Malo, muy malo si ya eres conocedor de éste tipo de novelas. Creo también que parte de lo que sucedió aquí, es que esperaba algo como el psicoanalista, donde el suspenso efectivamente está a flor de piel. Le doy al autor el punto de que, al arrancar la historia empieza con el pie derecho. Capturando la atención del lector ya que el narrador, al ser un loco nos advierte de su condición, los problemas que enfrenta y los pormenores que podemos toparnos con su narrativa al no poder él distinguir, entre realidad y demencia.
Hasta ahí todo genial, pero a partir de ello la historia se vuelve cíclica, repetitiva, con diálogos de más, con situaciones 100% típicas de cualquier novela policiaca. Y de ahí mi mayor decepción ya que de una historia potencialmente distinta al inicio se transforma a un juego del gato y el ratón donde hay un asesino y hay que buscarle. Los personajes no terminan por cuajar bien en la historia, sus historias pasadas no apoyan en gran medida a lo que sucede en la actual, tanto así que si no las contaran como background, de nada se perdería uno en la continuidad de la historia ni se batallaría en entender las motivaciones de cada personaje.
Otra cosa que me llevó a la decepción total del libro es que como bien comentamos, la estar hablando de locos, se pudo haber explotado mucho ese tema, haciéndonos sentir esa vivencia de un tipo que ve el mundo o lo percibe en un realidad distinta. Pero vaya tristeza el encontrar que para el autor, el estar loco es solamente decirnos que un joven ocasionalmente escucha voces, las cuales ni si quiera tienen una participación activa en el flujo de la historia.
La novela transcurre en un manicomio, pero bien pudo haber sido en una escuela, en un rancho, en un hospital, una universidad, etc. Es decir, la historia es tan plana y tan común y corriente que bien pudo haber sido contada en cualquiera de las ubicaciones anteriores y habría sido el mismo cuento. El hecho de estar en un manicomio no generó un valor agregado a la historia ni la hace diferenciadora. Como tampoco es diferenciador el hecho de que el Francis (protagonista) escuche voces, ya que si bien no las escuchara, la historia sería la misma.
En resumidas cuentas, la historia es un capítulo de CSI, o de La Ley y el orden. Sería un buen capítulo de alguna serie de 30 minutos ya que no da para más. Jamás te llegarás a sentir identificado, jamás se sufrirá con las historias personales y lo peor de todo es el anti-climático cierre de la historia. Si buscas buen suspenso, trama profunda y personajes cautivadores, este no es el libro que buscas. Te recomendaría más bien el Psicoanalista, del mismo autor, que sí cuenta con dicho elementos…
Ahora bien, voy a comentar sobre el cierre ya que no puedo dejarlo pasar por lo malo que me pareció… así que cabe el aviso SI NO QUIERES SABER EL FINAL NO SIGAS LEYENDO… SPOILER ALERT
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Aviso de nueva cuenta: VOY A ESCRIBIR SOBRE EL FINAL DE LA HISTORIA, SI NO DESEAS SABERLO NO CONTINUES LEYENDO….
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SPOILER ALERT.
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Si llegaste a este párrafo es porque ya estás advertido que voy a comentar sobre el final de la historia. Bien como les decía anteriormente la historia es plana, aburrida y sin mayor diferenciador. Y así se refleja en que durante todo el libro el villano se muestra como inteligente, escurridizo, siempre un paso delante de los buenos. Una investigadora como Lucy, se muestra a su vez perspicaz, analítica, sagaz. Y su último intento por atrapar al famoso ángel (el villano) es pintarse de rubia para ver si así la busca, ya que las que han sido asesinadas tenían esa característica.
El villano resulta ser un tipo que había violado y lesionado en la cara a Lucy hace años… personaje que a lo mucho fue comentado 3 veces durante la historia. Por ende ni se sorprende ni se emociona uno al saber quién es el asesino. Hay unos 10 personajes en los cuales va girando la historia y de repente, resulta que todo fue por un onceavo que ni su nombre sabes, ni se había descrito ni nada. Apareció un tipo de la nada y sin cautivar a llevarse la historia.