Con este volumen se inician las publicaciones del Reino de Redonda, minúscula y deshabitada isla antillana de la que el autor, Matthew Phipps Shiel (1865-1947), fue coronado primer rey en 1880, dando lugar a una curiosa "dinastía literaria" que aún continúa.
Nacido en la vecina isla volcánica de Montserrat, Shiel completó su educación en Inglaterra, donde enseñó Matemáticas, estudió Medicina y se hizo políglota antes de dedicarse por entero a la literatura. Hoy es uno de los más admirados y a la vez más ocultos maestros del género fantástico. Algunas de sus novelas están consideradas como predecentes innegables de lo que más tarde se llamó "ciencia-ficción", y sus cuentos -de los que La mujer de Huguenin es una muestra antológica- fueron elogiados por colegas tan dispares y respetables como Dashiell Hammet, Lovecraft, Arthur Machen y H. G. Wells, quienes vieron en él a uno de los mejores continuadores de Poe, pero también de Julio Verne, de Conan Doyle, del Barón Corvo, de Villiers de l'Isle Adam y hasta de Baudelaire.
La presente edición incluye, a modo de apéndices, las listas completas de los "pares literarios" nombrados por los diferentes reyes de Redonda. - Xavier Marías.
Matthew Phipps Shiel was a prolific British writer of West Indian descent. His legal surname remained "Shiell" though he adopted the shorter version as a de facto pen name.
He is remembered mostly for supernatural and scientific romances. His work was published as serials, novels, and as short stories. The Purple Cloud (1901; 1929) remains his most famous and often reprinted novel.
¡Escuchad, escuchad! Vengo en nombre de Felipe I, Rey y monarca del Reino de Redonda - pequeño montículo de nada arrumbado en el Caribe- y autor de este libro.
Dentro encontraréis siete historias variopintas, de sucesos fantásticos y terribles. Muerte, destrucción, locura, reencarnación y fantasmas se encuentran dentro de este tomo. Al aventurero que se embarque, le advierto: el estilo de Su Majestad puede ser un reto; sus descripciones llegan a ser [*gulp] extensas y a veces un pelín cansadas, pero que sin dudas ayudan a construir atmósferas sofocantes y deliciosas.
Este juglar considera que La esposa de Huguenin es el cuento más agradable y terrorífico que los editores del Reino tuvieron a bien incluir aquí, y vale la pena comprar el libro solo por leerlo.
Lo recomiendo; a los fans de Lovecraft lo recomiendo al doble.
Libro completo, pesado, rebosante de erudición, con innumerables notas, apéndices, además de todo lo que significa el reino de la Redonda (muy grata la autobiografía por lo demás).
Sobre los relatos, se nota la influencia de Poe pero con el sello distintivo del autor, ese de ambientes opresivos e inexorable destino.
Acá mis favoritos:
"Vaila", la versión extendida de "La mansión de los ruidos", una historia de atmósfera extraña, terrible y salvaje, la imaginación al servicio del caos donde la locura entra por el oído.
"El aciago sino de un tal Saúl", entretenido relato de un marino que termina en el lugar menos pensado. Tiene momentos notables hasta el mismo final.
"La novia", una historia de celos, de amor despiadado.
"El primado de la rosa", el más citadino de los relatos, reviviendo una historia de Poe en Londres.
Me duele no darle mejor nota a este libro, porque genuinamente tiene un par de relatos sensacionales. Probablemente sea un 3.5, si se quiere.
Vaila: es una absoluta maravilla. Mezclando un estilo decadente muy marcado, con influencias de Poe, es todo un asalto a los sentidos. Una imposible casa en medio de una tormenta, la obsesión por los sonidos... Años después Shiel lo reescribió como "The house of Sounds", mas corto, mas sencillo y menos decadente. ¿Mejor? Puede, pero hay una fuerza extraña en el original, a pesar de sus imperfecciones. 5/5
Xélucha: Es bastante peor. La historia en si está bien y tiene ideas interesantes, emparentadas con Ligeia de Poe. Desgraciadamente el tipo de prosa que tan bien funcionó en Vaila, es una barrera seria aquí. Tan florido y retorcido es el lenguaje, que acaba por perjudicar la narración. 3/5
La mujer del Huguenin: Me ha gustado mucho. Con una isla griega, vida y muerte, un monstruo, un laberinto... tiene una cualidad casi pesadillesca muy conseguida. 4.5/5
Los otros 4 relatos son mas sencillos en su lenguaje, mas directos y, quizá, menos especiales. El simio pálido (2/5), El primado de la Rosa (3/5) y La novia (2.5/5) cumplen sin grandes alardes.
El aciago sino de un tal Saul destaca en esa parte final del libro. No se muy bien explicar las razones, pero me ha gustado bastante. 4/5
El libro tiene una sección enorme de anotaciones... y os van a hacer falta para leer los relatos. Creo que nunca había necesitado leer tantas aclaraciones para un relato de menos de 20 páginas.
Este libro tiene practicamente los mismos relatos que el de la edición de los cuentos de Shiel de Valdemar pero es menos completo. Eso sí, contiene una buena introducción donde se nos explican curiosidades de la vida de Shiel y la isla de redonda a cargo de Xabier Marias. La principal razón de haberlo leido es la inclusión del relato "El haciago sino de un tal Saul" que no venía en el libro de Valdemar. Es un buen relato donde se nos narra la historia de un hombre que es arrojado desde un barco dentro de un barril tras ser condenado por la inquisición. Milagrosamente sobrevivirá para llegar a una especie de isla subterranea donde desatará sus instintos de supervivencia ingeniandolas para buscar comida, agua e incluso drogas con las que escapar de su amarga realidad e imaginar una manera de escapar de la isla.
Hasta poco antes de la lectura de este libro, M. P. Shiel era para mí un autor totalmente desconocido. Con motivo de las críticas tan positivas de sus coetáneos, decidí leer esta pequeña selección de relatos.
Antes de comenzar a hablar sobre la obra literaria propiamente dicha, quisiera comentar algunos aspectos sobre la edición. El libro comienza con un doble prólogo bilingüe de Javier Marías en el que explica el interés editorial de la obra de Shiel y su relación con el Reino de Redonda (ese juego, a caballo entre ficción y realidad, donde autores e intelectuales de prestigio obtienen títulos nobiliarios). A continuación, podemos leer un breve ensayo del propio Shiel en el que explica, a su juicio, el carácter y la finalidad de un buen relato. Una vez metidos en faena, encontramos abundantes notas aclaratorias y de ampliación que, señaladas en el texto con superíndices numéricos, son recogidas al final del libro. Hacen referencia a particularidades de la traducción, errores del autor, información sobre ciertos términos... y son de un valor incalculable para la comprensión de cada uno de los relatos.
Como suelo hacer para las antologías de relatos breves, a continuación puntuaré cada uno de los relatos por separado. La nota global no se corresponde con la media aritmética de las puntuaciones abajo reflejadas, pero es que considero negativo el empeño indisimulado de Shiel de emular a su admirado Edgar Allan Poe en algunos relatos. De igual manera (y aunque sea algo interesante y positivo desde un punto de vista editorial), la misma selección de textos va recorriendo la evolución estilística del autor, que comienza con un estilo muy recargado y barroco para estilizarse posteriormente en uno más maduro y centrado en la intriga, lo que provoca que la calificación final quede descompensada.
- Vaila (**): se nota la influencia de Edgar Allan Poe en la temática, hasta el punto de que podemos considerar "Vaila" como un pastiche de "La caída de la casa Usher". Resulta curioso, sin embargo, que se aleje del golpe de efecto tan típico de las historias de Poe y se centre sobre todo en la creación de terror contextual más propio de Lovecraft al que, por desgracia, también se le asemeja en el tono enfático y el exceso de adjetivación hiperbólica. - Xélucha (***): no es un relato tan ambicioso como el anterior y, quizá precisamente por eso, funciona mejor. A los lectores de género fantástico, el final no les resultará sorprendente, pero el juego narrativo de la carta encontrada (con un estilo ligeramente distinto al del narrador) es interesante, a pesar del exceso de melodrama en los diálogos. - La mujer de Huguenin (***): relato más sobrio y mesurado, pero con un clímax y resolución tan apresurados que se anula la intensidad del momento. - El aciago sino de un tal Saul (****): aventura de supervivencia bastante lograda. A pesar de ser uno de los relatos más largos del libro, se hace muy breve porque el estilo no es tan recargado como los dos primeros, aunque el autor imite la forma de expresarse de un marinero del siglo XVII. Me ha recordado en ocasiones a Julio Verne, lo cual tiene mucho mérito para una obra de esta temática. - La novia (*****): historia muy clásica, tanto en la factura como en la temática. Estilo sobrio, pero cuidado y elegante. Se ve que este autor, cuanto más simplifica, más gana en calidad e interés. No tiene nada que envidiarle a las mejores historias de M. R. James. - El simio pálido (****): hago extensivo el comentario que hice para el relato anterior, aunque el final es un poco embarrullado. - El primado de la rosa (*****): desde mi punto de vista, el mejor relato del libro. Shiel maneja muy bien la tensión y la intriga, hasta el punto de que el carácter descriptivo de las últimas páginas no impide que se lean volando para qué sucederá al final. Recuerda a otro relato de Poe, pero no de forma tan evidente, cuyo título no mencionaré para no hacer "spoiler".
Puntuaciones aparte, es un libro que merece la pena ser leído y disfrutado por los amantes de los relatos fantásticos y de terror, a pesar de que en la contraportada se hable de "ciencia ficción".
La verdad sea dicha, esta anatología en general no me ha gustado. A ver si me explico, tiene relatos conceptualmente interesantes, pero la ejecución de las historias deja mucho que desear, a la vez que la misma narrativa; en cuanto a esta última, la hayo demasiado cargada de información innecesaria y, de momentos, las mismas descripciones de los relatos es algo enredada y penosamente ambigua. Por otra parte, y en cuanto a las mismas historias que propone Shiel; pienso que de una u otra manera, más mismas son deudoras de otras mejores narrativas ya clásicas del género (no diré de cuales)... ahora bien, y en términos llanos, las he encontrado bastante aburridas y pesadas (principalmente por lo que comente sobre el uso del lenguaje en términos más barrocos de lo necesario). Eso sí, a pasar de todo esto, Shiel se deja leer, aunque no con la fluides que uno quisiriera, lo que se puede evidenciar por el hecho de ue cuando uno termina un relato se siente como cansado o, mejor dicho, extenuado. Creo que el glosario de términos, biografías y hechos históricos que está al final del libro es algo innecesario, salvo por las palabras escritas en otros idiomas (latin, etc.).
En fin, debo reconocer que al finalizar la lectura de esta antología me ha quedado una sensación insatisfactoria de no haber leido nada... algo así como que he perdido mi tiempo, lo cual no es bueno. A veces, reflexionando, pienso, que cuando un libro o autor es tan dificil de encontrar sus libros no es necesariamente porque los mismos sean joyas ocultas; sino en cambio, por que los mismos no han pasado la barrera del tiempo o, lo que es lo mismo, no han llegado a ser considerados clásicos esenciales... este parece ser el caso de Shiel y su antología de relatos.
Si por casualidad a alguíen le interesa revisar esta antología, de la cual estoy seguro que no regresaré (no pienso releerla), les recomiendo el relato "VAILA" y "La novia", no por que sean obras maestras de la literatura, sino por que sus conceptos en alguna medida me han parecido interesantes sin llegar a convencerme del todo.