EL SÍ DE LAS NIÑAS, comedia de crítica social, es considerada la obra maestra de Moratín. Doña Irene, viuda y madre de Paquita, concierta el matrimonio de su hija con don Diego, un rico solterón. La aparición de don Carlos, sobrino de don Diego, vendrá a frustrar los planes de la viuda. En LA COMEDIA NUEVA, obra anterior a EL SÍ DE LAS NIÑAS y en la que se aprecia la influencia de Moliere, el escritor ataca los vicios del teatro de la época. Los personajes, Eleuterio, el escritor y el pedante don Hermógenes, son a su vez el fiel reflejo de algunos competidores de Moratín en el mundillo literario. René Andioc, de la Universidad de Perpignan, sitúa la obra de Moratín en el contexto del teatro de su época.
Moratín was born in Madrid the son of Nicolás Fernández de Moratín, a major literary reformer in Spain from 1762 until his death in 1780.
Distrusting the teaching offered in Spain's universities at the time, Leandro grew up in the rich literary environment of his father and became an admirer of Enlightenment thought. In addition to translating works of Molière and William Shakespeare into Spanish, he himself was a major poet, dramatist and man of letters whose writings promoted the reformist ideas associated with the Spanish Enlightenment. Early in his career, he was supported by statesman and author Gaspar Melchor de Jovellanos, who, in 1787, arranged for him to study for a year in Paris. In 1792, the Spanish government provided the funds for him to travel to England in order to extend his education. In 1790 he published his first comedy El viejo y la niña (The Old Man and the Young Girl), a sombre work which attacked the consequences of arranged marriages between people of differing ages. Two years later, in 1792, he wrote the play La comedia nueva (The New Comedy), a dramatic attack on the extravagant plots used by other contemporary playwrights.
A supporter of Joseph Bonaparte, whose rule had allowed far more expression of liberal thinking than Spain's Bourbon monarch Carlos IV was willing to tolerate, Moratín was given the post of royal librarian. However, his 1805 comedy El sí de las niñas (The Maidens' Consent) was denounced upon the reinstatement of the Inquisition when Ferdinand VII regained the throne after the fall of the Bonapartes, and he had to abandon playwriting and was forced into exile in France.
Moratín died in Paris and was buried there in the Père Lachaise Cemetery. However, at the turn of the 20th century, his remains were brought back to Spain for interment in Madrid's Panteón de Hombres Ilustres (Pantheon of Illustrious Men).
Comedias de enredos al estilo neoclásico, contienen algunas frases y momentos bastante graciosos, aunque la mayor parte del dialogo mas bien se enfoque en la construcción de la trama, mas que en el aspecto propiamente cómico. Moratín fue uno de los grandes autores teatrales neoclásicos, y se apegaba de manera dogmática a los preceptos aristotélicos de las unidades de acción, tiempo y espacio. En la segunda obra del volumen, "La comedia nueva" declara su desdén hacia los que rompen con ellas, y su ira al estado actual de España. Como todo buen neoclásico, suena a un cascarrabias que sufriría un infarto si viera lo poco que nos importa el uso de estos preceptos. Pero aún así, los diálogos son sencillos y agradables, y es divertido descubrir algunos de los orígenes de unos de mis géneros cómicos favoritos.
La comedia nueva no me ha gustado nada y las acotaciones han sido más bien poco útiles ya que también deberían haber traducido a las partes en francés.
El sí de las niñas simplemente ha sido una obra entretenida pero no tengo mucho más que decir.
Tanto en La Comedia Nueva como en El Sí de las Niñas de Moratín podemos apreciar las caracterísitcas del teatro de estilo neoclásico que tanto encantó a Larra. En la primera obra critica el teatro de la época anterior por no respetar las unidades de tiempo, lugar y acción, así como por el lenguaje elevado y complicado empleado que solo posibilitaba a las clases altas a entenderlo y apreciarlo. Moratín defendía una reforma del teatro español y cierto didáctismo en sus obras para que la cultura a través de las representaciones teatrales también llegasen al pueblo que no podía permitirse una educación ilustrada como tal. En esta primera obra asistimos al estreno de una obra del personaje don Eleuterio, un joven dramaturgo, que cree que tiene mucha soltura en escribir versos y en desarrollar historias enrevesadas que gusten al público con extrema facilidad, por lo que junto a su esposa y amigos, pretende y confía en hacerse rico con la mayor brevedad posible. Pero entonces nos encontramos con los personajes de don Antonio y don Pedro. Ambos hombres cultos, pero mientras el primero es más dado a halagar aunque sin mala intención, el segundo es un hombre seco y recto, que prefiere irse antes de tener que decir lo que piensa a la cara para no desagradar. La historia se desarrolla en un café cerca del teatro, donde todos hablan de la obra y don Pedro es invitado a asistir, es el único que le dice la verdad al autor, y que sabe que no será un éxito. Entre tanta charla, y el reloj parado de Eleuterio, llegan tarde al estreno, y cuando llegan se dan cuenta de su fracaso. Al final es don Pedro quien salva la situación ofreciendo trabajo a Eleuterio, porque aunque no tiene la cabeza centrada (también por culpa de su mujer y amigos), le da pena que un padre de cuatro hijos se quede sin medio para mantenerlos.
En la segunda obra, Moratín aborda un tema que fue recurrente en varias de sus obras, por pillarle muy de cerca. Se sabe que Moratín se enamoró de una joven que al final se casó con un señor mayor, por lo que el autor aboga por dejar decidir a las jovenes con quien casarse y que puedan hacerlo por amor, y no por conveniencia social o económica o simplemente por deseo de sus padres o madres. En la obra, que como la anterior respeta las tres unidades, se nos presenta a don Diego, un hombre de cierta edad que va a casarse con Paquita, una joven a la que acaba de sacar su madre del convento para dicho menester. Aunque don Diego insiste durante toda la obra en preguntarle a la joven si se casa con él obligada o no, pues si ese fuera el caso, el hombre no consentiría. Debido a la educación de la época y la obediencia que le debe a su madre, le dice que sí. Pero Paquita está enamorada de Félix, que realmente se llama don Carlos, y es el sobrino de don Diego. Le escribe para comunicarle su destino, y él corre a rescatarla hasta que se da cuenta de quien va a ser su esposo. Al final todo se sabe por una carta de su sobrino a su prometida, y don Diego termina resolviendo el problema, permitiendo que los jovenes enamorados se casen.
Disfruté bastante más El Sí de las Niñas, pero Moratín es un autor que se deja leer, muy ameno y optimista en relación con otros autores de su misma época. Al menos en estas dos obras podemos encontrar un final feliz, o al menos no trágico para todo el mundo. Muy recomendable.
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Aunque esta comedia fue escrita alrededor de 1790, el vocabulario y las expresiones utilizadas resultan muy actuales, algo que me ha sorprendido tras leer Don Juan Tenorio y ver la gran diferencia de lenguaje entre las dos comedias.
Es graciosa, con chistes que te esperas pero que te harán gracia. El planteamiento es bueno y posiblemente sucedía bastante a menudo en la época de Moratín el surgimiento de obras mediocres por gente sin experiencia.
El sí de las niñas: 3/5
No me ha gustado tanto, y se supone que esta es la obra de Moratín más destacada. La acción mejora muchísimo en el tercer acto, donde aparecen situaciones graciosas y menos palabrería que aparece en los dos primeros actos, la cual no aporta mucho.
We had to read this play for my Spanish Literature class. For the most part it was easy to follow. It was very predictable, but that also has to do with the time period it was written in. There's a nice speech at the end given by Don Diego about girls and their inability to express their thoughts and emotions freely. Their "education" has been to sit quietly, to obey everyone else, and to not show emotion. Don Diego questions this "education," which then leads to a happy ending.
"El sí de las niñas" es una obra muy buena. Critica lo que se hace a las chicas de esos tiempos, sus padres deciden por ellas con quien deben casarse. Ni siquiera les importa que van a casar su hija joven con un hombre mayor de edad, no son importantes para ellos los sentimientos de su hija. Pero en esta obra, por fin, uno de los protagonistas nos enseña que es importante de verdad - decir lo que uno siente, ser sincero y sobre todo, dejar a las señoritas que se casen por amor.
De Moratín, me gustan más sus "Apuntaciones sueltas" y entre estas dos obras de teatro, prefiero "El sí de las niñas", aunque ninguna de las dos está nada mal. La primera, La comedia nueva, es una crítica al teatro de su tiempo y la segunda, El sí de las niñas, critica esa obediencia ciega que los hijos deben a sus padres. No han estado nada mal.
que importante que moratin dijese esto en plena ilustracion!! ambas obras entiendo que fuesen importantisimas en la época y que triste que sean problemas aun presentes
muy chuli la guia de lectura que hay al final, se aprecia que sea conciso. Todo el contexto del principio es demasiada informacion tho, me lo dejé a medias ops
La verdad es que los literatos españoles del siglo XVIII y principios del XIX lo tenían muy difícil, y más si intentaban separarse de los modelos del Siglo de Oro. Las dos comedias funcionan, pero no pasan de ser comedias ligeras.
This book was written in 1806. I got it used for a dollar at a used bookstore and read it to practice my Spanish. It was written as a play and had a pretty good story.