¡El declive de la magia está por comenzar y la extinción de los magos parece inminente! Al norte del continente Galdúr, en la ciudad más importante para los magos, unos hombres misteriosos se han infiltrado en el castillo de la Reina Neyma. Se hacen llamar “Cazadores de Magos”, un grupo que proclama el fin de la especie y el inicio de la Era de los Hombres con el asesinato de la soberana. Ante un destino que amenaza con la desaparición de los magos, la única esperanza parece recaer en un joven solitario e inseguro, cuya magia todavía no ha despertado.
Esta vez el autor se adentra en un mundo de magia y fantasía que nos llevará de excursión por el continente Galdúr: un lugar donde los magos y humanos conviven en una aparente paz.
Lo primero que quiero destacar de este libro son las ilustraciones, son preciosas y la portada no podría ser más llamativa.
La trama se desarrolla a paso lento pero seguro al igual que sus personajes, que van evolucionando a lo largo de toda la historia. Si bien la misma cuenta con un actor principal llamado Faren, el autor logra que cada integrante del equipo cobre relevancia en algún punto de la narración y eso me gustó mucho.
Es un libro que tiene una carga emocional importante, que refleja todas las dudas y sentimientos de los personajes a cada paso que dan. A sí mismo también, cuenta con una gran variedad de protagonistas y espacios geográficos, que iremos conociendo mientras nos desplazamos junto al libro hasta su destino.
Una historia de carácter juvenil y no tanto, que además de un montón de magia, alberga las tribulaciones adolescentes dentro de un mundo cambiante, tocando temas profundos como el bullying, el perdón, la amistad, el amor y la lealtad.
Este libro me recordó un poco a mi infancia, cuando decía "quiero visitar Narnia", solo que ahora mi joven interior exclamó: "¡quiero visitar Aslorj!".
Por esta ocasión me abstendré y no diré spoilers. Creo que este libro merece ser conocido por más personas sin tener noción de lo que se encontrarán. Si bien no es un libro perfecto, sí cuenta una historia que entretiene de principio a fin y te deja con la boca abierta en un par de ocasiones.
Exploremos primero lo más rescatable de Cazadores de Magos, Atlas y Faren. Si bien no son los únicos personajes que conoceremos en esta historia, creo que son los que se sienten más reales. No me malinterpreten, no quiero decir que el autor no sabe construir personajes, pero creo que estos dos brillan más que el resto por diferentes razones.
Otro punto interesante es el sistema de magia que se nos presenta en esta historia, no puedo decir que el mejor porque aún me quedan ciertas dudas sobre cómo funciona exactamente la magia en este mundo, pero creo que eso podría ser un área de oportunidad si el autor decide expandir este universo.
Mi única queja o el factor que me hacía tropezar a momentos era la narración misma, la cual considera sencilla y descriptiva a un nivel satisfactorio, pero que no da detalles para que todos los personajes, la trama y el mundo se sientan del todo reales. Sin mencionar que en momentos, los diálogos de los personajes son algo extraños, demasiado mecanizados o sin esencia de lo que se supone es la personalidad que cada uno posee.
Como un dato adicional, este libro contiene ilustraciones, mapas y otros detalles gráficos que enriquecen la historia; siempre admiraré y agradeceré por autores que se encargan de tener este tipo de detalles en sus novelas, especialmente cuando hablamos de fantasía.
En conclusión, Cazadores de Magos es una historia juvenil que puede captar fácilmente tu atención, sumergirte en una aventura con momentos interesantes de acción, pero que tropieza a momentos.