Un joven revela una incómoda verdad sobre su abuelo,
un ex torturador de la DINA relacionado a un mediático
evento paranormal
¿Qué pasaría si descubrieras que el abuelo que te adoraba fue un asesino y torturador a las órdenes de la DINA?
Basada libremente en el "Caso del Cabo Valdés", la supuesta abducción ovni de un soldado chileno en la pampa nortina, Lluscuma narra las exploraciones del joven Francisco Camargo y la violenta disociación de la realidad que sufre al conocer las experiencias de su abuelo.
En Lluscuma, Baradit mezcla hechos en el centro de la historia documentada -el golpe de 1973 en Chile y sus consecuencias- con eventos de ciencia ficció avistamientos de ovnis y el delirio de una sociedad violenta.
Mi hermano me pasó el libro y me dijo, bueno, si quieres léelo, "pero es raro". No le creí un buen rato, de hecho no, aluciné con las descripciones, si fuera talentosa me gustaría hacer esa clase de analogías (como las del principio eso sí) como cuando el timbre del teléfono llega de manera molesta al oído. Esa weá que trepa, taladra, mal, así, te amé baradit. Lo que sí ya con Orsic... no lo logré. Tal vez para recomendarlo tendría la misma precaución de mi hermano, que en cierto modo resulta una advertencia alentadora. De todas maneras leería otro de sus libros.
Una súper mega volada al puro estilo de The Wall, de Pink Floyd. Me hizo reír bastante. Es un tipo de escritura muy rápida, dinámica, muy distinta a todo lo que había leído. Aquí Baradit dijo cosas muy ciertas de nuestro país y sociedad.
Reticente por largo tiempo a leer algo de Baradit. Me sorprendió, incluso en los defectos que pensé que habría de encontrar.
Podría escribir varias cosas que no me gustaron, pero lo importante es que por momentos, me toco esa fibra que uno busca cuando lee una novela. Por ello las 3 estrellas.
La idea era súper buena pero se queda en una volada adolescente (no digo pretenciosa porque toda literatura tiene algo de eso). Un nieto de un general del Ejército de Chile descubre que éste a quien él admira mató a muchos civiles, pero además descubre otra cosa: Un cabo del Ejército en el norte desaparece cerca de su tropa, el cual luego es encontrado con su reloj adelantado y barba de una semana. Lo interesante es que hay una serie de cintas donde es posible ver lo que ocurrió y son información clasificada (obviamente). A su vez, al tiempo en que vemos que esto ocurre, hechos paranormales y sobrenaturales van sucediéndose en el país pero éstos son narrados muy someramente.
La historia suena súper interesante y buena pero la novela está planteada, creo yo, como una novela YA (que en sí no es malo, he leído otras que me han gustado) con un protagonista que siendo universitario todavía está pegado en dudas existenciales súper pendejas y como todo adolescente pasando a adulto es muy introspectivo y egocéntrico, robándose la atención de la historia en sí que es potente al punto que se me hizo insoportable de leer. Para hacer un paralelismo y que me entiendan, pensemos en Los Juegos del Hambre (sí, hay un mundo fantástico ahí, pero el Chile de Lluscuma también es un mundo fantástico). Si bien Katniss era una adolescente con sus dramas, la historia AVANZA con ella. Acá no, Fernando (no, Fernandoteee) añora a su abuelo, odia a su padre y se pone a llorar a cada rato. Y hay que buscar la cinta, hay que sacar la cinta, hay que poner la cinta, hay que volver a sacarla, hay que convertirla, etc. Todo gira en torno a la cinta y no a lo que está pasando alrededor.
Lo otro es la lírica, la prosa poética de los sueños de Fernando. ¿Realmente uno piensa en la belleza de una Taurus o de un caza cuando la PDI te está apuntando en la cabeza? Porque el texto está en tiempo presente, no en pasado. Eso sí, al principio le salió súper bien y quizá por eso después la decepción fue tan grande.
Lo que rescato de la novela es que habla de un Chile actual, con un lenguaje que suena auténtico en los diálogos entre los personajes. Dentro de todo es lo que más le creí y gusté.
Increible. Narrado con el detalle de un poema, es imposible distinguir si lo narrado es la realidad o todo está en la mente del protagonista. Un sobresaliente para una novela que te deja pegado hasta el final. Aparte tiene un excelente sentido del humor, y es muy pero que muy chileno en su lenguaje.
Desde el principio que se nota OTRO ritmo en comparación a Ygdrasil, que es lo otro que he leído de Baradit (no contaré Historia Secreta, que es más mala que morder un cable). Más calmado, más aterrizado, menos omnisciente y todo eso. Al principio me pareció lento, como que de alguna manera me recordaba un estilo un poco forzado, a lo Mala Onda de Fuguet, pero en el presente y con el ya conocido estilo tecno cibernético chilensis y esa volá.
La verdad es que el libro no me gustó mucho, comparado nuevamente con Ygdrasil, que a pesar de ser su primer libro, me pareció mucho muy superior a este.
La idea es básicamente la misma, solo que aquí está en una escala chilena, lo cual igual lo refresca de alguna manera, aunque no aporta una trama demasiado diferente de lo que ya se ha visto del mismo autor.
Sin embargo, la creatividad que tiene para inventar tal cantidad de burrás cibernéticas futuristas tecnochamánicas sigue siendo igual de buena. Hay párrafos buenísimos, intrincados con una especie de pseudopoesía surrealista y morbosa que hacen que el libro en sí no sea una pérdida de minutos, porque entretiene la mayor parte del tiempo. A veces aburre sí.
El protagonista no está muy bien perfilado, se jacta de ser un cuico pero se comporta como un cabro clase media acomodá bien pavito, poco creíble diría yo. Los otros personajes son casi caricaturas, el Mako por ejemplo es un estereotipo de jipi rojo revolucionario tecnológico y audiovisual, aunque de todos, creo yo que es el más real. La Sole, uta, con cuea habla, y se nota esa misoginia que casi podría decir que es intencional con casi todos los (escasos) personajes femeninos que aparecen.
¿Qué NO me gustó del libro? los hilos sueltos que pretenden mostrarte un montón de realidades paralelas, pero que no están contados con ningún tipo de sutileza. No digo que confundan, solo que la repetición hasta el hastío de las mismas nociones, una y otra vez, de diferentes maneras, aburre. O al menos a mi me pasó eso.
Si la trama se hubiese llevado de otra forma, hubiera sido la raja, ya que por sí misma no es mala. No sé, quizá la intención del autor era contarla así, toda confusa y con vacíos (no aspiro a encontrar lógica dentro de toda la majamama de párrafos pseudoabstractos)
¿Qué SÍ me gustó del libro?
Uta, la originalidad todo el rato. De las descripciones, de los procesos, de las cosas, de la "magia", eso destaca y es a lo que el autor se aferra todo el rato. Creo ser un lector con bastante tolerancia en términos de la brutalidad, el morbo o lo visceral, y buta, sí, abusa todo el rato de los mismos recursos. Yo me pensé el libro como una especie de tríptico infinito de imágenes grotescas, porque como libro creo que no funciona tanto. Pero lo visual, un deleite, si eres de esos que les gustan las tripas, los enchufes, las antenas y las analogías simbólicas.
Las referencias históricas igual se agradecen caleta, y viendo su producto literario uno entiende más el bodrio pseudohistórico que trata de vender el autor en la tele, lo respeto como producto literario, pero está lejos de ser verídico po. Historia secreta las pelotas.
Bueno, puede que suene como una reseña bastante bipolar, y es que la verdad, a ratos el libro me encantaba y a ratos me daba paja seguir leyéndolo. Pero si me preguntan si acaso lo recomiendo, yo digo que sí, todo el rato.
No tengo en sí nada contra el autor. Y aunque tras leer "la historia secreta " amigos historiadores me han hecho ver sus ripios, lo cierto es que se lee fácil e incluso en sus programas de tv siento que logra mantener la atención del espectador. Incluso en Synco, que no me cautivó, también logré estar atento a la trama. Acá, de lo que podría ser una idea interesante, pareciera que el narrador estuviera enamorado de su propio estilo, especialmente cuando ya el relato se vuelve "juvenil". Cada párrafo es alargado interminablemente por otra frase tras una coma; frase que frecuentemente no aporta mucho al relato, reflexión al paso o dato presuntamente chocante. Así el relato se va alargando, pisándose a sí mismo y llega (al menos en mi primera lectura) al punto que en su presunta "rareza" o "vanguardismo " importa bastante poco lo que va diciendo. Es por que pueda analizarse y desarrollarse una explicación que lo justifique , que en esas frases hay cosas ocultas y una serie de hermenéuticas que personalmente quedé con pocas ganas de investigar.
Sin lugar a dudas, un libro hecho por una mente visionaria y estrafalaria. Hay que estar en un estado especial para leer los libros de este autor, porque juegan mucho con tu habilidad para imaginar y para esperar lo inesperado. Ambientado en el año 2013, pero volviendo constantemente a los momentos críticos de la dictadura ocurrida en Chile desde la década del 73, y a sus acontecimientos, de la mano del nieto de un militar que fue pieza clave en un hecho ocurrido en el desierto, en el norte de nuestro país. Basado en el testimonio real de un militar que fue abducido por ovnis y devuelto a los 5 minutos, pero con el reloj adelantado y con una barba de días. Hubo partes que me costaron mucho entender o conectar con ellas, ya que eran divagaciones del protagonista sobre acontecimientos mágicos y personajes que a veces no sabia si realmente estaban vivos o muertos. Aun así, Baradit es un autor que disfruto porque es capaz de crear situaciones que, si le das una vuelta, fácilmente podrían volverse reales en uno u otro momento.
Extrañamente barroca, desconcertante por momentos, con un pie en la novela de los hijos de la dictadura y el otro en el weird chileno en que se instala la obra completa de Baradit, la novela proyecta una suerte de delirio: del protagonista narrador, de la realidad misma, del país, de la historia y del autor. Quizá sea la más extraña de las novelas de su autor, y en ese sentido la más irresoluble, la más obsesionante.
Es un libro muy loco… no comprendí si en realidad ocurrieron los hechos o solo fue un personaje esquizofrénico.
Es una narración dura y descriptiva… creo que el sentimiento que más me generó este libro fue asco, miedo y frustración por no entender lo que estaba pasando.
No es un libro que recomendaría a no sé qué quieras leer algo realmente diferente.
Una obra de arte, entre la locura y la sensatez, entre lo irreal y la no ficción, atrapante, delirante y cautivador, egoísta y complejo. Un festín de magia y sangre.
En general me pareció bueno, además si uno está familiarizado con los libros anteriores resulta especialmente interesante como parte de la "saga" de trabajos de Baradit.
Lo bueno: - La trama es entrete, además ofrece una forma de relato no tan común, con pocos diálogos, con mucho relato por parte del protagonista en una especie de narrador cuasi-omnisciente. - Todo pasa en Santiago, en lugares muy comunes, lo cual hace más atractiva la lectura (al menos para mí), hace que la ficción sea algo más "tangible" y que uno se pueda imaginar las escenas con mayor nitidez. - La locura. No sé si sería un objetivo del autor, pero por momentos me parecía que el relato se volvía un poco más demente y después te normalizaba. No sé si eso estaba planeado, pero mientras leía me parecía que estaba en la cabeza del protagonista en una tormenta mental.
Lo malo: - Sentí que a menudo Baradit se excedía un poco en el relato de detalles y extras, haciendo que se diera vueltas en datos anexos y avanzara poco en la trama, y sinceramente, de repente me parecía como si el autor se esforzara por presumir sus conocimientos de historia. Que no se mal entienda, me parece MUY MUY valorable que un autor investigue, lea y aprenda de historia para integrarlo en sus relatos, ahí un 7 Baradit, el problema es que después tiraba toda la carne a la parrilla cada vez que podía. Podría decir que lo que faltó fue moderación. - Había varias figuras o ideas que se mencionaban y describían de forma majadera una y otra y otra vez (por ej. lo de las mediums enterradas hasta la cintura). No siento que haya sido necesaria tanta insistencia. - Varios momentos de interés del libro me resultaron bastante predecibles, lo cual le quitó un poco de "emoción". Sobre esto mismo, digamos que en general el libro no enganchaba por que el relato era emocionante, así que en verdad sentí que faltó un poquito más de emoción.
Baradit consigue atrapar al lector desde la primera línea y propone una historia de locura colectiva mostrando que la realidad puede llegar a ser un monstruo de varias cabezas. Es un libro muy intenso, no apto para el lector que quiere una lectura fácil y cómoda. No hay nada cómodo en Lluscuma, ni en Baradit, pero la contrapartida es infinitamente más interesante que una historia de esas que llaman "fáciles". La recomiendo con una valoración de 4,5 estrellas. La prosa del chileno es densa, repleta de imágenes y de metáforas pero, en el caso del descenso a los infiernos de Fernando Camargo, funciona.
Baradit no falla cada libro de su basta bibliografia y de sus relatos a terminado con un balazo en mi craneo y toda la masa encefalica esparcida en la pared.