(1,5 ⭐ estrellas)
Trillado, superfluo, repetitivo, sesgado, axiomático y ambiguo.
- No solo no me ha gustado, sino que, intentando ser objetivo, no es un buen libro:
- El libro en cuestión afirma ser una guía, pero no es cierto. Tan solo es un libro de autoayuda con observaciones y situaciones manidas, que nunca responde en profundidad a la pregunta “¿cómo?” en nada de lo que plantea. Pretende hacerlo pero no lo consigue. Obviedades por doquier y con tendencia a regirse por un único modelo de vida.
- Reconozco que el contenido enlista temas interesantes, lo cual me motivó a iniciar la lectura, pero no cumple con abordarlos de forma correcta, original ni imparcial.
- No brinda auténticas respuestas a nada, y para colmo, no siempre toma posturas imparciales (e.g. temas como la fe), y es reiterativo con las mismas ideas: “cree en ti mismo” “ten fe en ti mismo” “Siempre hay una salida” “Acepta tus miedos” “No te rindas” “El cambio depende de ti” “Destruye tus pensamientos negativos”, entre otros. ¿Son erróneos estos planteamientos per se? No. Pero tampoco se ahonda en ellos: simplemente se repiten constantemente, sin brindar ejemplos prácticos realmente útiles y novedosos. Y es que es eso precisamente: el libro no aporta nada nuevo. Es un cliché en sí mismo y un mal libro de psicología.
- Puede que le haya sido útil a varias personas: lo cual está muy bien, pero eso no implica que sea un buen libro.
- No brinda soluciones prácticas y sus ideas podrían condensarse en menos de 20 páginas.
- No es imparcial: toma la postura de la fe cristiana como ejemplo y fundamento de muchas cosas; al principio de manera ambigua y luego explícita. Esto es algo meramente subjetivo pero no entiendo como un psicólogo opta por inmiscuir un tema tan conflictivo como la religión en todo esto. ¿Este libro le dice algo nuevo a aquellos que no son creyentes? Pues no. Ni siquiera aborda el tema de la espiritualidad (no religión), que sí debe ser tomado en consideración cuando se lleva a cabo un tratamiento psicológico.
NOTA. En un momento, por ejemplo, cuando habla del “miedo a ser rechazado” menciona que “los primeros en usar una máscara fueron Adán y Eva” o al hablar del “miedo a tener éxito o poder” (que son dos cosas muy distintas y las combina, para luego solo hacer alusión al poder) empieza un ejemplo con “Cuando Dios creó a Adán y Eva...” Y sí, puede que en un momento dado, el autor mencione que está dando un ejemplo para él y la gente que es creyente, pero esa no es excusa suficiente de esto.
- También es axiomático: Aparecen ejemplos como: el opuesto de la violencia es la tranquilidad; de la tristeza, la alegría; de los pensamientos negativos, los positivos. Según la lógica de este libro, el opuesto del amor sería el odio, por ejemplo, cuando en realidad, es la indiferencia (ausencia de sentimientos).
- ¿O es que acaso le vas a decir a una persona con depresión: “ánimo” “tú puedes” “no estés triste” “Destruye tus pensamientos negativos” “Eres el gestor de tu cambio”...? Y aunque el libro no es así de deliberado con un tema tan delicado como ese, sí tiene esta lógica de “resolver” tus problemas con una variedad de frases del estilo.
- Abundan las frases manidas, usadas sin matices, sin un auténtico análisis, como he mencionado. Y de hecho, el libro cierra con un capítulo titulado “La alegría es el mejor antídoto”. Insisto: la idea en sí misma no es mala, pero no viene a cuento con ese análisis paupérrimo de situaciones serias que se hace.
- Planteamientos generalizados y absurdos: No. No todo miedo prestado o infundado se deriva de sobreprotección como afirma el autor, ni considero que sea su principal causa como aboga este libro. No todo el mundo tiene puesta una máscara porque teme a la paternidad. Las familias no se conforman solamente de un hombre y una mujer. Vencer pensamientos negativos no se soluciona diciéndote: “ten pensamientos positivos en su lugar” (como si fuera así de simple).
- En definitiva, no es un buen libro de psicología ni una buena guía en absoluto. Si ayudó a varios lectores, estupendo. Pero no fue mi caso. Posee muchas cosas mejorables y no engloba una multitud de puntos de vista, sino que se remite a tener una visión túnel de todos los temas que aborda.