Sergio Olguín nació en Buenos Aires en 1967 y estudió Letras en la universidad de esa ciudad. Trabaja como periodista desde 1984. Fundó la revista V de Vian, y fue cofundador y el primer director de la revista de cine El Amante. Ha colaborado en los diarios Página/12, La Nación y El País (Montevideo). Es jefe de redacción de la revista Lamujerdemivida y responsable de cultura del diario Crítica de la Argentina. Editó, entre otras, las antologías Los mejores cuentos argentinos (1999), La selección argentina (2000), Cross a la mandíbula (2000)y Escritos con sangre (2003). En 1998 publicó el libro de cuentos Las griegas (Vian Ediciones) y en 2002 su primera novela, Lanús, reeditada en España en 2008 (Andanzas 647). Le siguieron Filo (2003, Tusquets Editores Argentina) y las narraciones juveniles El equipo de los sueños (2004) y Springfield (2007), traducidas al alemán, francés e italiano. Oscura monótona sangre mereció el V Premio Tusquets Editores de Novela, según el jurado, por la magnífica resolución de una trama de obsesión y doble moral, de pasión y conflicto social, en la que se ve envuelto el protagonista, un hombre dispuesto a traspasar todos los límites por una relación inconfesable.
Me encantó esta novela negra (ya solo el título me ganó) sobre un tipo triunfador que tiene una vida prácticamente perfecta y que casi sin darse cuenta se ve arrastrado por turbios deseos hacia un mundo oculto dentro de sí mismo. Me gustó sobre todo la manera en que Sergio Olguín dibuja al personaje protagonista, la manera en que éste trata de autojustificarse ante su propio comportamiento, que cuando menos es discutible ante la sociedad. Quiero apuntar una cosa además: el libro te mete de lleno en Buenos Aires, ciudad en la que nunca estuve, pero al nombrar ciertos lugares, calles y barriadas, pude poner imágenes a esos sitios buscándolos en internet y viendo cómo son realmente. Esto hace que las letras que uno está leyendo puedan ubicarse en nuestra imaginación en un espacio realmente acorde y similar a lo que el escritor tenía en mente. Supongo que no soy el único que hace esto cuando un libro habla de lugares reales, pero quiero romper una lanza en favor de las tecnologías que actualmente nos permiten cosas así. Y sin más, se viene a mis favoritos :)
Un día. 184 páginas después. No pude parar. Me enganchó en las primeras páginas. Tal vez me proyecté, o imaginé a alguien más.
Una trama sumamente ligera, atrapante. La premisa es enferma, rara, bizarra... la morbosidad es eso que te atrae. La verdad no sé el por qué me gustó tanto. El final queda abierto, pero de una manera "cerrado". Buen libro.
Tiene algunas cosas interesantes, sobre todo el primer tercio, pero me da la sensación de que Olguín no supo bien cómo cerrar una historia que ya había empezado a difuminarse un poco. Tiene algunos buenos momentos de tensión, y es muy entretenida, pero también muestra varios lugares comunes en la prosa, y repeticiones de estructuras narrativas como si le faltara edición. Me gusta más el Olguín de los policiales.
Conozco –y reconozco– el trabajo de Juan Marsé, Élmer Mendoza y Jorge Edwards, y testifico con pesadumbre que a Almudena Grandes solo la ubico por sus textos periodísticos (Beatriz de Moura, en su calidad de editora fundadora de Tusquets Editores, no me merece mayores comentarios). Mas, incluso con estos predicamentos, no entiendo cómo la novela “Oscura monótona sangre” fue galardonada con el V Premio Tusquets Editores de Novela, del cual los antes mencionados conformaron el jurado dictaminador; no puedo ni imaginar que fuera algo pactado de antemano (quisiera mantener la ilusión de que estos autores no necesitan doblegarse ante sus editores), sino que le dieron el laurel “al menos malo”. Supongo que aquello de que lo mereció “por la magnífica resolución de una trama de obsesión y doble moral de su protagonista”, como dijeron en el acta, me da la razón en esto último: el cierre de la novela pudo ser peor. Al menos Sergio Olguín, el autor, no terminó de hundir el barco. Julio Andrada, un exitoso empresario que forjó su mini imperio desde abajo, con denuedo, sin ser esposo ejemplar –pero sí cumplidor–, patrón acomedido y padre generoso, de pronto se ve inmerso en una situación compleja y hasta peligrosa, cuando contrata los servicios de Daiana, una prostituta de 15 años a quien descubre en un barrio delincuencial; la pasión que desata este encuentro llevará a Andrada a cometer infinidad de desbarajustes, que pueden derrumbar el castillo de su modélica vida. Una novela intrascendente, que no aporta nada en absoluto. No te mata de aburrimiento, al menos, pero, si no hubiera sido publicada, el mundo no hubiera derramado ni una lágrima.
Es la segunda novela que leo del autor, igual que la anterior me atrapo por completo, es tal ágil y veloz que la lees de una sola sentada.
La historia es interesantísima, pero por lo mismo veloz le falta un poco de intensidad a los personajes, la trama tenía mucho jugo, y esta bien desarrollada, pero no me atraparon los personajes. Aún así es una novela de pasión absoluta.
Muy recomendable para los que les gusta leer historias urbanas.
QUEEEE (mi reaccion totalmente honesta al terminar esta joya)
Es MUY impactante este libro, en todo sentido. Ya no se trata de escenas puntuales que sean shockeantes (porque en serio lo son) sino de todo lo que representa: un hombre con una vida más que resuelta que se envenena encaprichadamente solo porque se cree inmune a cualquier cosa. El final lo sentí como EL golpe de realidad que le tenía que pegar.
Un señor con la vida demasiado solucionada decide tomar una serie de pésimas decisiones, una atrás de la otra y termina cagandole la vida a una larga serie de personas, incluída a su esposa, a su hija, a una piba de 15 años que se levanta en la villa y con la que decide garchar, porque obvio que es un viejo pedófilo, a los empleados de la fábrica de la que es dueño y otra larga serie de personas.
Una boludez más grande que una casa. Quiere ser como esas grandes novelas donde el burgués es humillado y cae en desgracia pero no, en cambio tenemos un héroe con pasado lumpen que ahora es vengador por amor, que sin decirlo se dedica a hacer algo ‘que todos quieren hacer pero nadie hace’: matar villeros. Y como hace años que salió del barrio puede mirar a todos de arriba, los compra a todos con la guita, viste. Y siempre que tiene una gratificación sexual le pasa algo malo, todo muy cristiano. Ojo con tocarle las propiedades (que incluyen a sus mujeres, naturalmente), o mirarle el culo a la nena. Una fantasía de clase media conservadora: que los villeros en realidad están organizados y esperan en la oscuridad para sacarte todo. Me gusta leer sobre protagonistas humillados en su virilidad, pero la construcción del burgués precisa de un trabajo en la psicología de personajes. ¿De qué verosímil estamos hablando? Acá los personajes masculinos son todos brutos y serviles; las mujeres son todas putas o santas o las dos cosas.
Claramente Olguien sabe manejar un lenguaje cinematográfico. El libro es rápido, atrapante, dinámico.
El libro trata sobre el derrumbe de un imperio. Modesto imperio, lo cual no significa que no sea el universo de alguien. Julio Andrada lo tiene todo: una empresa exitosa, una familia funcional, crecimiento personal y profesional. Sin embargo pare no ser suficiente.
Andrada tiene una pulsion, algo interno que lo lleva a querer mas, a poner en peligro todo lo que tiene.
Aproximadamente 180 paginas (que leí en 4 horas) que no frenan Maneja un nivel de tension impresionante.
El libro gano el Premio Tusquets y me hizo acordar de libros como "Merca" y "Un publicita en apuros", pero este es mucho mas logrado.
Las buenas historias a veces no necesitan tantas páginas para ser contadas, y este es un gran ejemplo de ello.
Un viaje fugaz y poderoso por la ruptura de una mente acostumbrada a la rutina, a la monotonía, al camino correcto, casi dibujado antes de ser transitado. Son los impulsos, las pasiones, las entrañas quienes violentan el orden y mueven a quien cree tener todo resuelto a territorios inexplorados. Llenos de incertidumbre, de emoción. De estilo desenvuelto y eficaz, Sergio Olguín hace un gran trabajo dibujándonos el retrato psicológico de su protagonista y todo lo que lo rodea.
Olguín escribe un thriller veloz, pero poblado de personajes vacíos. Los eventos que empujan la trama parten de motivaciones que resultan falsas o exageradas, y por lo tanto los personajes parecen aplastados por los sentimientos y emociones que les impone el autor. Una novela escrita desde las superficies, que a veces incluso se desliza hacia el prejuicio y que confunde la dureza del ámbito que relata con la dureza en la técnica narrativa. No me gustó nada de nada y casi me enojó leerla.
La narrativa es ágil y la lectura rápida, pero no pude comprar la trama. Prometía mucho pero todo sucede demasiado deprisa, sin un desarrollo adecuado para mi gusto.
Oscura monótona sangre de Sergio Olguín nos sumerge en la vida de Julio Andrada, un empresario exitoso que parece tenerlo todo: familia, prestigio y dinero. Sin embargo, un impulso lo lleva a cruzar una frontera peligrosa: contratar a Daiana, una adolescente en situación de prostitución. A partir de ese instante, su vida entra en una espiral de secretos, violencia y autodestrucción. La novela combina el suspenso psicológico con una crítica social potente: muestra la hipocresía de las clases acomodadas, las tensiones entre el ascenso social y los orígenes humildes, y la delgada línea entre la respetabilidad y el deseo oscuro. Es una obra breve pero intensa, que incomoda y atrapa. No ofrece respuestas fáciles ni moralejas cerradas: plantea preguntas sobre el poder, la culpa y las sombras que todos llevamos dentro.
La historia esta muy bien contada. No llegas a juzgar al personaje, porque vas comprendiendo todo el recorrido que lo lleva a la destrucción,o no, (depende de como imagines el final) de su vida y eso es lo que atrapa del libro. La realidad social y moral del personaje es un espejo de la época. Hipócrita, moral para algunos y lo amoral se justifica. El final es maravilloso. Parece abierto pero es tan imaginable lo que pasa a continuación.
Si bien la historia resultó interesante, no acabé de creerme la repentina obsesión del protagonista por la chica. Comprendo que juegan con "lo prohibido", pero siendo que el personaje tiene una mentalidad tan estructurada, no me resulta del todo creíble su accionar ante varias de las situaciones que se le presentan.
Excelente novela, sería perfecta si no tuviera un pequeño desajuste en la continuidad de la novela… un auto chocado que después parece estar intacto, o que a nadie le llama la atención que de pronto el auto aparezca con una inmensa abolladura. No sé si tiene otros “desajustes” el resto de la novela me tuvo en vilo.
Gran relato, donde las acciones de la vida a veces no son las elegidas, se dan, nos encuentran, las vivimos.... pero por algún lado, nuestra historia nos exige no estar más ahí... y no sabemos qué podemos llegar a hacer. Muy muy bueno! Leído de un tirón!
segundo libro que leo de este autor y denme más. me atrapó desde el momento cero y las referencias geograficas de caba fueron súper inmersivas. es media oscura retorcida y al final me logré sorprender genuinamente. medio libro lo lei con cara de asco pero in the best way possible 🫶
3.5 Solo le doy 3,5 porque casi todo el libro lo leí pensando que era turbio al extremo, sin embargo esta escrito de forma EXCELENTE al estilo Sergio Olguín y tiene un nivel de narración, desarrollo de personaje y plot twist digno de ser leído.
Te adentra bien en ese oscuro mundo de poder. Me ha parecido muy corto, el final algo rápido, aunque en ese tipo de vidas no puedes esperar nada mejor. Es duro de leer por el tema de ver que existen niñas que se ven forzadas a eso porque no han conocido nada mejor.