Aunque la cabeza aún no le falla, los ojos de Elizabeth ya no son lo que eran. Como ya no es capaz de enfrascarse en sus adorados libros ni de contemplar los cuadros que la conmueven, llena ese vacío con música y los recuerdos de su familia, en especial de su amada hermana gemela, Emily. Cuando por azar se descubren los diarios de su padre después de un accidente, el pasado se vuelve omnipresente. Con la ayuda de Morgan, una adolescente problemática que realiza servicios comunitarios en su residencia de ancianos, Elizabeth estudia los diarios, un viaje a través del tiempo que acerca a ambas mujeres. Entrada tras entrada, esta improbable pareja de amigas se va sumergiendo en un mundo que dista mucho del que la isla Porphyry en el lago Superior, en Canadá, un lugar de naturaleza bellísima pero salvaje e incluso peligrosa, donde el padre de Elizabeth se encargó del faro setenta años atrás y creó su familia. A medida que las palabras de esas páginas mohosas cobran vida, Elizabeth y Morgan comienzan a darse cuenta de que sus destinos están conectados a la isla remota de una manera que nunca habrían imaginado. Mientras que el descubrimiento de la conexión de Morgan arroja luz a sus propios misterios de familia, las páginas gastadas de los diarios harán tambalearse los cimientos de todo lo que Elizabeth creía saber y sacarán a la luz los secretos del pasado.
Es un libro de lectura ágil que te atrapa desde las primeras páginas y que mantiene el interés hasta el final. Muy bien ambientada, consigue que te sientas parte de una familia que trabaja en un faro del Lago Superior de Canadá en la década de 1940. La trama se desenvuelve entre descripciones intensas y evocadoras de la naturaleza canadiense, la plenitud de su belleza y su peligro inherente. Dos historias discurren de forma paralela unidas por un viaje al pasado, una intentando desvelar el secreto que ha regido su vida, otra viviendo un momento crucial para su devenir. El destino nos las unido en vano.
La historia me ha tenido totalmente enganchada. Me ha gustado mucho la descripción de la isla y el faro. Entramado familiar que te embauca de principio a fin aunque el final es predecible
Este libro te transporta literalmente a la vida en un faro en Canadá, su estilo y su ritmo hace que no puedas dejar de leerlo, sumado a su excelente documentación lo hacen un imprescindible.
Cuenta la historia que se establece entre una anciana que vive en una residencia y una adolescente con dificultades que debe hacer prestaciones en beneficio a la comunidad en dicha residencia. Los personajes principales tienen mucha personalidad y resultan atractivos. La autora habla del mundo alrededor del faro con tanto detalle que llegas a sentirlo. Ciertas descripciones con muchos nombres de lugares se me han hecho un poco pesadas. Me ha parecido una historia tierna y con toques de magia.
Que historia más bonita. Me ha enganchado muchísimo. Aunque a ratos pensaba darle 4 estrellas, el desenlace me ha cautivado (a pesar de que había cosas que intuía). La manera de narrar por parte de la autora me ha parecido estupenda porque era fácil, muy bien descrito todo y el final de cada capítulo hacía querer seguir leyendo.
El secreto del faro es un libro muy lindo y tiene una historia muy buena, siendo honesta me sorprende que no sea tan conocido. Se me hace interesante toda la historia de Elizabeth y me gustó como iban manejando tanto la historia actual como la de los diarios. Debo de admitir que me gustó mucho, aunque también hay que decir que, en algunas partes se me hizo algo pesada la historia que contaban y tenía que regresar un poco para entender que sucedía.