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La lección de anatomía

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Una mujer se queda desnuda para que los demás la miren. La midan. Su cuerpo es el texto en el que se ha escrito su biografía. La mano derecha es más grande que la izquierda porque es la mano con que la mujer agarra, escribe, acaricia, desencaja la tapa de los botes de legumbres. Antes, a la mujer su abuela le da unos azotazos en el culo. Va al colegio y se forja un pequeño corazón competitivo. Nada como si fuera un besugo. Ama desesperadamente a su madre y la salva de morir en un ridículo incendio. Canta desgañitándose Pájaro Chogüí y se hace amiga de muchas niñas y mujeres, y del niño más gamberro de octavo de egebé. Desprecia a las asistentas y va cada noche a los cines de verano. Para seducir se aprieta las carnes ridículamente como si su cuerpo fuera el de otra persona. Bebe, fuma, se pone mala y tiene miedo de sus alumnos. Se manifiesta. Se casa. Trabaja de ocho a ocho. Miente y dice la verdad. Como casi todo el mundo. Cumple cuarenta años. Se queda quieta. Reclama el derecho a dejar de complacer. El derecho a la lentitud.

La lección de anatomía es una novela autobiográfica, de aprendizaje, escrita con el sentido del humor y el colmillo retorcido de la novela picaresca: el pudor no tiene que ver con el contenido de lo que se cuenta –morfologías del pene, pelos del pubis, la primera menstruación–, sino con el hecho de saberlo contar. El lenguaje expulsa al relato del espacio de la obscenidad ramplona y del morbo para darle otro sentido: el de una autobiografía novelada o una novela autobiográfica (¿el orden de los factores altera el producto?) que no explota la singularidad de la voz en primera persona, sino que la acerca a su comunidad anulando la distancia entre el nosotros y el yo, dentro y fuera, ser y parecer, porque, como decía Vonnegut parafraseando a Wilde, «somos lo que aparentamos ser, así que deberíamos tener cuidado con lo que aparentamos ser». Las lecciones de anatomía terminan convirtiéndose en lecciones de geografía e historia, y quizá la percepción de los cuarenta años como lugar desde el que echar la vista atrás sea un acto elegiaco, un signo de madurez en un mundo peterpanesco o una conducta forzada por el envejecimiento prematuro al que nos somete el cambio de era y la obsolescencia electrodoméstica.

368 pages, Paperback

First published May 7, 2014

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About the author

Marta Sanz

86 books331 followers
Marta Sanz es doctora en Filología. Ha publicado las novelas El frío, Lenguas muertas, Los mejores tiempos, Animales domésticos, Susana y los viejos y La lección de anatomía, así como cinco poemarios (Perra mentirosa, Hardcore, Vintage, Cíngulo y estrella y La vida secreta de los gatos) y dos ensayos (No tan incendiario y Éramos mujeres jóvenes). En Anagrama ha publicado las novelas Black, black, black: «Admirable. Tiene la crueldad y la lucidez desoladora de una de las mejores novelas de Patricia Highsmith, El diario de Edith» (Rafael Reig, ABC);Un buen detective no se casa jamás: «Vuelve a mostrar su dominio del lenguaje (y de sus juegos) y del registro satírico (de la novela de detectives, de la novela romántica), con una estupenda narración» (Manuel Rodríguez Rivero, El País); Daniela Astor y la caja negra (Premio Tigre Juan, Premio Cálamo y Premio Estado Crítico): «Hipnótico, fascinante y sobrecogedor» (Jesús Ferrer, La Razón); una versión revisada y ampliada de la que es posiblemente su mejor novela, La lección de anatomía: «Ha conseguido situarse en una posición de referencia de la literatura española, o, en palabras de Rafael Chirbes, “en el escalón superior”» (Sònia Hernández, La Vanguardia); Farándula (Premio Herralde de Novela): «Muy buena. Estilazo. Talento, brillo, viveza, nervio, inventiva verbal, verdad» (Marcos Ordóñez, El País); Clavícula: «Uno de los libros más crudos, brutales e impíos que haya leído en mucho rato» (Leila Guerriero) y una nueva edición de Amor fou: «Una de las novelas más dolorosas de Marta Sanz... Las heridas que deja son una forma de lucidez» (Isaac Rosa), y pequeñas mujeres rojas: «Una brutalidad literaria, un despliegue verbal que asombra» (Luisgé Martín), así como el ensayo Monstruas y centauras: «Extraordinario» (María Jesús Espinosa de los Monteros, Mercurio).

(fuente: Anagrama-ed.es)

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Community Reviews

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38 (8%)
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5 (1%)
Displaying 1 - 30 of 50 reviews
Profile Image for Maricruz.
528 reviews68 followers
February 27, 2022
El estilo de Marta Sanz es como una lengua de gato, que raspa pero da gustito. A mí me cae muy bien esta mujer, me gusta mucho esa honestidad que no es la mal entendida, la patente de corso para decir burradas y mostrar que, en el fondo, se tiene la misma empatía que una patata. Seguramente Marta Sanz de empatía anda bien (estoy segura de que más que bien), otra cosa es que se sienta obligada a mostrarla, o a hacerte pensar que es mejor de lo que es, más guapa, más lista, más capaz, que es a lo que, pobres desgraciados, nos dedicamos la mayoría. En realidad, no hace falta ir más allá de lo de los gatos. A Marta Sanz le gustan los gatos, y ella misma tiene algo de gatuno. Tengo la sensación de que Lección de anatomía puede despertar una reacción tan visceral como esos mismos animales, y de que más allá de la maestría literaria de la autora, del carácter fragmentario del libro y de que se limite a hablar de su vida (una bastante corriente, además), el que te guste o no es más una cuestión de temperamento. De sintonía. Yo a Marta Sanz ya me la he guardado en ese bolsillito mental de escritores hacia quienes sientes una afinidad hecha de cosas quizás un poco tontas pero definitivas.
Profile Image for El Lector Enmascarado.
341 reviews6 followers
June 13, 2018
Solía considerarme un aficionado a los dietarios, diarios íntimos, autobiografías y otras formas de la escritura personal, pero después de leer La lección de anatomía mi afición vacila. A la altura de la página 286 termino por entender que cuando disfrutaba del Cuaderno gris de Pla, o de La forja de un rebelde de Barea, o de El olvido que seremos, o de los diarios de Lichtenberg y de Klemperer, lo que me interesaba no era Klemperer, ni Lichtenberg, ni Abad, ni Barea, ni Pla, sino una atención, una curiosidad y una sensibilidad emocional volcadas sobre el devenir colectivo y sobre la manera en que lo social se teje en cada individuo.

Leyendo a Marta Sanz sobre todo me encuentro a Marta Sanz. Marta Sanz, que era la chica más apreciada de la clase, tenía facilidad para jugar al balonmano, se mudó de Benidorm a Madrid, estudió una carrera de Letras y ahora se levanta los domingos a las ocho de la mañana para escribir sobre su primera menstruación. La autora se desnuda ante los lectores: lo dice el título, el último capítulo, el prólogo de Chirbes, las fotos de cubierta y el texto de contracubierta de cada edición, y pronto lo dirán los loros en sus jaulas, los que hablan en sueños y la megafonía de los grandes almacenes: ¡la autora se desnuda! La autora se desnuda y expone la anatomía de su psique, que no presenta particularidades dignas de mención. No sé cómo tomarme ese exhibicionismo. ¿Hay en él algo de secretamente civil? ¿Es signo arbitrario de liberalismo político-social, como el bikini o las camisetas del Che? ¿Por qué vello del carácter desnudo —aunque envuelto en las gasas suntuosas de un ejercicio de estilo— se pasa del singular al plural?

De La lección de anatomía me sale decir lo que los compañeros de la facultad nos decíamos después de leer los poemarios y las novelitas que producíamos incontinentes y que nos prestábamos como si fueran a cambiar el curso de la historia: «está muy bien escrito». Una frase que, a fuerza de repetirse por compromiso o por falta de mejor criterio, terminó gastándose y significando una derrota.
Profile Image for Tania.
11 reviews4 followers
August 7, 2021
Lo que más me ha chocado de este libro es su crudeza, cómo describe eventos traumáticos como quien habla de lo que va a comer hoy. Cuando no te lo esperas te pega la puñalada, tienes que parar de leer y volver al principio del párrafo porque necesitas tiempo para procesarlo. Maravillosa forma de narrar de Marta.
Profile Image for Julia.
75 reviews
August 20, 2024
Pffff, qué decir. Marta Sanz es una persona listísima, con un dominio y una conciencia envidiable sobre el lenguaje y el acto de narrar. Combina el humor, las largas enumeraciones caóticas y el poder significativo del silencio. Es cruda, directa, abyecta y ácida pero habla con una ternura infinita sobre su madre, sus gatos, las mujeres y la ciudad de su infancia.

Todo el libro un acto de generosidad y liberación sin reservas, que va tejiendo sus recuerdos y reflexiones más íntimas hasta llegar a desnudarse literalmente ante nosotros. Y aunque la ambigüedad de la autoficción es un elemento que cada vez adquiere más peso, Marta tiene la difícil capacidad de convertir lo personal en colectivo.

En fin, tengo muchísimas ganas de seguir leyendo y descubriendo más capas en la obra de una escritora con la que conecto muchísimo.

«Mis narraciones ya son sólo mentiras a medias, la escritura es un conjuro, una anticipación, más tarde o más temprano la realidad acaba deformándose o nunca se miente porque la realidad contiene todas las palabras»
Profile Image for Jara.
300 reviews27 followers
August 30, 2020
La verdad es que me recuerda en muchas cosas a Ernaux por la inteligencia y la sutileza de todo lo pequeño. Todo lo que no es íntimo ya no es un valor. Me parece dificilísimo deconstruir tantas máscaras y capas sin perder lo político de la escritura y no decir bobadas. Hay párrafos magistrales. Qué bien que te llames Marta
Profile Image for Manuel Jugadas.
35 reviews
April 25, 2025
Esta mujer consigue sacar las conclusiones más oscuras, incómodas y morbosas de las vivencias más comunes. Es esa vocecilla de diablito que te dice las cosas más feas en los momentos indicados, y también logra ser la voz de la razón en muchas otras ocasiones. Consigue en pocas palabras lo que otros autores intentan con esa misma forma de narrar, buscando lo abyecto, pero es que ella lo saca sin ningún tipo de problema, a veces da hasta miedo. Es la voz del pensamiento intrusivo.

"Maribel no besaba, arrancaba besos; Maribel no se reía, se desternillaba; Maribel no abrazaba, te estrujaba hasta dejarte seca la boca y el corazón. Parecía que iba a quedarse contigo eternamente, te comía, te descomponía de amor entre sus bracitos; yo trataba de zafarme de un abrazo en el que la necesidad era agobiante y, cuando la veía entrar en una habitación, me marchaba al otro extremo (...) era, como casi todas, una mujer pequeña en una esquina pero, al mismo tiempo, ocupaba mucho espacio"

"Quizá mis ficciones partían de la intuición, que no de la vivencia, de que a las mujeres siempre se las había golpeado y de que los golpes aterrizan silenciosamente en la boca, en las costillas y en los espacios vacíos del cuerpo."

"Quise ahorrarme el desarraigo o la nostalgia. O, quizá, todo sucedió al contrario y me aferré con tanta fuerza a casi cualquier cosa que se me rompieron las falanges y las uñas de los pies."

"Recuerdo que, mientras formaba parte de estas escenas, no estaba pensando en otra cosa. Ahora, mientras leo una página, se me superponen otras imágenes, solapo la fila de caracteres escritos con la transparencia de las líneas de mi propio pensamiento, relleno los espacios en blanco, (...) estoy a perpetuidad en otra parte"
Profile Image for Oier Quincoces.
Author 1 book16 followers
January 29, 2020
¡Por fin! Me ha costado mucho leerme este libro y no porque no me haya gustado, sino porque su escritura es bastante compleja y no he parado de subrayar y tomar notas. Pienso que no es un libro para todo el mundo, y por eso me parece excepcional, en todos los sentidos. No es fácil encontrar un texto cuyo autor, autora en este caso, se abra en canal hasta tal punto, diseccionando con precisión casi quirúrgica los episodios de su vida. Además, creo que es un libro que va a más y que su última parte tiene algunas de las mejores reflexiones. 4 estrellas que se acercan peligrosamente a las 5.
Author 7 books312 followers
March 1, 2015
En realidad sólo me he leído 100 páginas. Me aburrí.
Profile Image for Raro de Concurso.
581 reviews1 follower
November 8, 2021
Desde hoy mismo (realmente desde hace varios días) me considero fan de Marta Sanz. Estoy dispuesto a lanzar histéricamente mi ropa interior en la próxima firma de libros. Cómo se me había salido del radar esta mujer descreída, brutalmente sincera, de un humor retorcido y delicioso (a mí, que leo 50 libros al año y que pedante y erróneamente creo que lo sé todo y hasta me atrevo a mirar por encima del hombro los libros de la gente en el metro)?
Marta Sanz, en este libro se desnuda (y hasta se pinta en el último capítulo) a lo bestia. Y ni se pone photoshop para parecer más bella, ni ganas tiene de hacerlo. Esta niña que de pequeña le costaba atarse los cordones y se le daban muy mal las matemáticas, fue bendecida con una capacidad extraterrestre para expresar ideas, emociones, unido a una mirada escrutadora y analizadora que será la envidia de los ordenadores cuánticos que llegarán en el futuro. Y como digo, es capaz de contar sus contradicciones, sus defectos, sus pensamientos más íntimos, sin ningún pudor.
Y tampoco es que haya una gran historia que contar. No hay dramas desgarradores, ni historias de auto superación en el límite de la vida y la muerte, ni siquiera hay una denuncia social como motor de todo. No, se trata de las historias de una niña en la escuela en Benidorm, que crece y se traslada a Madrid para seguir estudiando y luego trabajar. Con una familia más o menos normal, que tiene gatos y una jefa y un marido. Por éso mi asombro. Porque su capacidad para no hacerte soltar el libro ,ni quitarte la sonrisa de la boca, con una historia corriente, es impresionante. Si escribe un libro reinterpretando el prospecto de una aspirina, seguro que me encanta.

Pongo aquí un par de fragmentos que me han gustado especialmente. Como podría haber puesto otros dos docenas. Pero no es plan de copiar y pegar todo el libro aquí.

Siempre me he empeñado en ser alguien depresivo, pero no creo que lo haya logrado.
—Marta, sal del baño.
—No quiero.
Mi madre hace lo posible para que salga del cuarto de baño, donde me he encerrado para llorar a gusto. Estoy delante del espejo y me corren por la cara dos lagrimones. Cuando llegan a la altura de la boca, me los chupo, sacándoles su regusto a sal. Mis lagrimones saben a berberecho. Me miro los ojos líquidos y los sigo contemplando hasta que se desbordan y descubren el color de unas pupilas más brillantes que esmeraldas. Hipo. Sigo llorando. Las lágrimas resbalan por el filo anegado de mis ojos. Noto cómo corren sobre la piel de mis pómulos, por los mofletes, cómo se deslizan hasta la comisura de los labios, el mentón, la papadita. Me sujeto la cara entre las manos, como si mi cara fuese un ornamento precioso que, al caer, pudiera romperse. Cojo aire por la boca. Los mocos no me dejan respirar. Gimo y el sonido de mi gemir es muy dulce. Soy un cachorrito de cualquier especie doméstica.
—¡Marta!
—Déjame llorar.
Mi madre no sabe si llorar conmigo o ponerse a reír. Detecto su duda porque su voz la delata:
—Pero ¿se puede saber por qué lloras?
Por nada. No lloro por nada. Lloro porque me empeño en ser alguien depresivo y me enmaraño en la paradoja de que, al buscar la tristeza propia o la conmiseración de los otros, experimento goce físico. Lloro porque disfruto llorando. Porque cuando lloro, duermo mejor. Me fatigo. Me purgo. Lloro porque hoy me toca llorar y me gusta el rastro de caracol que las lágrimas me dibujan encima de las pecas, como si las sortearan.
—No llores, mujer…
Mancho el espejo con el vapor de mi respiración jadeante. El cristal se emborrona, me suaviza los rasgos, los esconde y, de pronto, el vaho se diluye en la superficie del espejo y vuelven a resplandecer mis ojos como dos piedras verdes. Las pestañas me pesan, porque de ellas cuelgan los lagrimones, chupones de nieve en la rama de un abeto, bolas encendidas de un árbol de Navidad. Las pestañas se oscurecen porque están húmedas. Mañana tendré agujetas de tanto llorar. No me acuerdo de nada ni de nadie mientras lloro. Solo pienso en mí y en la lástima que me doy.
—Anda, sal y me lo cuentas. Lloramos juntas.
—Yo quiero llorar sola.
Casi no me salen las palabras. Me miro de nuevo en el espejo. Tal vez estoy pagando alguna culpa primitiva, pero no, no pago nada porque este rato, que quiero prolongar hasta su límite, es muy agradable. Se me hinchan los labios, se enrojecen. Cojo y expulso el aire por la boca. Siento calor. Jadeo.
—Ah, ah, ah…
Acabo la frase en un largo gemido de angustia. Me veo muy guapa llorando delante del espejo con mis labios abultados y, cuanto más lloro, más lágrimas me salen. Me miro en el espejo y me pregunto si lloraría tanto en el caso de que mi madre no estuviera detrás de la puerta.
—Por favor, hija…
A mi madre ahora le tiembla la voz. Me miro por enésima vez. Abro el grifo. Me lavo la cara. Me sueno los mocos con el papel higiénico. Me restriego los párpados, que están casi dormidos, picantes. Parpadeo diez o doce veces seguidas. Respiro hondo. Descorro el pestillo. Abro la puerta.



Me compadezco de mis suegras. El primer argumento de mi compasión soy yo misma. Si yo hubiera sido suegra de una mujer de mi carácter —ni óptimo ni pésimo, pero carácter, y tal vez haya que aclarar que el carácter no se reduce a las explosiones sicilianas o a la palidez de la cólera—, es posible que hubiese temblado porque yo con mis hombres me comporto como esa musa que aspiré a ser de niña. Exijo: atención permanente, mimo, reverencia, adoración, anticipación a mis deseos, aquiescencia y connivencia, exclusividad, fidelidad, promesas de eternidad, contrición en caso de falta, suavidad y fuerza —según—, sexo frecuente o lagunas de sexo sin acusaciones de frigidez, comprensión en las etapas depresivas, maravilloso tono de voz, miradas lacrimosas y emocionadas, silencio, quietud a la hora de dormir, admiración, puntualidad, alabanzas sin adulación, paciencia, capacidad para evitar el conflicto y para pedir perdón, amor extremo e incondicional hacia la familia de la esposa, algún detalle, una sinceridad relativa, preocupación por los asuntos domésticos y por la buena marcha del mundo, gusto por la lectura, un corazón de león, salud de hierro, clarividencia, afabilidad y disponibilidad para viajar. Ser mi pareja es una profesión y un auto de fe. Yo, por mi parte, no soy especialmente egoísta y estoy dispuesta a dar como pago casi lo mismo. Un psiquiatra quizá me recetaría unas cápsulas; sin embargo, estoy segura de que, en un tiempo no muy lejano, se descubrirá que esta concepción exigente de las relaciones sentimentales se coloca en las antípodas de lo enfermizo. Tal vez muy pronto los psiquiatras, los psicólogos, los asesores conyugales se arrepientan de todas las cosas de las que pretenden desposeernos, de todas las cosas por las que pretenden culpabilizarnos y reducirnos a criatura discapacitada, de todo el mal que están inoculando en corazones inocentes que poco a poco se van quedando sin fuerzas.


Y por hoy ya está bien, que no puedo dejar de llorar (porque se ha acabado el libro, claro).
Profile Image for Nuri.
18 reviews4 followers
August 15, 2020
Hace falta leer libros como este para concedernos ser humanos. El relato de Marta Sanz es irreverente. Nos parece estar viéndonos a nosotros mismos en sus confesiones, que no son confesiones, porque no hay nada que confesar en realidad. Situaciones cotidianas, episodios que se pasan por alto a la hora de narrar una vida, aquí tienen el peso de la historia. A veces creía estar leyendo mi propia intimidad, aquello que hago cuando estoy sola y que no comparto por vergüenza, los pensamientos más extremos, neuróticos, catastrofistas, caóticos. Y ella consigue narrarlos con toda naturalidad, como si nadie le hubiera dicho nunca "Sobre este tema mejor que no hables" o, más bien, como si hubiera logrado vencer su propio reparo a hablar sin morderse la lengua.

También consigue que estemos siempre alerta a lo que yace debajo de la simple historia. Lo que hay que inferir, lo que no se ve si no se escarba, un pálpito que te produce malestar, un picor que no se calma hasta que localizas el punto exacto de la urticaria. Y este eczema (que suele ser invisible al ojo humano) adopta, sin embargo, formas muy concretas: maltrato, explotación, desarraigo, identidad, muerte, soledad, pérdida de la inocencia, reconocimiento de que nunca existió tal inocencia...

Me han fascinado especialmente los capítulos en los que la autora reconoce su maldad. Señala los defectos de su carácter, pero no para expiar la culpa, sino con el único propósito de ponerlos sobre la mesa. "He sido envidiosa, ¿y que?", nos dice. O: "De niña era soberbia, de adulta trato de no serlo, pero resulta inevitable" (las comillas son mías, pero es que me la imagino hablándome al otro lado de la mesa mientras escribo esto). Es envidiable, al menos para mí, tener la capacidad de describirse así, enteramente humana, destacando esos "defectos" y convirtiéndolos en el principal potencial de esta peculiar novela. Hasta nos resultan tiernos, hasta los agradecemos. Para personas y personajes modélicos ya tenemos un tropel de malas historias. Yo, desde hoy, que cierro La lección de anatomía, me adhiero a lo imperfecto y sé que buscaré las obras de quienes no pierden el tiempo beatificando a sus protagonistas.
Profile Image for Jose Gabás.
39 reviews1 follower
August 28, 2017
Es un libro bastante denso como otros de Marta Sanz. Quien quiera lecturas de pasar páginas rápidamente este no es su libro. No se lee fácil, ni de tirón, ni es una lectura cómoda. Muy personal, por supuesto. Es una autobiografía contada en clave muy personal, desde las vísceras, desde pinceladas sueltas de la infancia, adolescencia y madurez de la autora. Pero qué bien escribe ella, va directa a las entrañas. Me encanta ese estilo, que igual se hace espeso, las enumeraciones, los detalles concretos, cierta escritura automática.
Profile Image for marcos_.02.
197 reviews9 followers
August 9, 2025
marta sanz te da la mano y te invita a pasearte por todos los cuartos de su memoria, sobre todo cuando era una niña y aprendía todo. esta escritora es una vibra y yo sintonizo con ella
Profile Image for Alba Cantón.
57 reviews11 followers
June 21, 2018
Marta Sanz, maestra en la desnudez.
O en el desvestimiento.
Profile Image for Fernando Garcia.
115 reviews29 followers
February 10, 2021
Es bastante irregular, dado que son piezas sueltas que tratan de hilvanarse, pero es un muy interesante ejercicio de valentía. He tardado mucho en descubrir a esta autora, demasiado.
Profile Image for Irene.
43 reviews
June 28, 2025
Aviso q me pongo intensa: Durante todo 2° de bach fantaseaba con dejar de ajustar medias después de cada examen hipomaniaca perdida para ver si me daría la nota para entrar en x carrera, pensaba, en los huecos que me dejaba para pensar en algo que no fuera la media, en si mis padres se sentirían muy decepcionados si les decía que queria estudiar literatura. Al acabar el libro he pensando que ya no tengo que fantasear nunca mas con como habría sido mi vida si aquel verano de 2016 mientras hacía la matricula de la carrera, cavilando que yo no quería estudiar biología, hubiera cruzado el cespecillo para entrar en filosofia y letras. No he podido parar de sorprenderme todo el libro en cuantisimo me identifico con la personalidad de Marta Sanz. En como es haber sido una niña insolente y falsamente modesta que se creia mas lista que el resto y todo lo académico le importaba demasiado, tanto tanto que creces y al final nada te parece tan importante. No como algo edgy sino como un descanso para una cabeza que va a 1000 por hora. Ya no me va a hacer falta ser una jubilada apuntada a la universidad de la experiencia sacandose filología hispánica porque hay una mujer por ahí que ya ha vivido y sentido lo que yo podría haber hecho y lo ha plantado en un libro que por suerte ha llegado a mis manos. Oficialmente tengo un alter ego llamado Marta que hace todo lo que yo quise hacer y por miedo a mis padres y a la sintaxis no me atreví: enseña y escribe. Ha sido divertido, desde luego.
Profile Image for Julia Akalay.
11 reviews2 followers
August 24, 2024
Le daría media estrella más pero esta aplicación del demonio no me deja. He conectado mucho con ella, no quería que se acabase :(
Profile Image for Carmen Lee_and_Lee.
336 reviews21 followers
March 15, 2020
Me ha gustado sobre todo la primera parte. Es un retrato autobiográfico de la autora, escrito con muchísimo virtuosismo y seguramente con la intención de mostrar sus entrañas propias al mismo tiempo que las entrañas de la realidad, pero por otro lado hay mucha fragmentación, son muchos microrelatos, cada uno una faceta de un caleidoscopio de lo que es una vida. Pero a mí me queda la sensación que faltan facetas, que algunos pasajes son de,aliado intencionadamente oscuros y distorsionados, o tal vez simplemente no llego a entender todos los “mensajes” de la autora. Sin embargo, aunque desde el título se nos remite a que vamos a contemplar una disección, y el capítulo final pinta el cuerpo desnudo de la autora, como un símbolo de lo último que quedaba por descubrir, el tono que impera en todo el texto es humorístico, y el humor, no nos engañemos, es un mecanismo de defensa que distancia al que lo utiliza de sus verdaderos sentimientos y emociones. Es una distracción. Esa es mi última sensación, el libro y sus múltiples historias y personajes nos distraen y alejan del tema central, que una vez más es un corazón solitario y atribulado.
Profile Image for Montse Madridejos.
70 reviews2 followers
January 6, 2022
Creo que me ha pillado en un momento en el que he llegado un poco harta a lo que se considera auto ficción, acabo de ver la película "Fue la mano de Dios" de Sorrentino, no hace mucho leí a Anna Pacheco sus "Listas, guapas, limpias" y el bodrio de Elyzabeth Duval de hace un par de años. En fin, que si la novela no tiene algo de novelado, me acabo aburriendo. "La lección de anatomía" tiene mérito literario, domina el idioma y el ritmo, pero su vida cotidiana y anodina me aburre soberanamente, me he acabado desentendiendo de la protagonista, la autora, que es una niña un poco siesa y una adulta un poco miedosa y mandona. No me ha interesado nada su vida, una lástima. He aguantado las 360 páginas a ver si ocurría algo especial y no ha habido manera. Literariamente, es verdad que tiene soltura con un estilo seco, a veces punzante, antipático, pero dinámico. El estilo me ha gustado, pero el fondo no es para mí, ahora. Qué le vamos a hacer...
Profile Image for Ana Martínez Bautista .
83 reviews7 followers
November 18, 2021
No había leído a Marta Sanz hasta ahora, a pesar de que siempre había tenido ganas de ponerme con alguno de sus libros. Me regalaron este y creo que ha sido un muy buen comienzo. Me ha gustado especialmente la primera de las tres partes que forman la obra, centrada en la infancia. Sanz escribe tan bien, tiene imágenes tan potentes, tan crudas en ciertas ocasiones, y una habilidad tan pasmosa para perfilar a los personajes y hacer que los identifiques con otros que hayan podido pasar por tu vida...
El libro toca diferentes asuntos con una narración en primera persona que juega con el género autobiográfico. Sin embargo, si tuviera que asociarlo a un solo concepto, diría que habla de la amistad, de las diversas relaciones que conectan a las personas, pero principalmente de la amistad en diferentes momentos de la vida, que es una amistad a su vez de distintos tipos.
Muy recomendable.
Profile Image for karla.
166 reviews12 followers
June 2, 2017
No sé si es una cuestión de los libros de no ficción en general o si son los libros que yo he leído en particular, pero siempre me demoro demasiado para leerlos y, sinceramente, no los disfruto.

Este libro empezó bastante bien. De hecho, he subrayado bastantes frases porque me han gustado. Pero, como producto final, no me ha gustado mucho. No sé exactamente por qué, pero lo que sé es que me ha resultado muy tedioso terminar de leerlo.

En fin, me aburrí, supongo.

Quizá lo ideal para disfrutar del libro es haber leído otros libros de la autora antes. Conocerla mediante su ficción primero y luego interesarme por ella misma y su propia historia.
Profile Image for Noemi Garcia Cortez.
67 reviews
July 24, 2021
A pesar de no ser uno de mis favoritos, Marta Sanz ahonda en su infancia, adolescencia y vida con una mirada tan corriente y extraordinaria a la vez que nos enseña a mirarnos y a autodescubrirnos en cada experiencia que llevamos impresa en la piel. De lectura un tanto lenta pero sublime, como siempre.
Profile Image for Alejandro Orradre.
Author 4 books110 followers
April 18, 2016
Otro descubrimiento; la prosa de Sanz se mueve entre el humor negro y un cierto aire altanero que sin embargo conjugan a la perfección en esta novela autobiográfica. Con ganas de leer más obras de esta autora.
Profile Image for Jonathan L.
104 reviews2 followers
January 7, 2026
Ya desde antes de empezar, este libro me daba un poco de miedo. La primera razón es que el prólogo es de Rafael Chirbes, se habla de él en la contraportada, en los agradecimientos... está por todas partes. Y, para mí, el estilo de Chirbes es una mezcla de pedantería y ordinariez que me provoca muchísimo rechazo; no quería volver a sufrirlo. La otra razón es la foto de la portada (lo siento, soy así de superficial).

Nada más empecé a leerlo, me relajé: afortunadamente, no tiene nada que ver con Chirbes (aparte del prólogo, que me salté y ya está). El estilo de este libro es sencillo y directo, sin barroquismos ni vulgaridades. Ya solo con eso, se lo perdono todo... aunque se me ha hecho un poco largo, ¿para qué nos vamos a engañar?

En este libro, Marta Sanz nos cuenta su vida desde su nacimiento hasta el presente (2008), cuando tenía 40 años. Desde un punto de vista puramente estilístico, no está mal: a veces se pasa un poco con las enumeraciones y con algún adjetivo de más, pero funciona. Desde un punto de vista estructural, los capítulos son cortos, siguen una cronología lógica y saben pasearse por los vericuetos de su memoria hasta volver al punto central; están muy bien construidos. Un poco como se escriben los chistes y las rutinas de los monólogos cómicos, aunque sin la gracia. Además, me parece interesante leer la vida bien escrita de alguien a quien no le ha pasado nada excepcional en su vida.

Todo bien... pero no me ha terminado de gustar.

Por una parte, me resulta antinatural el hecho de que Marta Sanz parezca acordarse de todo perfectamente, incluso de aquello que pasó cuando apenas tenía edad para entenderlo: nombres, lugares, sentimientos. Todo lo sabe, de todo se acuerda; no hay espacio ni para la imaginación, ni para el misterio, ni para la duda. Para alguien incapaz de recordar su pasado (como es mi caso) y que idolatra "W o el recuerdo de la infancia" de Georges Perec (en el que precisamente se diseccionan los recuerdos para demostrar que nunca son lo que parecen), una memoria tan fotográfica resulta incómoda y artificial.

Por otra parte, en todo momento, ya hable de su más tierna niñez o de la semana anterior, el tono de la autora es el mismo: el de alguien que está "de vuelta de todo", bastante cínico, marcando las distancias, como protegiéndose de la mirada del lector. Es exactamente lo contrario de lo que busco: que me digan que lo que estoy pensando, ella ya lo ha pensado. Así expuestas, hasta las fragilidades no parecen tales, parecen carámbanos de hielo interpuestos para protegerse de nosotros. Es, en el fondo, la misma sensación que me transmitía la fotografía de la portada antes incluso de abrir el libro: una mirada que parece sugerir que se va a revelar... pero que en realidad es un desafío hacia el observador, al que no se le revela gran cosa.

Esto tiene mucho que ver con un aspecto que es el único que realmente me ha molestado durante la lectura, y que jamás pensé que pudiera molestarme: el uso del presente de indicativo para hablar del pasado. Evidentemente, no es la primera en hacerlo, pero este uso sugiere una cercanía y una cotidianidad que no corresponde en absoluto con la frialdad del texto; esto me ha provocado una especie de desfase cognitivo me ha dejado "destemplado" durante todo el libro...

Por último, aunque el libro en realidad está repleto de elipsis, está escrito de tal forma que todos los capítulos se parecen un poco, como si todo fuese siempre igual y todos los momentos de su vida, todas las personas en su vida, todos los sentimientos de su vida, fuesen igual de importantes (o de irrelevantes). Un capítulo que supone una excepción es aquel en el que habla de sus gatos: ahí resulta más humana. Y ahí es donde tengo la impresión de que no nos ha contado su vida, sino lo que quería que supiésemos de su vida.

Salvo que a mí, la vida de esta señora no me interesa por si misma. Si me pudiera interesar, sería por lo que me revela a mí (lector) de mí o de mis propias experiencias. Por ejemplo: el libro "Lo que me queda por vivir" de Elvira Lindo, me arrolló porque, a través de su historia, por primera vez entendí plenamente a mi madre, y el contexto de mi propia infancia. Me hizo ver cosas que no sabía que estaban ahí. No se trata de ser melodramático para manipular emociones, sino de ser humano para que cada lector reconozca lo que pueda.

En resumen: si me ha parecido artificial, frío y falto de humanidad, no me puede gustar, por mucho que reconozca que está bien escrito. Le pongo esta nota porque habrá gente que sí se reconozca en este caparazón, pero a mí me ha dejado incómodo, a medias. Eso sí: al menos no es Chirbes.
Profile Image for Victoria Bernardo García.
100 reviews
April 3, 2025
Lo malo de enamorarte de un autor en la primera lectura es que llevas las expectativas por las nubes para la siguiente.

Me encanta como escribe Marta Sanz, pero no, no me ha encantado esta historia tipo autobiografía. Más de la mitad del libro transcurre en una infancia sosa sobre la que no me interesa demasiado leer, y cuando arranca la vida adulta el ritmo se acelera y el libro se acaba. Hay tramos que me han gustado mucho, pero en general no he llegado a sentirme dentro de la historia ni he tenido verdaderas ganas de leer. De cualquier modo, el estilo me ha fascinado y estoy segura que volveré a buscar a Sanz... pero tendré más cuidado a la hora de elegir.


***

Cita favorita:
“Les oigo decir:
-Eso es mentira.
Lo han dicho en un susurro. No puedo tomarme sus palabras como una provocación. Me callo y trato de despegarme del paladar una tela que se me está metiendo por la boca y por la nariz; una bola de pelo que me asfixia y me hace parecer una pobre tartamuda. No encuentro mis apuntes. Soy torpe para hilar las ideas. Me escucho y no entiendo lo que digo. Hay una distorsión, un abandono. Los brazos me cuelgan a lo largo del cuerpo y no sé dónde ocultarlos; me los cortaría. Observo la forzada gesticulación de mis manos mientras intento imprimir alguna expresión a mis palabras. Pero los gestos de mis manos no son espontáneos: van por detrás de mi pensamiento. El volumen de la música me molesta. No me permite concentrarme y, sin embargo, ahora escucho una frase con nitidez:
-Es una histérica.”
Profile Image for Maite Mateos.
Author 8 books36 followers
October 27, 2025
Autobiografía novelada, ¿reivindicación de un género demonizado en la literatura actual? Lo que está claro es que es un reivindicación de la literatura de lo doméstico, de lo cotidiano. Más bien es una vivisección literaria en la que la autora madrileña Marta Sanz relata de forma valiente, honesta, generosa, íntima, impúdica y procaz todas las etapas de su vida.
Es ácida, cruda y tierna, todo a un tiempo, combinando ironía y largas enumeraciones con un estilo narrativo brillante, hasta el punto en que es difícil distinguir lo real de lo imaginado, y sin embargo, si la misma autora presenta claramente su obra como una autobiografía, como un libro de memorias, ¿para qué dudarlo por mucho que lo envuelva al mismo tiempo en la máscara de la ficción?
Hay quien compara a Marta Sanz con Annie Ernaux, con Amelie Nothomb o con Delphine de Vigan y otros opinan que Marta Sanz como narradora es sosa, pedante y que no cuenta más que naderías expuestas sin rumbo, pero lejos de eso «Lección de anatomía», publicada en el 2008, es el relato de un yo que logra conectar con el nosotros, que reflexiona acerca de como nos relacionamos unos con otros, en como nuestras circunstancias nos moldean y en como el tiempo condiciona el recuerdo.

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52 reviews1 follower
October 23, 2025
Que pena escribir tan bien y contar tanta nadería. De nuevo me pasa con esta autora, que su prosa elegante y juguetona no bastan para convencerme de que su libro sea poco más una ocurrencia, a ratos graciosa, la mayor parte del tiempo inane, hacia su tercio final insoportable; es lo que tiene escribir siempre de uno mismo, que el tema se agota pronto cuando tú vida no difiere mucho de la de la vecina del quinto; y es que hay partes de vergüenza, como su relación con los gatos (supongo que debe ser triste cuando una mascota muere, pero no hace falta extendese tanto y menos aún contar la vida de cada animal). Y luego está el otro problema de la novela, una estructura caprichosa donde la autora va sin tino entre diferentes espacios temporales y personajes varios, mostrando de nuevo una debilidad como narradora que lastra mucho al lector a la hora de situarse en este caos de recuerdos y meditaciones. Decepcionante.
Profile Image for Manuel Sanz.
665 reviews17 followers
June 8, 2018
Marta Sanz pone la mirada en ella. Desde aquel día que su madre la narró su parto. Los dolores, las horas y la sangre. Aquel descubrimiento la llevó a tomar la primera decisión de su vida: no tendría hijos, nunca sería madre. Marta es mujer de palabra, tiene cuarenta años y no es madre ni lo va a ser, y no se arrepiente. Es la mejor decisión que ha tomado en su vida. Desde su infancia hasta la última página del libro Marta recorre su vida, sus decisiones. Ella es como es por ese pasado, por esa obsesión por ser perfecta y por hacer siempre lo que de ella se espera, en todo momento y en toda situación. Se desnuda ante el lector y describe su cuerpo, su escritura.
Profile Image for Accumulatrice di libri.
341 reviews13 followers
February 20, 2021
Viví mi infancia como una venareante. A lo mejor es que la infancia es siempre un veraneo. Después, ya no me aferré a ningún lugar. Quise ahorrarme el desarraigo o la nostalgia. O quizá, todo sucedió al contrario y me aferré con tanta fuerza a casi cualquier cosa que me se rompieron las falanges y las uñas de los pies.
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