial" (que es la frase que figura por todo el libro a lo largo de sus 11 capítulos) ha generado en el limeño y en general la población peruana una "falsa idea" de lo que es Lima, todo con el objetivo que la clase pudiente de Lima pueda continuar con la dominación que tiene sobre el resto. Es de alguna forma un libro que llama a la revolución (no de manera práctica tal vez) que busca que los estamentos pasados sean derribados para formar una mejor Lima. Es por esta razón que estoy seguro que muchos lo podrían calificar como acomplejado. La Lima que retrató Bondy es la de los años sesenta. Llama la atención la ausencia de crítica sobre la inmigración a Lima, o en todo caso los defectos de ellos que pueden haber repercutido en la Lima moderna. Sólo el libro se enfrasca a tratar de derrumbar la "perfección" que ha sido atribuida a la leyenda colonial, la cual es según el autor totalmente idealizada. Cabe pensar luego de todo ello muchas divergencias que se puede tener con él. Los problemas que menciona no son típicos de Lima sino de muchas otras ciudades, cabe pensar también que no se puede destruir un pasado pues el de Lima es muy claro que es en gran parte colonial, pues si lo negamos entonces qué queda. No se puede comprender una región si no es en base a su historia y aquello es innegable. Para ello el autor menciona algunos nombres como causas de ello: "Ricardo Palma", "las limeñas", "Chocano", Etc. Y pues es inevitable pensar una tendencia izquierdista que se contrapone al pensamiento de otras personas, sin que esto valga para desmerecerlo. Pero es imposible no apreciar la calidad de pluma de Bondy, su erudición (tuve que consultar el diccionario creo en tres ocasiones) y su facilidad para llevar un relato complejo en algo muy bien explicado. Pero supongo que no será fácil de lectura para muchos. Es un libro que por su calidad, rigurosidad, gran bagaje de ideas, temas y por el contexto e importancia que tuvo como algo novedoso en su época se merece un 4 o incluso un 5. Pero en el gusto que yo le pude tener a todas sus explicaciones le daría un 3 ó 4. Sin necesidad de compartir todas las opiniones del autor es un gran libro que demuestra por qué Salazar Bondy pudo llegar a ser tan prolijo a pesar de haber fallecido cuando sólo tenía 41 años.
Qué manera de describir la Lima de hoy hace 50 años!!! este libro es imprescindible para todo limeño, no solo para el disconforme. mi único reparo tiene que ver con la forma en que veo la arquitectura colonial y en mi estima al don Ricardo Palma. realmente, una mirada sincera a la ciudad y sus habitantes.
Una de mis reseñas de música favoritas (una reflexión sobre Shakira) acaba así: "generations connect. I've known. People living under similar weathers also connect. That one I suppose." Era un pensamiento que me daba vueltas mientras leía Lima la horrible.
Es fascinante leer a otras personas experimentando esta ciudad, especialmente gente tan articulada y tan llena de righteous anger como Salazar Bondy. No estaba acostumbrada a su registro lingüístico particular, así que me costó un poco leerlo, y hasta ahora creo que voy a tener que re-leerlo pronto. Pero es un ensayo buenísimo. Es una estampa de su tiempo (pre-explosión demográfica, pre-sendero luminoso) y aún así logra decir cosas que se sienten modernas. Y la belleza del lenguaje está en otro nivel. Buenísimo.
Libro de ensayos escrito por el prolífico intelectual peruano Sebastián Salazar Bondy. A través de estos matizados ensayos, el autor hace una denuncia aguda sobre diversos males que aquejan a la ciudad de Lima y a su sociedad. De manera general, atribuye tales males a fenómenos reaccionarios como el criollismo y el anhelo de la Arcadia colonial, es decir la subcutánea nostalgia de querer volver a los tiempos embusteros del cual se nutre la concepción del virreinato como una mejor época.
Este intelectual peruano -que tiene una obra vastísima que estoy ansioso por seguir explorando- denuncia la deformación de la sociedad limeña y le atribuye su situación a la concepción nublada que tenemos los limeños del virreinato como la figura idílica del pasado. Salazar Bondy nos dice que no todo tiempo pasado fue mejor, y que mantener esas costumbres y formas de pensar no hará más que dejarnos hundidos en el pasado , ignorando que es preciso seguir avanzando hacia adelante, pues toda esa nostalgia significa para él un gran embuste. Libro esencial para conocer un poco más sobre el origen de nuestra pútrida sociedad y para darnos cuenta de que estos temas no deberían sernos indiferentes.
Lima la horrible. Lima la gris. Lima la odiada. Existen diferentes frases que describen bien lo que es Lima, tanto en lo literal como en lo metafórico. ¡Quién pensaría que el ensayo más osado sobre este punto sería de Salazar Bondy!, un poeta y dramaturgo limeño que, desde sus inicios, estuvo sujeto a la polémica con diferentes medios y escritores. Poco queda por agregar a sus capítulos donde desglosa la cubierta pútrida del criollismo, las tradiciones y los símbolos. Pienso que, por cuestiones cronológicas, no pudo criticar la cultura chicha, esta como un falso romanticismo popular del peruano provinciano. Bondy fue a la yugular al contar que Lima, como un sistema vivo y retroalimentado, en su propia supervivencia optó por realzar su imagen colonial ante el resto de las ciudades, ya que esto le permitía dar —o justificar— la creciente y descontrolada ola de edificios, pistas, familias y demás elementos característicos de la urbe en la demanda de los tiempos actuales. Tras esta fachada se esconde la infelicidad y el desapego social, la justificación perfecta del derrotismo típico del peruano y la asunción de pueblo conquistado, víctima de todas las circunstancias y sin ninguna voluntad de revolución cultural. En pocas palabras, difícil es ver a Lima como una ciudad que haya hecho algo significativo por trazar la línea que separa lo propio de lo ajeno; y, no conforme con eso, idolatra los restos de lo ajeno como una gracia heredada para su bien. El machismo limeño se nota en las tapadas, la moral cristiana, los roles de la familia conservadora; la falta de educación y viveza en el criollismo; la poca aceptación al cambio y la renovación del pensamiento en el tradicionalismo; el racismo y la xenofobia en el colonialismo; la falta de oportunidades en la división de los barrios y distritos, así como la criminalidad; etc. Hay un sinfín de aspectos negativos que Lima tiene y refuerza en su día a día, y que aligera con nombres rimbombantes para asimilarlos como una característica cultural normalizada. Y no termina ahí el problema, sino que son las otras regiones quienes copian estos términos, actos y tradiciones de los limeños, y fomentan que el país siga siendo la misma mierda de la cual se quejan. Bondy tenía claro, al decir que no daría su voto, haciendo referencia a que ningún político o sociedad peruana va a cambiar este hecho (o arquetipo), porque hemos sido formados como una sociedad pasiva, sin revoluciones, sin espíritu nacional (a comparación de otros países). Nuestra supuesta independencia ni siquiera partió de nosotros; inclusive, asilamos a las familias de los conquistadores como “aquellos que formaron las bases del Perú antiguo”. ¿Qué clase de país es este, donde alojamos a nuestros conquistadores y romantizamos las conductas que nos sumergen en la pobreza? No se puede tener un voto de confianza en un lugar así; al menos, no hasta que se rechacen estos aspectos que Lima ha inculcado y mantenido a lo largo del tiempo, y que las otras ciudades costeras replican para su tan necesitado “progreso”.
Hace unos años intenté leer este libro y lo dejé a las pocas páginas. Adjetivación recargada hasta la náusea, tan caótica y huachafa como la ciudad que trata de denostar; sin embargo no por ello menos certera en sus apreciaciones.
Tal vez buena parte de su tesis nos parezca obvia pero, escrita en los sesenta, había que tenerlos bien puestos para decir que Lima era horrible. Un adelantado a su época y fundador de la crítica a la Arcadia Colonial hasta transformarla - por usar la expresión de Fernando Iwasaki- en la Arcada Colonial. Once capítulos en que va eligiendo varios temas (la religión, la geografía, las mujeres, la pintura, la arquitectura, la literatura) para criticar, más que a la capital, a como esta influye en el destino de todo el país. Con varias palabras raras de más.
Dos frases:
"(...) a los niños y adolescentes, desde el más pequeño de la última escuela fiscal gratuita, se les martilla, una y otra vez y en toda ocasión, que el "triunfo" depende únicamente del sumiso trabajo y del acatamiento de la organización de la sociedad tal cual es" (p. 51).
"(...) la limeña (...)no obstante la licenciosa fama de la tapada, ha sido y continua siendo el más sólido bastión del conservadurismo y la más terca columna, en consecuencia, del mito virreinal" (p. 61)
I consider myself a highly proactive and analytical person; however, I had never taken the time to observe the connotations of what is now my beloved capital, “Lima, the Horrible.” Salazar Bondy is truly right in many aspects, such as the raw criollismo that not only characterizes the native people of the capital but also the excessive attachment of those who were once “provincianos” or people from other parts of Peru outside of Lima, who find themselves captivated by the city’s intertwined beauties. This book has truly left a good impression on me because I agree with most of the points it addresses—social, political, cultural, and emotional—about everything that Lima once was and will continue to be. I am very grateful for the opportunity to have read this short essay.
Este es un famoso ensayo escrito por uno de los pensadores más profundos del Perú. En el, Salazar Bondi, desnuda a la sociedad limeña que se afana por conservar los vicios coloniales, su incapacidad de compromiso ante el necesario cambio, y el desprecio por la modernidad. Este fue escrito el años que nací, 1964; nada parece haber cambiado. Al leerlo nuevamente descubro que Lima sigue siendo el mismo engendro social que describe Salazar y, posiblemente, hoy esté peor.