Me ha parecido una buena novela, mejor de lo que me esperaba, la verdad. Me ha recordado, salvando las diferencias, al estilo de cifi que ha hecho Stephen Baxter con Terry Pratchett en el sentido de que nada se explica y que se dan muchas cosas por sentadas para no complicar al lector. Con un personaje bien construido y atractivo, algunos giros bastante chulos y una narrativa sencilla pero efectiva, es una obra que, sin pretensiones, logra su objetivo primordial: entretener desde la primera página hasta la última.