Un muy buen libro con una narrativa sencilla y directa.
Uno de los defectos más fuertes en este tipo de libros (prehispanismo) es su cursilería, sus tramas e intrigas babosas e infantiles, sus personajes planos, caricaturescos o de plano, telenoveleros; pero uno se aguanta la baja calidad literaria por la ambientación e información que brindan acerca de épocas y puntos de vista realmente interesantes. Las novelas de Federico Navarrete remiendan los defectos de la trama y aumenta la ambientación y exactitud literaria debido a sus antecedentes como académico arqueológico.
Creo que lo peor es la editorial que "aventó" este libro al montón de fantasías infantiles y juveniles sin tener en cuenta el valioso punto de vista que aporta: en algunos párrafos, en algún punto de la trama, habla de los hombres tecolote, brujos terribles que son capaces de alterar y paralizar las almas de sus víctimas y describe con detalle las almas que tiene cada mexica: el elli, la teyolía y el tonalli. Como se supone que son creencias y supersticiones antiguas, la editorial lo clasifica como "fantasía infantil", y no se dan cuenta de que Navarrete nos está describiendo la cosmovisión, las creencias de los mexicas, así, en directo y en primera persona, sin alegorías, cursilerías o choros neoeranos, algo que a mí –por lo menos– me dejó con la boca abierta.
Sí, tiene ciertas acotaciones y limitaciones literarias, pero creo que se merece mejor consideración.