Una donna antica che anticipa il futuro. «Sono Giulia Agrippina Augusta e ho raggiunto il quarantesimo anno di età. Ho imparato molto da mia madre, ma disgrazie innumerevoli mi hanno indotto ad agire con meno testardaggine, imitando la diplomazia in cui mio padre eccelleva. L'arte più importante è quella che insegna a vivere. Si ottiene una vita di potere solo imparando a usare gli uomini come mezzi. Il fuoco che nel cuore arde, fatto di pulsioni e debolezze, va nascosto nel ghiaccio. Una passione genuflessa al rigore delle regole di corte mi ha recato ormai un dominio indiscusso, nonostante le resistenze di chi a me tutto deve: mio figlio Nerone.»
Andrea Carandini is professor of archaeology at the University of Rome, La Sapienza, and the author of many books. For more than two decades, he has supervised some of the most important archaeological excavations in Rome, and he was instrumental in the discovery of the ancient Palatine Wall and the earliest phase of the Sanctuary of Vesta.
Ovviamente interessante e documentatissimo, dato l'autore non c'era da aspettarsi di meno, però l'artificio di far parlare Agrippina lascia un po' spaesati in un testo di questo livello; l'avrei trovato perfetto in un romanzo, ma qui, con una romana poi che usa la datazione a.c d.c., insomma: non funziona molto bene. Per questo 4 stelle e non 5
Andrea Carandini (Roma, 3 de noviembre de 1937) es un arqueólogo y noble italiano. Así abre la nota de Wikipedia sobre el autor de Yo, Agripina. No dice en ningún caso que sea novelista, aunque el hombre también lo ha intentado.
Agripina fue hermana del emperador Calígula, madre del emperador Nerón, mujer (y sobrina) del emperador Claudio, hija de Germánico, el general más famoso de su tiempo y heredero de Tiberio, y bisnieta de Augusto y Marco Antonio; casi nada. Sabemos de ella que fue una mujer inteligente y poderosa; no hay más que fijarse en las estatuas en las que podemos ver cómo corona a su hijo, lo que supone un manifiesto político y la representa como fuente de su legitimidad imperial.
Fue la mano derecha de Claudio durante los cinco últimos años de su mandato, compartiendo con él las responsabilidades de gobierno. Al comenzar el periodo de Nerón, Agripina hizo instalar unas cortinas en el senado para escuchar tras él las deliberaciones y poder tomar decisiones en tiempo real. Casi una centuria después, el emperador Trajano se refirió a aquel tiempo como la década dorada de Roma.
Solamente he podido leer dos novelas sobre esta magnífica mujer, y las dos son pura bazofia. Carandini elige un estilo narrativo antiguo, casi declamatorio, para intentar dar vida a un personaje en primera persona que no funciona en ningún momento. Agripina nos va contando de una forma aburrida, sin trama, sin diálogos, la versión de su vida que las fuentes primarias nos han trasladado: que es una mujer ambiciosa, manipuladora, sin escrúpulos e inmoral. El aclamado historiador y latinista Pierre Grimal perpetró algo muy parecido a finales del siglo pasado.
Asique tenemos unas novelas aburridas y mal ejecutadas desde un punto de vista técnico (no me extenderé sobre este punto), que nos cuentan la vida de una arpía, lo que seguramente no se corresponde con la realidad. Por suerte ya hay investigadores que se esfuerzan en arrojar luz sobre el personaje y nos ofrecen una visión muy distinta. Recomiendo leer el ensayo de Emma Southon, la especialista británica en historia antigua.
Las preguntas que me hago son las siguientes:
1.- ¿Por qué un escritor moderno utiliza las fuentes primarias sin filtrar para construir ficción narrativa sobre Agripina? Se sabe que los Tácito, Suetonio y demás amigos escribieron décadas e incluso centurias después de la muerte de Agripina, no fueron contemporáneos. Y además escribieron por encargo de emperadores de las dinastías que sustituyeron a la Julio Claudia, es decir, que tenían que justificar el poder de sus amos con lo malos que eran los dirigentes anteriores. No hacían historia, sus trabajos eran propaganda política.
2. ¿Por qué las editoriales publican libros aburridos y mal escritos? Supongo que por el prestigio de los autores en otros campos como la academia o la arqueología, pero no es suficiente. Se necesitan criterios literarios.
Se me ocurren muchas más preguntas y las respuestas tienen que ver con la forma machista y/o misógina en que se ha tratado a la mujer a lo largo de la historia, al menos en esta parte del mundo. Aún hace falta dar la batalla del relato, y no hablo del agit-prop, sino del relato con mayúsculas.
No todo lo que cae en nuestras manos es alta literatura. Y haríamos bien en formar nuestro criterio cuanto antes para evitar perder el tiempo en libelos y libros malos. Carandini y Grimal, evitar.
Un saggio storico-biografico romanzato che narra la dinastia Giulio-Claudia dal punto di vista di uno dei suoi membri, Agrippina. L’autore ha saccheggiato le fonti antiche (Cassio Dione, Svetonio, Tacito), talvolta riportandole quasi parola per parola. Le ha però anche integrate con le sue conoscenze archeologiche dei luoghi in cui i personaggi si trovavano a operare, collocando precisamente gli edifici e permettendo al lettore di farsi una chiara idea della configurazione di Roma in quegli anni turbolenti. Il ritratto di Agrippina è quello di una donna forte che avrebbe voluto nascere uomo e imperare sull’Urbe, che ha fatto del suo meglio per sopravvivere e arrivare più in alto possibile, sfruttando conoscenze, amici e il proprio corpo. L’autore ha ricreato i Commentarii, le memorie che Agrippina stessa ha scritto al termine della sua vita, purtroppo andati perduti. I Commentarii erano stati vitali per autori antichi come Tacito per ricostruire la Storia di quegli anni. Un saggio da leggere per chi come me ama i Giulio-Claudi e gli intrighi di cui sono stati responsabili. Concludo riportando una frase dell’autore: “Penso che ogni cosa esistita ma in gran parte perduta abbia bisogno di essere risarcita e quindi di risuscitare al mondo”. Credo proprio che ci sia riuscito: ha resuscitato i Commentarii di Agrippina, sorella, moglie e madre di imperatori.
Boring. I was looking for this book for ages with great anticipation. Practically ever since I've read Margarite Yourcenar's Memoirs of Hadrian. I was expecting a thoroughly researched historical novel, yet exciting. Instead, this reads more like a historian's show of erudition. And he declares his intention in postface that of purposefully avoiding to follow in Yourcenar's footsteps. Perhaps I should have read this first to brace myself for the magnitude of clinically precise information of movements of historical personalities, their living quarters, genealogical connections and historical events. Yet all along lacking the spark of well narrated story.
Volume ricchissimo di informazioni, dati e dettagli. Davvero un'interessante excursus su uno dei periodi più affascinanti dell'impero (con le 2 dinastie più sanguinose di sempre!). Le "memorie" sono un artificio che consente di sbilanciarsi su alcune tesi, ma senza alterare la sequenza di fatti.