4/5 estrellas.
Isabel Allende nunca nos defrauda con sus historias. Aunque esta es una Historia con mayúsculas.
Es la Historia de la conquista de Chile, que emprendió Pedro de Valdivia en 1540, abandonando el Perú, inestable y peligroso, permanentemente envuelto en intrigas y contiendas civiles entre los Pizarro y los partidarios de Diego de Almagro, que había intentado la conquista de Chile y había fracasado.
Es la Historia de la mujer que acompaño a Valdivia en esta conquista, Inés de Suárez, extremeña, mujer de carácter fuerte y decidido, pilar clave en la conquista y fundación de Santiago de Chile, soporte y sustento en la retaguardia de los pocos españoles que se lanzaron a la locura de conquistar un reino, siendo poco más de 100 y unos pocos miles de indios quechuas, renuentes y mal dispuestos.
La historia nos la narra la propia Inés, una de las primeras mujeres españolas que viajó a América con un permiso oficial y que era la pareja de Valdivia, que no su mujer. Nos la cuenta en los años finales de su vida, cuando ya son pocos los que quedan de los durísimos años de la fundación, de la eterna guerra sin fin que los españoles entablaron contra una de las tribus de indios mas orgullosa, indomable, valiente y organizada que se encontraron en el Nuevo Mundo: los Mapuche y sus jefes Lautaro y Caupolicán. Guerra que sólo podía concluir con la muerte de uno de los dos contendientes, porque los mapuche nunca iban a renunciar a su libertad. Guerra que se llevó por delante al propio Valdivia en 1553 cuando se adentró demasiado al sur del Bío Bío y fue exterminado.
Es la historia de aventuras increíbles en la que un puñado de soldados españoles se enfrentaban a miles de indios, mal armados, desorganizados, pero eran miles!!. ¿Cómo podían, de donde sacaban el valor, de donde sacaban el orgullo, de donde sacaban los hu.....s? La Historia de la conquista de américa está llena de estos episodios que parecen increíbles, pero que fueron reales.
También es la historia, y la autora no escatima en detalle, de uno de los instrumentos que los conquistadores, supuestos civilizadores, utilizaron para conseguir sus fines: el miedo, la crueldad sin límites, la exterminación, la violencia indiscriminada.
Aventura, hazañas inimaginables, penuria, sufrimiento, hambre, con un único fin: no civilizar, ni cristianizar, sino conquistar y enriquecerse. ¿Fue esto legítimo?, esa es la disyuntiva en la que nos ponemos cuando leemos los episodios históricos que sucedieron durante la conquista de América: Heroísmo o violencia injustificada? Y pensaremos: todas las conquistas son iguales, el contexto era distinto, eran otros tiempos, el fin justifica los medios, la guerra es la guerra, el Imperio y el poder era lo primero: ya, pero fuimos nosotros.................
La visión femenina de la Historia enriquece el conjunto, ya que aprendemos sobre las costumbres de la época, la vida en las nuevas colonias, la situación de las mujeres que quedaban en Castilla, cuando los hombres emigraban a América...y nunca volvían. La situación de los indios, amigos, sometidos o enemigos.
En definitiva, un gran libro. Totalmente recomendable......