¡Me encantó este relato! Más allá de eso, me gusta ver que existen nuevos proyectos editoriales en Colombia que le apuestan a la literatura japonesa en su corriente más popular. Acá, en este caso, vemos cómo Takao, un niño radioaficionado, se ve embarcado en un viaje de no retorno; más allá del cuerpo y de la costumbre, porque las almas pueden volar e ir muy lejos para reencontrarse.
Aunque el inicio es mucho más detallado que el cierre del relato (en el que, sea dicho, hay tremendo deux ex machina), el relato es sólido. ¿Por qué? Porque nadie sabe los caminos que surca un alma para volver a sí mismo, y poco más se puede decir de aquello que intuimos pero de lo que no sabemos nada. Y es que, ¿para qué explicarlo todo? No sé, el relato es más atmosférico que otra cosa y siento que así está genial.
Si quieren leer ciencia ficción que reflexione sobre el curso de los descubrimientos sin perder su dimensión humana y metafísica, acá hay un relato valioso. Chévere esto de Tanuki Libros, la verdad. ¡Recomendadísimo!